En ocasión del Día del Maestro, el lunes 15 de mayo el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que el magisterio tendrá un aumento salarial de 8.2%, sin embargo, docentes de Oaxaca iniciaron movilizaciones en rechazo no sólo al miniaumento, sino para exigir se cumpla un pliego petitorio con otras demandas. La inconformidad se hizo evidente este 16 de mayo, en el marco del “Día del Maestro Combativo” docentes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) intentaron vencer las vallas con que se mantiene cercado el Palacio Nacional, donde despacha y vive el presidente López Obrador, con el uso de una camioneta como arriete.

La CNTE vs AMLO ¿Qué pide la CNTE?

Aunque hubo un connato de bronca con elementos de la policía de la Ciudad de México, los manifestantes finalmente fueron replegados y tras ser recibidos por funcionarios federales se acordó que haya negociaciones en la Secretaría de Gobernación. La Sección 22 reúne a maestros de Oaxaca y de acuerdo a su secretaria general, la maestra indigenista Yenny Pérez Martínez, no se trata solamente del aumento salarial sino de una serie de medidas tomadas por el gobierno que afectan los derechos laborales del magisterio. Principalmente son cuatro problemáticas las que enfrentan, una parte salariales pero el resto, advierte, ponen en riesgo su materia de trabajo y van en contra de la educación indígena. Aquí te explicamos en qué consiste la inconformidad. 1.La primera exigencia es un incremento de salario en 100% pues el 8.2% de aumento salarial es insuficiente, de acuerdo a la CNTE. El miniaumento se traduce en 6% en términos reales, y cerca de 30 pesos al día, lo que resulta insuficiente para hacer frente al alza generalizada de precios de productos de primera necesidad. 2. Exigen reformas al régimen de pensiones para el magisterio, pues en 2007 se reformó la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y se estableció –como el resto de los trabajadores del país- el régimen de cuentas individuales. Además, que el pago de pensiones a jubilados en salarios mínimos y no en Unidad de Medida y Actualización (UMA), que aumenten una UMA al año las pensiones para maestros y que, como ocurre con trabajadores afiliados al IMSS, las pensiones tengan un límite de 25 UMAS y no de 10 UMA como ocurre con los trabajadores adscritos al ISSSTE.

Contra reformas de AMLO

El tercer reclamo es central, pues el magisterio considera que se afectarían miles de plazas y la enseñanza indígena. Serían alrededor de 14 mil plazas solamente en Oaxaca, pero serían miles más en Chiapas, Veracruz, Guerrero, Michoacán, todo a consecuencia de una iniciativa de reformas administrativas del presidente Andrés Manuel López Obrador a nivel nacional y del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara a nivel local ambas que con el argumento de austeridad. Concretamente Pérez fustigó la iniciativa remitida el pasado 18 de abril ante la Cámara de Diputados, para eliminar, fusionar o integrar 18 organismos desconcentrados y cuya discusión se pospuso para septiembre. Dos de ellos están directamente involucrados con la labor del magisterio y se propone integrarlos a nivel de dirección administrativa del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), pues de acuerdo a la propuesta presidencial así habrá ahorro de recursos ya que sus tareas están duplicadas e implican “dispendios”. López Obrador propone que la Dirección General de Educación Indígena, Intercultural y Bilingüe (DGEIIB) que es hoy una unidad administrativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) pase con personal y equipo, a ser una unidad administrativa del INPI. «El INPI se hará cargo de manera directa de la impartición de la educación indígena y afromexicana en todos los niveles y modalidades de educación básica, a efecto de garantizar su impartición, y que ésta se realice con en foque plurilingüístico e intercultural en pueblos y comunidades. Así mismo se le dota de facultades para que imparta educación con estas características en los demás niveles educativos”. Esas facultades “son ejercidas actualmente por la SEP a través de la DGEIIB, y en la presente iniciativa se propone trasladar estas atribuciones al INPI. A pesar de esto, la propuesta presidencial asegura que habría coordinación con autoridades educativas y sólo implicaría transferir 23 personas, personal de confianza y 174.1 millones de pesos.

Una segunda propuesta de eliminación es del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), que hoy es un organismo descentralizado, y se plantea que sea ahora sólo una unidad administrativa del INPI. La propuesta presidencial indica que “tanto el Inali como el INPI realizan actividades dedicadas a preservar y enriquecer las lenguas de los pueblos y comunidades indígenas, lo que tiene como consecuencia la dispersión de los recursos públicos destinados a este objetivo y, por tanto, su dispendio (…) se propone eliminar la duplicidad de funciones y eficientar el gasto”. En este caso se plantea que el INPI absorbería 85 plazas del Inali y su presupuesto de 71 millones de pesos. Además, el documento remitido por el presidente asegura que ya hubo una consulta pública y al menos el caso de la DGEIIB, se propusieron “implantación de planes de estudio plurilingüísticos, culturalmente adecuados, diseñados e impartidos por docentes hablantes de las lenguas”, entre otros planteamientos. Sin embargo el magisterio oaxaqueño ha advertido que en la consulta realizada en 2019 no se propusieron esos cambios en el organigrama, sino mecanismos para extender la enseñanza indígena y recursos para afrontar los retos educativos de las comunidades indígenas. Dado que estos cambios, según la CNTE si afectan plazas laborales, se perfila para ser el detonante de protestas magisteriales por venir si no se llega a un acuerdo .

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