La portada de Rolling Stone con Sabrina Carpenter —posando completamente desnuda, cubierta apenas por su largo cabello rubio— no solo anuncia un nuevo disco. También se suma a la tradición de imágenes icónicas que convirtieron a la revista en algo más que una publicación de música: una plataforma donde el cuerpo y la provocación contaron historias tanto como las canciones.
La fotografía, obra de David LaChapelle, juega con lo erótico y lo irónico: Sabrina, presentada como una “mascota” o “amiga fiel del hombre”, lanza una crítica visual sobre cómo se percibe a las mujeres en la industria. Pero no es la primera vez que Rolling Stone impacta con una tapa tan cargada de simbolismo (y piel).
Cuando la portada es la noticia: Sabrina Carpenter y otras tapas legendarias de Rolling Stone»
Comentarios recientes