Migrantes varados en la frontera sur de México protestaron el viernes tras la suspensión de permisos para transitar por el país, lo que coincide con el fin del Título 42 de Estados Unidos. Los extranjeros se manifestaron en el Centro de Atención Provisional del Instituto Nacional de Migración (INM) en Tapachula, en la frontera con Guatemala, donde los funcionarios les informaron de la suspensión temporal de la entrega de documentos.

La situación generó incertidumbre y molestia a las familias, a quienes les pidieron desalojar el lugar donde hacían fila desde el jueves. La protesta ocurre después de que el INM anunció el cierre de 33 estancias provisionales para migrantes y pidió no otorgar documentos para que migrantes crucen por México, según una tarjeta informativa expuesta en la conferencia matutina del Gobierno federal. La medida ocurre tras el fin en Estados Unidos del Título 42, una medida que inició Donald Trump (2017-2021) y continuó el presidente Joe Biden para expulsar de inmediato a migrantes con el argumento de la pandemia de la covid-19, una declaración de emergencia que ya terminó en Estados Unidos. El venezolano José Larama contó a EFE que su objetivo principal es ir a Estados Unidos, por lo que exigió el permiso para seguir su camino. “Porque el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dice que ayudan a los migrantes. Nosotros no estamos haciendo daño a nadie, aquí no hay agua, comida y dónde hacer las necesidades, tenemos a niños con fiebre. ¿Dónde están los derechos humanos?», denunció. Los migrantes aseguraron que la crisis humanitaria crece cada día en Tapachula. Ante los reclamos, el INM les concedió más de 15 autobuses para llevarlos a Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, donde les prometieron un permiso de 45 días. Los migrantes habían montado un campamento temporal para solicitar documentos que les permita dejar Tapachula. “Aquí hay personas que tienen deshidratación, que no tienen como comprarse un suero, tampoco queremos que nos regalen nada, lo único que buscamos son soluciones, pero Migración nos tiene engañados», acusó Jesús Roca, migrante de venezolano. Los agentes de Migración realizaron un operativo para tratar de convencer a los migrantes, y unos 700 migrantes aceptaron subir a los vehículos con el miedo de ser deportados a Guatemala. Otros grupos optaron por quedarse a dormir en los alrededores, mientras que otros acudieron a los albergues. La situación refleja la incertidumbre en los migrantes que ha causado el fin del Título 42 de Estados Unidos, que ahora aplica el Título 8, la norma que históricamente ha regido la migración, y, además, Washington anunció nuevas medidas que restringen el acceso a pedir asilo en la frontera con México.

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