Los grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión se preparan para dar una segunda batalla frente al «Plan B» de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras el rechazo de la iniciativa presentada por la mandataria federal, legisladores de oposición y hasta de los partidos aliados a Morena señalaron que esperarán las leyes secundarias, y aunque en algunos temas están dispuestos al diálogo, se mantendrán alerta de que el nuevo plan no sea utilizado para impulsar cambios que se incluían en la propuesta constitucional.
Aliados dispuestos a apoyar temas consensados
Con un “Plan B”, sugerido por la presidenta en su conferencia el 4 de marzo, se pueden hacer cambios en la forma de elección de diputados plurinominales, hacer recortes al Instituto Nacional Electoral (INE), modificar los mecanismos de fiscalización y regular el uso de inteligencia artificial en las campañas, sin necesidad de los aliados. A diferencia de la reforma constitucional, Morena sí cuenta con la mayoría absoluta tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado –la mitad más uno de los legisladores– para aprobar reformas a leyes secundarias. Antes de la votación que «enterró» la propuesta por la presidenta Sheinbaum, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, avizoró el futuro de la reforma y advirtió que no van a claudicar. “Una vez que se rechace, comenzaremos a construir el ‘plan B’ de la reforma electoral, porque no desmayemos, no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar”, aseveró. El coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, expuso que su bancada apoyaría temas relativos a la democracia participativa , como las consultas en distintos niveles de gobierno, pero no acompañaría temas que impulsó la presidenta a nivel constitucional como el financiamiento a partidos y los cambios a la integración de las cámaras del Congreso. Incluso consideró que el PT no respaldará una propuesta que afecte el presupuesto que tiene el Instituto Nacional Electoral (INE) para organizar las elecciones. “Nosotros también queremos órganos autónomos que se han ganado la credibilidad y esa credibilidad es la que nos tiene ahora, a pesar de que estamos haciendo una revolución profunda, hay estabilidad. Entonces, ¿para qué la quieres desbaratar o para qué la quieres descomponer quitándole presupuesto?”, señaló. El líder petista planteó que si son consultados podrían considerar algunas propuestas. “Si vendría un plan B consensado, platicado, pues no hay duda que lo acompañaríamos”, sostuvo.
Por su parte, el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, comentó que a pesar de que aún no se da a conocer el «Plan B» -que es posible que llegue la próxima semana– se espera que se agregue una propuesta sobre la consulta de revocación de mandato de la presidenta, la cual acompañarían. “Está por definirse si la revocación va a ser en 2027 o en 2028. Nosotros vamos a apoyar la revocación de mandato como lo planteé la presidenta de México”, dijo el senador. Actualmente la consulta está prevista para 2028, pero se ha planteado que se adelante para 2027, cuando se lleven a cabo las elecciones para elegir a 17 gobernadores y 500 diputados federales. Sin embargo, en este caso, sí implicaría un cambio constitucional.
El PRI cierra la puerta y el PAN la deja entreabierta Apenas se votó y dio por concluido el asunto, el coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira, descartó el apoyo de su bancada a iniciar una nueva discusión sobre cambios al modelo electoral. “Nosotros no aceptaremos abrir ese debate del ‘Plan B’, sería abrir la puerta…si se las abres se llevan hasta la tele”, dijo. En tanto que el líder de los diputados de Acción Nacional (PAN), Elías Lixa, por el contrario, dijo que su bancada está dispuesta al diálogo, pero no hay una postura por anticipado. “Vamos viendo”, señaló. “Seguramente la próxima semana veremos un nuevo PowerPoint y en función de esa propuesta, veremos primero si tienen los votos. Segundo, analizaremos por su contenido”, dijo Lixa, aunque añadió que por los antecedentes el «Plan B no puede ser otra cosa que un retroceso”.
Pendientes a que no incluyan temas constitucionales Legisladores de MC y PVEM señalaron estar atentos a que en este «Plan B», no se metan temas de la reforma electoral de la presidenta Sheinbaum, la cual no alcanzó el número de votos. A Morena le faltaron 71 votos para aprobar la iniciativa presidencial, pues tuvo rechazo hasta de tres diputadas morenistas quienes votaron en contra del dictamen. En el caso contrario, 12 legisladores del PVEM respaldaron la reforma electoral oficial. El coordinador de los senadores por Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, pidió a Morena
no ceder a la tentación de impulsar en reformas legales aspectos constitucionales y los exhortó a aceptar que no pudieron construir una mayoría calificada en el Congreso de la Unión. “Si por alguna razón Morena pretende colar por la vía de la reforma legal aspectos que hoy se van a discutir en la reforma constitucional, a todas luces lo que habrá es un intento de fraude a la Constitución”, dijo. En ese mismo sentido estuvo el senador Luis Armando Melgar, del PVEM, quien desde el inicio se distanció de la postura de su partido y expresó su desacuerdo con la iniciativa de reforma electoral de la presidenta, ya que incluía la desaparición de senadores plurinominales y reducción del presupuesto a partidos políticos. El legislador comentó que si el oficialismo busca hacer modificaciones que están en la Constitución pero por medio de leyes secundarias,
votará en contra e impugnará ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) . “Si nos quieren sorprender en las leyes secundarias con modificaciones que van más allá de la Constitución y nos las quieren mandar para sorprendernos, porque Morena sí tiene la mitad más uno para poderlas sacar, bajo protesta votaremos y esperamos que la Corte cumpla con cuidar y defender la Constitución”, mencionó.
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