La reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum revivió el «bloque de contención» en el Congreso de la Unión, pero esta vez, a los partidos de oposición, PRI, PAN y MC , podría sumarse el rechazo del PT y el Partido Verde. Esta sería la primera ocasión en que los aliados de Morena se sumen a la oposición para que, como en otros sexenios, las propuestas presidenciales no avancen en el Congreso. De acuerdo con especialistas, los partidos lo harán para frenar una reforma que consideran lesiva a sus intereses y no porque sean garantes de la democracia. Es “por sobrevivencia”, señalan.

El bloque de contención

La reforma, que sería enviada al Congreso este lunes, aún está pendiente del trámite ya que hasta anoche no había acuerdos sobre la versión definitiva. «Nosotros estamos preparados para iniciar todo el proceso legislativos. Habremos de respetar a nuestros aliados, profundizar nuestro convencimiento de la propuesta de nuestra presidenta y tratar de convencer a los adversarios», señaló por la noche el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal. Solo unificada la oposición consiguió detener en 2020 algunas reformas del expresidente Andrés Manuel López Obrador: la reforma a la Ley de Energía Eléctrica y la militarización de la Guardia Nacional, por mencionar algunas. También como bloque interpusieron 39 acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con la intención de revertir algunos cambios. Sin embargo, con el cambio en la correlación de fuerzas a raíz de las elecciones de 2024, sumada a lo que la oposición calificó como una sobrerrepresentación irregular se anuló su poder de contención. Desde septiembre de ese año, cuando arrancó la 66 Legislatura, Morena-PT y PVEM tienen en conjunto 364 diputados y 87 senadores. Con esos números en ambas cámaras logran la mayoría calificada, necesaria para sacar adelante reformas constitucionales. Sin embargo, con la propuesta de reforma presidencial se asomó la posibilidad de que tanto el PT como PVEM pierdan beneficios con la reforma electoral, lo que abrió tensiones dentro de la alianza y dejó ver diferencias frente algunos puntos de la reforma. Sin el voto de sus aliados, Morena perdería la mayoría calificada en ambas cámaras. Para que prospere la reforma electoral, en el Senado necesita 19 votos y en San Lázaro, 81. Esto en un escenario en el que estén presentes todos los diputados y senadores. Juan Pablo Navarrete, politólogo y doctor en Estudios Sociales e investigador en la Universidad de la Ciénega de Michoacán, comenta que ni el PT ni PVEM están dispuestos a aprobar la reforma de la presidenta, ya que va en contra de un sistema que les ha permitido mantenerse y crecer.

¿El fin de la alianza?

“(La iniciativa de Sheinbaum) va en contra de la propia naturaleza que les ha permitido la sobrevivencia electoral a largo plazo y entonces sería como ir en contra de sus propias estrategias de sobrevivencia”, dijo en el pódcast Política y Otros Datos. Las posiciones actuales que ambos partidos tienen, añade, les da la posibilidad de vetar los cambios constitucionales. Con la reforma —que propone cambios en la elección de diputados de representación proporcional y la eliminación de esta figura en el Senado— el PT y el PVEM perderían ese poder de veto, dice Paula Sofía Vázquez, abogada y analista política. “Una reforma en la que en realidad el partido mayoritario eventualmente no te va a necesitar, pues es una reforma que te está condenando eventualmente a la extinción o a la competencia”, insistió. En esa necesidad de votos que tiene Morena para que prosperen sus reformas está la fuerza de sus aliado, indica la también autora del libro “La Mafia Verde”. “El partido más fuerte ahorita no va a ser Morena, va a ser el Verde”, dijo.

PAN va en contra y sin “sorpresas” Aunque anunciaron ya su voto en contra, en el
PAN adelantaron que su participación en la discusión de la reforma está condicionada a que se aborden cinco elementos. Uno de ellos, la infiltración del crimen organizado en las elecciones. «El PAN no va a participar de ninguna reforma electoral que no combata al crimen organizado, que no tenga mecanismos reales para seguir en tiempo real el dinero que se está usando en las campañas, dijo José Elías Lixa, coordinador de los diputados panistas. Cualquier reforma al sistema electoral, dice, debe contemplar la nulidad de elecciones cuando participe el crimen organizado. Para Lixa «no puede haber elecciones limpias y democráticas cuando se financian con dinero sucio». Además, los panistas piden
contemplar la pérdida del registro a partidos políticos que avalen el ingreso de dinero ilícito a sus campañ as y sanciones penales para dirigentes partidistas que avalen candidaturas del crimen organizado. En el Senado, mientras tanto, su coordinador Ricardo Anaya, ya anticipó que el PAN votará en contra,
sin “sorpresas” ni votos disidentes , como ocurrió en 2025, cuando el expanista Miguel Ángel Yunes dio su voto a Morena para hacer posible la reforma al Poder Judicial. Para el excandidato presidencial, el principal problema de la democracia mexicana es la intervención del crimen organizado, que en algunos casos «ya está controlando gobiernos».

PRI aplaude postura del PT y el PVEM El PRI cerró la puerta a toda discusión sobre la reforma electoral y dio la bienvenida a que PT y Verde se sumen a un bloque que pueda impedir su aprobación. “(El PT y Verde) son partidos muy serios los dos. Son partidos históricos los dos y son partidos que están poniendo sobre la mesa la democracia mexicana (al oponerse a la reforma)”, afirmó el líder de los diputados priistas, Rubén Moreira. Para el exgobernador de Cohuila, la nueva fórmula que se plantea para la elección de legisladores de representación proporcional anticipa “una feria de acordeones”. Esto en referencia al mecanismo utilizado en la elección de jueces y magistrados, en el que se acusó a Morena de distribuir listas orientadas a favor de sus candidatos. “El PRI no está de acuerdo con esta reforma que pretenden hacer desde el poder, donde la sociedad no la está reclamando, donde no se pone sobre la mesa la representación proporcional pura, donde se quiere limitar a las autoridades, donde se empuja la opacidad”, señala. Por eso, los priistas bautizaron esta propuesta como la “Ley Maduro”, ya que argumentan que es exactamente la misma ruta que aplicó Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para “apoderarse de las instituciones”. En el Senado, el coordinador de los priistas, Manuel Añorve, consideró que esta propuesta es “una aberración” y un atentado contra la democracia. “Ellos (Morena) quieren decidir quién gana y quién pierde. Ya tienen el control del INE, ya tienen el control del Tribunal Electoral Federal y ahora lo que quieren es decidir quién gana y quién pierde (…) Votaremos en contra”, sostiene.

El PVEM y PT tampoco la respaldan por completo En los últimos días, tanto el PT como el PVEM han hecho más evidente su postura contra la reforma. Esto aunque desde Morena, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, aseguró que buscarán el concenso con ellos. “Con nuestros aliados hay precisamente una gran alianza política desde el origen, por lo que el llamado es a serenar el ímpetu legítimo y a ser prudentes, para que una vez que se presente al Congreso el documento , para lo que faltan sólo algunas horas, se inicie el debate abierto y responsable”, dijo. Este lunes, el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, aseguró que su bancada apoya en un 95% la propuesta presidencial, por lo que el 5% de lo que no coinciden es en el método para elegir a los diputados plurinominales que planteó la presidenta. “Hemos hecho planteamientos en el ‘¿cómo?’. Lo dijimos con claridad que estábamos (a favor) por lo que tuvieran mejor desempeño en el proceso electoral; es decir, los mejor segundo lugares fueran los que accedieran a los cargos legislativos”, explicó el legislador, quien estuvo en las mesas de negociación para redactar la propuesta. Sin embargo, el senador Luis Armando Melgar, comentó que dentro de su bancada más de siete legisladores están en contra de esta reforma, por lo que dijo que hay votos “suficientes” para que la propuesta no pase. “Si la reforma viene en los términos como los anunció la señora presidenta, mi voto, como el de varios del PVEM, va a ser en contra”, declaró el senador del PVEM, quien, sin dar nombres, mencionó que hay senadores de su bancada que han expresado que no respaldarán la propuesta.

Mientras tanto, en el PT advirtió que defenderán “la pluralidad” política en México y evitarán la desaparición del sistema de partidos en el país. El partido recordó que gracias a las reformas de 1977 y 1996, las fuerzas progresistas del país lograron conquistar espacios democráticos en gran medida por la representación proporcional. “¡No permitiremos ningún retroceso democrático en México! Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 a 2018. Lucharemos por preservar la pluralidad política y evitar la desaparición de partidos en nuestro país”, destacó el PT, encabezado por Alberto Anaya.

Y MC va por su propia iniciativa En tanto, Movimiento Ciudadano anunció que presentará su propia iniciativa de reforma electoral entre el 3 y 4 de marzo, pues hasta ahora no ven puntos de coincidencia entre los planteamientos que presentó la presidenta. “Si nosotros presentamos una iniciativa es con el ánimo de construir en torno a ella, es decir, de ir a un diálogo abierto, con la participación de los actores involucrados, del INE, de los académicos, de la sociedad civil y de los partidos políticos”, señaló el coordinador de MC en el Senado, Clemente Castañeda. El emecista sostuvo que su bancada no tiene intención de acompañar la propuesta presidencial, ya que aseguran que MC no está a favor de disminuir el pluralismo ni de debilitar a los partidos políticos. “Toda reforma electoral que proviene del gobierno es sospechosa, y cuando proviene de un gobierno como este, es doblemente sospechosa”, aseguró el senador.

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