Ante la sucesión presidencial anticipada por capricho… perdón, por decisión del ocupante de Palacio Presidencial, pues ya se empiezan a barajear los nombres para la grande en 2024, y en el oficialismo ya están más que cantadas las corcholatas, incluyendo a Noroña, quien anda muy convencido de que puede ser el sucesor de López Obrador, aunque nadie dentro del morenismo lo tome enserio. Pero lo que realmente preocupa es que en la oposición no pinta claro el panorama; conforme pasan las semanas, ningún personaje logra alcanzar notoriedad y los que la tenían tienen que hacer eventos desde el extranjero.

Hay otros que alzan la mano pero no levantan ni con levadura. Tal es el caso de Enrique de la Madrid, quien más allá de contar con buena cuna y apellido de élite política mexicana, nada le sale. De ser secretario de Turismo sin pena ni gloria, diputado plurinominal del PRI en el foxismo y director de Bancomext -gracias al circuito financiero cercano a su padre-, las aspiraciones de De la Madrid solo lo exhiben como es: un junior más del poder que busca algo en qué entretenerse. Y bueno, cómo olvidar que dicen que ya se sentía Rector del Tec de Monterrey. Y para que se estuviera quieto, le inventaron el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey. En pocas palabras, no tiene una gran carrera propia. La desconexión de Enrique de la Madrid es tal que, ¡imagínese!, tiene una propuesta que se llama, “Adopta un mexicano” para que la gente puedan salir de la pobreza; sí, así como lo leyó. Enrique apunta en una entrevista: “Que cada uno de nosotros nos asumamos corresponsables de la vida de cuando menos un mexicano más; ejemplo, hoy esa niña vive en una familia pobre y no puede acabar su primaria… yo se la pago. Esa persona, por ejemplo, no tiene quién le dé una clase en matemáticas y resulta que yo soy un joven talentoso y por internet puedo ser tu tutor, yo te lo doy”. Ahora sí, cómo le quedó el ojo, todo fuera como eso, ¿verdad? Haberlo dicho antes, pasamos del asistencialismo electorero de López Obrador al asistencialismo “buena ondita caritativo” de De la Madrid. Y aunque dice que quiere un México de clases medias, al mismo tiempo ha asegurado “que el problema no es que exista concentración de riqueza en México, sino que haya tanta gente pobre”. ¿Será que piensa que el pobre es pobre porque quiere? Pregunta seria. Pero además, en febrero pasado, en la concentración para defender al INE subió a sus redes unas fotos en la cuales, por su look, no sabíamos si era su papá o él: pantalón de vestir y chamarra tipo members only . Pero no solo eso, también subió un video que ningún experto en imagen le revisó, pues jamás se le vio cercano a la gente; ¡no los toca!

También habrá que sumarle que NO salió a defender a su compañera de partido, Claudia Ruiz Massieu , cuando por la militarización fue agredida por Félix Salgado Macedonio , al dejar pasar el momento no solo para hacer lo propio con Claudia, sino para mandarle un mensaje a todas las mujeres del país, al decir que con él no habría faltas de respeto y que nos defendería, etc., etc. Cartas credenciales como funcionario público tiene e incluso para ser presidente… el ‘pero’ es que antes hay que ser candidato; ahí está el detalle o el problema. Enrique debería estar pensando mejor en la campaña “Adopta un candidato” a ver si así alguien lo quiere. Eso sí, donde Don Enrique sí sale bien posicionado es en las encuestas para presidente… ¡pero de su colonia! __________________ Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

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