El estelar lanzador Tatsuya Imai estará disponible en enero próximo para la agencia libre de las Grandes Ligas. El pitcher de 27 años de los Saitama Seibu Lions, ya es pretendido de inmediato por varios equipos entre ellos los Dodgers de los Ángeles, pero en esa lucha por adquirirlo, los Toronto Blue Jays no pretenden quedar en segundo lugar, como en la pasada Serie Mundial.
Aunque todavía no se revelan ofertas formales, los Dodgers no escatimarán esfuerzos de colocar a Imai junto a sus compatriotas Shohei Ohtani, Yoshinobu Yamamoto and Roki Sasaki.
Recientemente, Imai apareció en el programa “Hodo Station” y habló con el exlanzador Daisuke Matsuzaka antes de su decisión. Le interesa más luchar contra ellos, que acompañarles.
«Por supuesto, me encantaría jugar junto a Ohtani, Yamamoto y Sasaki», le dijo Imai a Matsuzaka, «pero ganarle a un equipo así y convertirme en campeón mundial sería lo más valioso de mi vida. En todo caso, preferiría derrotarlos».
Los Blue Jays llevan mucho tiempo interesados en fichar a una estrella japonesa. No se trata solo de Ohtani y su intento fallido de la temporada baja 2023-24, sino de un deseo de la organización más de consolidar a los Blue Jays como una marca en Asia.
Se trata de béisbol, sí, pero también de negocios: intentar encontrar su propia porción de la cultura beisbolera japonesa, con la atención y el dinero incluidos.
Descubrir una nueva cultura
“Si hubiera otro jugador japonés en el mismo equipo, podría preguntarle cualquier cosa, ¿no?”, continué. “Pero en realidad no es eso lo que busco. En cierto modo, quiero experimentar esa sensación de supervivencia. Cuando me enfrento a las diferencias culturales, quiero ver cómo puedo superarlas por mi cuenta; eso es parte de lo que me entusiasma”, dijo Imai.
Imai mide cinco pies y once pulgadas, no luce como una fuerza física intimidante desde el montículo, pero su recta alcanza las 90 millas por hora con slider, cambio y splitter. La temporada pasada en Japón, registró una efectividad de 1.92 con 178 ponches en 163 2/3 entradas.
No conseguirá un contrato millonario como el de Yamamoto (12 años y 325 millones de dólares), pero quizás un contrato similar al de Kevin Gausman por cinco años y US$ 110 millones sea un mejor punto de partida para las conversaciones, al menos en términos de valor anual.


Comentarios recientes