EL PASO, Texas.- Después de varios meses de trayecto desde Venezuela, Jesus Enrique Meza, camina por las calles de El Paso, Texas contento por haber recibido su documentación por parte de autoridades migratorias de Estados Unidos que le daban una condición de refugio, a escasas horas de finalizar del Título 42.

Lo hace feliz y tranquilo, nadie lo persigue, y por ahora, ha logrado su sueño: llegar hasta los Estados Unidos y hora, el su objetivo es completar este trámite y “darlo todo” en el país, que le dio una nueva oportunidad. “Gracias a dios y al presidente (Joe Biden) quien me dio la victoria de llegar a los Estados Unidos y darnos la oportunidad de ayudar a nuestras familias y aquí estamos contentos, estamos agradecidos y si le digo que vamos a portarnos bien y vamos a salir adelante”, promete Jesús. Lo que ha conseguido es un permiso de la ofiina de Protección Aduanera y Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés), para estar en Estados Unidos por 60 días, un pase para ser «legal», para «estar en regla» por ese tiempo, ir a su lugar de destino y comenzar su trámite para poder permanecer más tiempo en el país. Por las calles de El Paso, que se ubican a escasas cuadras de la línea fronteriza con México, rondan decenas de migrantes, la mayoría venezolanos y colombianos que acabaron de recibir su documento de la CBP. Algunos buscan un sitio donde cargar sus teléfonos celulares para comunicarse con sus familias y otros ubican la forma de internarse a Estados Unidos y llegar al lugar que inscribieron en su solicitud de refugio. Para poder obtenerlo, tuvieron que entregarse a las autoridades estadounidenses e iniciar un trámite de solicitud de refugio dentro de la estación migratoria de Texas, como miles de personas que a diario lo hacen en las Puertas 40 y 42, entre Ciudad Juárez y El Paso.

La gran mayoría fueron expulsados rápidamente a México, conforme los lineamientos en el ahora extinto título 42, pero los que fueron aceptados, deberán acudir ante una autoridad en el sitio que inscribieron en su solicitud. En esta condición de encuentra Alejandro Romero, migrante venezolano que asegura tener el objetivo de completar el trámite en el estado de Ohio, para que su estancia en Estados Unidos sea legal al 100% “Ahora toca llegar hasta donde está mi madre en Ohio, hacer una cita a través de la página USCIS (servicios de inmigración y ciudadanía estadounidense) para notificar que estamos en el lugar y seguir el trámite de refugio, ahora mi misión es llegar allá y trabajar, que es lo que venimos a hacer aquí”, comenta con una sonrisa dibujada en su rostro. Unas horas antes de que se declarara el fin de del título 42, Heberto salió de la estación migratoria estadounidense y se internó por las calles de El Paso, Texas, ilusionado porque su solicitud de refugio fue aceptada. Para lograrlo, esta persona, originaria de Venezuela tuvo que viajar por varios meses, ser paciente y resistente. “Nosotros salimos bendecidos, este autobús de 40 (personas) fueron los que ingresamos, gracias a dios, se me dio la posibilidad de pasar por esta puerta y bienvenido sea” Jesús, Alejandro y Heberto, coinciden en que a partir de haber concluido su trámite de refugio en Estados Unidos buscarán andar por el camino del bien y no echar por la borda el camino y los sufrimientos vividos en su paso por varios países, pero deberán lograr hacer su trámite de refugio en 60 días antes de que su suerte cambie y el gobierno de Estados Unidos los considere «ilegales».

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