La relación entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y un sector del magisterio estuvo marcada durante décadas por el apoyo político mutuo, pero esa luna de miel terminó en 2021 y hoy ha llegado a nivel de enfrentamiento, al menos, con algunos de sus líderes. Desde que inició su carrera política López Obrador, siempre se ha declarado un defensor de los maestros, y con el ala más radical, agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), había tejido una larga alianza, pero él siendo opositor y crítico de las políticas educativas de sexenios anteriores.

Pero en 2018 se ganó también el respaldo del bloque oficial, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). El magisterio en su conjunto es la agrupación sindical más grande de América Latina, con más de 1.6 millones de afiliados, y se le atribuye a esa alianza gran parte su victoria electoral de 2018, cuando ganó la presidencia. De por medio también hubo acuerdos electorales, mismos que permitieron que en la 64 legislatura llegaran a la Cámara de Diputados y al Senado al menos una veintena de dirigentes magisteriales de ambas corrientes, CNTE y SNTE , más diputados locales en varios estados. La cercanía de López Obrador con el bloque oficial, el SNTE, inició en enero de 2018, cuando aún por iniciar la campaña presidencial López Obrador abrió las puertas a esa organización. El 23 de ese mes, en Salto del Agua, Chiapas expuso: “no he hablado con él, pero es bienvenido el nieto de la maestra Elba Esther (René Fujiwara). ¿Para qué tanto drama? Estamos con una actitud de apertura”. El 13 de mayo en Veracruz, dio la bienvenida al exlíder del SNTE y exmano derecha de Elba Esher Gordillo, Rafael Ochoa Guzmán y la alianza se confirmó vía Fernando González Sánchez – yerno de la exlideresa magisterial Elba Esther Gordillo y ex subsecretario de Educación Pública (SEP). Ochoa y González se integraron a su campaña presidencial con la organización Redes Progresistas Magisteriales, que un año después buscaron su registro como partido político, afín a Morena. Las coincidencias programáticas, sin embargo, siempre han sido más claras con la CNTE, pues prácticamente López Obrador y ese sector magisterial emprendieron seis años de batalla en contra de la reforma educativa aprobada en 2013. Echarla abajo fue parte de la promesa de campaña obradorista, y la cumplió, pues seis meses después de asumir el gobierno quedó abrogada. Fue así que durante 2019 y 2020, los primeros dos años y medio de su gestión, que inició en diciembre de 2018, cesaron las movilizaciones magisteriales a nivel nacional con demandas salariales y de prestaciones, por la liberación de compañeros detenidos en violentas protestas o en contra de reformas educativas. Nada de eso padeció el gobierno obradorista dos años, al menos en la Ciudad de México, aunque sí hubo protestas magisteriales contra los gobiernos estatales en Oaxaca, Chiapas y Michoacán, donde se encuentran las secciones sindicales más combativas. Pero la luna de miel AMLO-magisterio terminó en 2021 o al menos comenzó a hacerse visible su rompimiento, cuando por primera vez hubo protestas contra él, y reclamos por apoyos incumplidos. En mayo de 2021 ocurrieron las primeras movilizaciones, con miles de maestros de 15 entidades que llegaron a la ciudad de México para exigir diálogo al presidente y discutir las condiciones de trabajo que han empeorado durante la pandemia de COVID. Sin embargo estas protestas no duraron mucho. El rompimiento con un ala del magisterio se dio cuando el 27 de agosto de ese 2021 López Obrador enfrentó por primera vez en su sexenio protestas, gritos y un bloqueo que le impidió llegar a donde se realizaría su conferencia matutina, misma que tuvieron que encabezar integrantes de su gabinete, sin que él estuviera presente. Unos 200 integrantes de la CNTE protagonizaron la movilización, pero participaron también normalistas, madres de víctimas de violencia, feministas y personal de salud. Molesto, López Obrador grabó un video desde el interior del vehículo, donde se quedó dos horas bloqueado.

La mal llamada reforma educativa

En ese mensaje López Obrador tronó: “el presidente de México no puede ser rehén de nadie y hemos atendido a los maestros, vamos a seguir atendiendo y he hablado y reunido en 10 ocasiones con la CNTE”. El mismo día la entonces secretaria de Educación Pública (SEP), Delfina Gómez, reconoció que entre el magisterio y el presidente ha habido siempre colaboración, al grado de que no hay presidente que haya apoyado más a los docentes, y censuró las protestas contra el presidente. Dijo entonces que el magisterio y el gobierno realizaron 18 reuniones con las dirigencias del SNTE y de la CNTE, lo que acredita disposición al diálogo. «Como maestra, a lo largo de 30 años de servicio, puedo decir que si un presidente ha tenido esa atención para nuestros maestros, que ha tenido esa capacidad para escuchar a los maestros y atenderlos, es el presidente López Obrador». Pero lo que se volvió viral ese día fue un video con una entrevista a uno de los maestros que impidieron el paso al presidente. El mentor sostuvo que sólo siguieron el ejemplo de López Obrador “Este lema de bloquear carreteras, nos lo enseñó nuestro propio presidente. A mí me pagaba 500 pesos de Río Bravo por ir a manifestarnos al Zócalo de México, cuando a él le revocaban sus elecciones en tiempo atrás”. “Yo aprendí de él, él fue mi maestro. Nuestro presidente de la República, él fue el maestro mío. Él nos acarreaba, nos pagaba gente, y yo de ahí aprendí a manifestarnos, siempre y cuando que haya la razón”, dijo el docente anónimo, entrevistado en medio de las protestas. El 29 de agosto el presidente López Obrador elevó el tono de reclamos a los maestros, advirtió que la CNTE se manifiesta por motivos políticos y la comparó con el Frente Nacional Anti AMLO (Frenaa), grupo opositor que ha exigido su renuncia. «Como les gustan las consignas a los maestros, a los de la CNTE de Chiapas, y corean algunas consignas, yo les digo que ni Frena ni la CNTE detienen al presidente”, dijo Obrador al inaugurar el Hospital General de la zona número 1 ‘Nueva Frontera’, en Tapachula, Chiapas. En abril de 2022, rumbo al II Congreso Nacional Político-Educativo, la Coordinadora divulgó un escrito en el marco de los preparativos de discusión, en que criticó al presidente por ser una continuidad del régimen neoliberal, populista, asistencialista y autoritario y que a todo crítico tachaba de “conservador”, además de criminalizar la protesta social. En el festejo oficial de mayo de 2022, el secretario general de la SNTE, Alfonso Cepeda, planteó al presidente una serie de demandas laborales, entre ellas revertir el régimen de pensiones de 2007 del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Este 15 de mayo 2023, en el Día del Maestro, el presidente anunció un aumento de sueldo retroactivo de 8.2% para los docentes del país con lo que, sostuvo, el nuevo salario mínimo de los trabajadores de la educación en México será de 16 mil pesos al mes. “Este día expreso que de manera retroactiva; es decir, desde enero pasado, aplicará un aumento de sueldo de maestras y maestros y de todos los que laboran en el sector educativo de 8.2 por ciento en promedio. Además, ningún maestro, ni trabajador de la educación, ganará menos de 16 mil pesos mensuales, que es el promedio que obtienen los trabajadores inscritos en el Seguro Social”, dijo. Este mismo lunes sostuvo una comida en el Salón Tesorería de Palacio Nacional con líderes magisteriales a quienes, como se ha hecho costumbre recientemente, se les retuvo su teléfono celular. Pero este martes 16 el ala disidente del magisterio, los maestros de la Sección 22 del CNTE, protagonizaron una movilización, por momento tensa, en la que intentaron con un vehículo sobrepasar las vallas con que se resguarda Palacio Nacional, donde despacha y reside López Obrador. El reclamo de acuerdo a los maestros es que se les adeudan pagos salariales y además exigen mejores condiciones laborales. Una segunda demanda es que la Educación Indígena no se traslade al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, si no que siga perteneciendo a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y tener diálogo directo con el presidente López Obrador. De emergencia, pues no se esperaba esa acción, se tuvieron que desplegar elementos de Seguridad Ciudadana en la zona y un contingente de policías bloqueó el acceso, en medio de jaloneos y gritos. En sus campañas electorales, por lo gobiernos de Tabasco, de la Ciudad de México y el gobierno federal, López Obrador siempre contó con el apoyo de la CNTE. Y aunque una fracción de esta siempre se ha declarado apartidista, el cese de movilizaciones nacionales en los dos primeros años de gobierno dan cuenta de que la alianza con ese sector magisterial era vigente. Siendo opositor, López Obrador respaldó todas las movilizaciones magisteriales y cuando políticos de todos los colores, incluso del Partido de la Revolución Democrática (PRD) al que pertenecía en 2006 condenaban la prolongada toma del centro de la ciudad de Oaxaca, las quemas de camiones, las tomas de vías del ferrocarril en Michoacán, el hoy presidente no tuvo nunca una palabra de rechazo a esas acciones. Por el contrario, consideró que los detenidos en movilizaciones de ese tipo eran perseguidos políticos. También rechazó –como la CNTE– que los maestros sean sometidos a evaluaciones que, consideró, eran mecanismos de tipo laboral y no educativo . Y frente a acusaciones contra estos maestros de venta de plazas y corrupción, advirtió en el debate presidencial del 12 de junio de 2018: “el único que vende plaza es el Secretario de Educación de ustedes, de la mafia del poder” le dijo al priísta José Antonio Meade. En 2017 y 2018, siendo él ya aspirante y luego candidato presidencial ya por Morena, el país vivió largas protestas magisteriales en nueve estados de la República: Chiapas, Jalisco, Durango, Baja California, Morelos, Michoacán, Guanajuato, Oaxaca y Guerrero. Sin ningún señalamiento a las protestas, López Obrador justificó estas porque eran en contra de la “mal llamada reforma educativa” aprobada en 2013 en el gobierno de Enrique Peña Nieto y en el marco del Pacto por México. Por eso, por todo el país propuso durante su campaña “se cancelará la mal llamada reforma educativa. Haremos uso de las facultades del Ejecutivo para detener las afectaciones laborales y administrativas de las que ha sido objeto el magisterio nacional”. “Estoy en contra de la mal llamada reforma educativa porque es una receta del Fondo Monetario Internacional, es parte de las llamadas reformas estructurales, no obedece a nuestra realidad y no resuelve el problema del atraso educativo”, según López Obrador.

Ya siendo presidente electo, el 28 octubre López Obrador se reunió en la casa de transición con la CNTE para establecer la agenda educativa para el sexenio 2018-2024. Delineó ésta así: “la abrogación, la reinstalación de los cesados, la liberación de los presos políticos, el proyecto educativo, la suspensión de la mal llamada reforma educativa. Todos esos temas son una agenda en construcción con el gobierno electo y las instancias que corresponden, como la SEP, Gobernación”. Por eso una de las primeras iniciativas enviadas al Congreso, ya como presidente electo, fue una para cancelar esa reforma, “eliminar la evaluación punitiva” y recontratar de forma inmediata de los maestros y maestras cesados por no aceptar una evaluación punitiva. El rechazo a la reforma también buscó evitar que los maestros tuvieran consecuencias en caso de no aprobar evaluaciones periódicas o perder el empleo en caso de tres faltas continuas a su centro de trabajo. Dos semanas después de asumir la presidencia, el 12 de diciembre de 2018 López Obrador presentó esa iniciativa para cancelar la reforma educativa del sexenio anterior y anunció la liberación de “dos presos políticos”, dos maestros que se opusieron a la reforma educativa. “Tenemos ya la salida de dos presos políticos en este momento, uno del Estado de México y otro de Oaxaca. Tenemos en puerta prácticamente otros cinco, creo que son del estado de Oaxaca también, que todavía no estaban en proceso firme. Y estamos trabajando prácticamente con ellos todos los días”, dijo ese día el consejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer. En abril de 2019 el Congreso aprobó una nueva reforma misma que entró en vigor en mayo de ese año-y que derogó la de Peña Nieto- de la que se desprende un Acuerdo Educativo Nacional vigente para el ciclo escolar 2021-2022 y es conocido como Nueva Escuela Mexicana. El 14 de mayo de 2019 de promulgó la reforma educativa de López Obrador y entró en vigor al día siguiente. Ese día se instauró y entregó por primer vez el reconocimiento Othón Salazar Ramírez, en honor al luchador social y figura histórica del movimiento magisterial de mediados del siglo XX.

Acuerdos y diferendos

A las diferencias que ahora hay entre la CNTE y AMLO se ha sumado también el distanciamiento con la lideresa moral del magisterio, Elba Esther Gordillo. Cuando López Obrador llegó a la presidencia, Gordillo, quien había sido encarcelada en el sexenio de Peña Nieto, fue transferida a prisión domiciliaria en un hospital por presuntos problemas de salud, ya salió de su reclusión exonerada de toda acusación y contrajo matrimonio. Recientemente ha mantenido diferendos con López Obrador pues el 28 de abril éste dijo en su conferencia matutina que la maestra impuso a Miguel Ángel Yunes como director del ISSSTE y que él y otros se dedicaron al saqueo. “Sr. presidente: ¡Basta de falsas acusaciones a mi persona”, exigió en carta difundida en sus redes sociales en la que indicó que no ha participado en ningún acto ilícito y que ella no tenía facultades para designar al director general del ISSSTE.

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