Para entender por qué Luis Arráez no es valorado en desembolsos de dólares como otros bateadores que no dominan el arte de pegar de hits como él hay que irse al siglo pasado. Hasta 1919, Ty Cobb era por consenso el mejor bateador. Dueño del promedio más alto en una carrera hasta hoy (.366), pegó tantos incogibles (4,189) como para liderar el histórico hasta 1985.
En las primeras dos décadas de la centuria pasada, Ty Cobb era por consenso el mejor bateador del béisbol. Dueño del promedio más alto de por vida hasta la fecha (.366) y que pegó tantos hits como para ser el líder histórico hasta 1985, The Georgia Peach cedió el trono en 1919 cuando Babe Ruth irrumpió y cambió el juego con el cuadrangular.
Ruth liquidó el debate sobre el valor de los imparables: un infield hit cuenta igual en la simple ecuación del promedio que un doble, triple o jonrón, pero su efecto no es el mismo que los últimos tres.
Pero fue a partir de 1984 que The New York Times y Peter Gammons asumieron la visión del libro The Hidden Game of Baseball y colocaron al OPS (que suma el porcentaje de extrabases y de llegar a las almohadillas) como el sustituto al average como principal referencia ofensiva.
Nadie ha bateado más que él
Desde que Arráez debutó en Grandes Ligas con los Mellizos, en 2019, nadie ha bateado más alto que su .317. Le sigue Freddie Freeman (.308) y solo cinco superan los .300 en ese tramo, uno en el que el venezolano ganó tres títulos y dos de imparables.
Arráez llegó esta temporada muerta a la agencia libre y apenas consiguió un acuerdo de un año y US$12 millones con los Gigantes. Y es que desde su aterrizaje en la MLB Arráez ocupa el puesto 94 en victoria sobre nivel reemplazo en FanGraphs con 12. Su aporte ofensivo u OPS+ (117) ancla en el puesto 72 y en 2025 fue de -1. Tampoco corre bien las bases, con un BsR (corrido sobre el promedio) de -4, el 279 en el tramo que ha jugado.
Arráez ha tenido la mayor habilidad para batear, pero con escaso poder (223 extrabases de sus 1,028 hits) y su posición en la alineación no le ayuda a remolcar (308).
Pete Rose es líder histórico de hits (4,256) y nunca ha estado en la conversación al mejor bateador… ni de cerca. Tampoco Tony Gwynn nunca compitió con Barry Bonds. Arráez lidera en bateo desde su aterrizaje, pero su OPS de .777 queda en el lugar 98.
Batear en la MLB por terreno de nadie suele ganar en estudios científicos (como los realizados por MIT, ESPN Sport Science y Popular Science) como la actividad más difícil en los deportes a acciones tan exigentes como devolver un saque en tenis a 220 km/h, hacer un drive en golf que coloque la pelota en el green, parar un penal a 120 km/h en el fútbol o al portero parar una slapshot en el hockey sobre hielo. Pero está claro que todos los batazos se miden igual.


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