Los Bravos de Atlanta tienen motivo para confiar en que el derecho Kyle Wright, el único pitcher que consiguió 20 triunfos en las mayores la campaña anterior, tiene todavía tiempo de estar listo para el juego inaugural.

Si Wright requiere más tiempo a fin de prepararse para la campaña, los Bravos parecen haber desarrollado suficientes variantes en su rotación.

Wright, de 27 años, no ha aparecido aún en un juego de pretemporada, tras recibir una inyección de cortisona para tratar en enero una dolencia en el hombro derecho. Ha dicho que su hombro se siente bien, pero los Bravos estarán supervisando su progreso con cuidado, tras una sesión de bullpen realizada el martes.

El viernes, Wright lanzaría en una práctica de bateo. De no haber tropiezos, tendría tiempo para trabajar en tres duelos de pretemporada, incluido uno previsto para la próxima semana.

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Wright tuvo una foja de 21-5 y una efectividad de 3.19 para encabezar las mayores en triunfos durante 2022, la campaña en que despuntó. El derecho añadió seis innings en blanco para que Atlanta se llevara su única victoria en la serie divisional de la Liga Nacional que perdió ante los Filis de Filadelfia.

Se espera que Wright se una a Max Fried, Spencer Strider y Charlie Morton como los primeros cuatro lanzadores en la rotación de Atlanta.

En tanto, el derecho Ian Anderson admitió una carrera sucia y un hit en dos innings y un tercio el domingo ante los Yanquis de Nueva York. El derecho Bryce Elder laboró tres innings en blanco ante Houston el viernes.

Mike Soroka sufrió una lesión en una corva, que ha frenado su regreso tras romperse por segunda vez el tendón de Aquiles. Pero a Anderson y Elder se ha unido Kolby Allard en la competencia por el puesto de quinto abridor.

Dos de los tres podrían comenzar la campaña en la rotación, si los Bravos eligen dar a Wright más tiempo para que eleve su cuenta de lanzamientos.

CLEVINGER HABLA

Mike Clevinger, lanzador de los Medias Blancas de Chicago, dijo que se siente reivindicado y afirmó que se concentra en la próxima campaña.

Clevinger habló dos días después de que las Grandes Ligas anunciaron que no habrá medidas disciplinarias contra el lanzador, tras una pesquisa sobre una acusación de violencia doméstica.

“Aprecio a todos los que esperaron hasta que el veredicto surgiera y hasta que se conocieran los hechos. Agradezco a todos los que no se apresuraron a juzgarme, mantuvieron la cabeza fría y entendieron las ramificaciones de estas acusaciones”, dijo Clevinger el martes, antes de que los Medias Blancas enfrentaran a los Cerveceros de Milwaukee en un duelo de pretemporada.

“Yo confié todo el tiempo. Me siento reivindicado”, añadió. “Supongo que podrían decir que ésta fue una situación mala y devastadora. Sólo trato de seguir adelante y quiero concentrarme ahora en el béisbol. Estoy ansioso por ayudar a que mi familia sane de esto”.

La oficina del comisionado informó que su investigación incluyó entrevistas a más de 15 personas. Entre ellas estaba Clevinger y una mujer que dijo ser la madre del hijo del deportista, así como miles de comunicaciones electrónicas y otros documentos.

Clevinger accedió voluntariamente en abril a someterse a evaluaciones de las juntas de tratamiento establecidas por las Grandes Ligas y el sindicato de peloteros.

Cuando se le preguntó que había aprendido, Clevinger dijo: “Uno tiene que fijarse realmente en quién confía, sólo diré eso”.

El 24 de enero, en una publicación de Instagram, Olivia Finestead se identificó como madre de un niño de Clevinger y afirmó que el lanzador tenía otros hijos que no eran de ella.

Publicó una foto de marcas en su cuerpo, y afirmó que se trataba de lesiones.

“Me arrojó una iPad cuando estaba embarazada… finalmente se marchó después de que trató de estrangularme”, afirmó.

The Associated Press no suele identificar a víctimas de violencia intrafamiliar o agresiones sexuales a menos de que acepten a que se les mencione por su nombre o manifiesten públicamente sus acusaciones, como lo hizo Finestead.

TURNER Y SUS DIENTES

Justin Turner, pelotero de cuadro de los Medias Rojas de Boston, aseguró que él y sus dientes están bien, un día después de recibir un pelotazo en el rostro durante un juego de pretemporada ante los Tigres de Detroit.

Turner requirió de 16 puntos de sutura, pero publicó en su cuenta de Twitter que se siente “muy afortunado” por no tener huesos ni dientes rotos.

El lanzamiento del derecho Matt Manning derribó a Turner, de 38 años. Personal médico corrió en ayuda del pelotero, quien escupió sangre.

Se le colocó una toalla en el rostro, antes de ayudarle a que abandonara el terreno.

Turner y su esposa Kourtney publicaron en sus cuentas de Twitter mensajes de agradecimiento para los fanáticos. Kourtney dijo que Turner presentaba mucha inflamación pero descansaba en casa.

Dos veces elegido al Juego de Estrellas, Turner firmó un acuerdo de un año y 15 millones de dólares con los Medias Rojas, después de nueve temporadas con los Dodgers de Los Ángeles.