A menos de una semana de que la presidenta Claudia Sheinbaum envió a la Cámara de Diputados la iniciativa de ley que busca cambiar la forma en la que México invierte en infraestructura , los legisladores se alistan este miércoles para su dictaminación y aprobación en el pleno de San Lázaro. La Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar busca dar un empujón al Plan México , que tiene como objetivo atraer inversiones por 6 billones de pesos al 2030, y para ello, se busca armonizar el marco legislativo para fomentar el regreso de la iniciativa privada y acabar así con el rezago en la materia que hay en el país, explica el vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar .

“Sí hay que reconocer que teníamos un rezago muy grande y no había el marco legal que diera confianza tanto a la inversión pública como a la inversión privada».

En entrevista , el también secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados reconoce que el país tiene un rezago en infraestructura que se busca solventar atrayendo inversiones al país, sobre todo en materia de electricidad, hidrocarburos, —para lo que también propusieron un cambio de Ley— así como en carreteras, trenes, puertos, aeropuertos y agua. El eje de la iniciativa, explica, es dirigir recursos privados hacia obra pública , al mismo tiempo que se cumple con los objetivos de desarrollo establecidos por la administración actual sobre grandes proyectos sociales. “Vamos a movilizar todos los recursos que se encuentran en fondos, en fideicomisos, en bancos, en ahorros, para dirigirlos a proyectos de infraestructura que generen bienestar”, explicó. De acuerdo con el diputado que, hace seis meses propuso una iniciativa similar, el problema no es solo la falta de inversión, sino la ausencia de mecanismos que permitan canalizar ese capital hacia proyectos concretos. Por ello, la ley busca crear nuevos esquemas financieros y operativos. Estos recursos, señala, pueden provenir de distintas fuentes: banca de desarrollo, créditos, fideicomisos y ahorro privado. La intención es integrarlos en un esquema que permita financiar las obras.

“Aquí hay retorno de utilidades, ganancias justas, responsabilidades compartidas”.

Más participación privada, nuevas reglas Uno de los cambios que Cuéllar destaca de la propuesta presidencoal es el papel de la iniciativa privada. La propuesta busca incrementar su participación, pero bajo un esquema distinto al que operó en el pasado. “El fortalecimiento de la presencia de la iniciativa privada en la inversión en infraestructura”, afirma el legislador quien explica que antes se impulsaron cambios dos leyes secundarias para la
generación y la distribución de electricidad y sobre hidrocarburos. A diferencia de modelos previos, como las Asociaciones Público-Privadas, el diputado sostiene que el nuevo esquema
busca equilibrar responsabilidades. En la práctica, esto implica que habrá distintos tipos de inversión, pública, privada o mixta, dependiendo del proyecto. En algunos casos, la inversión será completamente privada y en otros, combinada. La visión coincide con diagnósticos previos de la industria. Luis Méndez Jaled, presidente de la CMIC, señala que en algunos casos de APP, el sector público absorbía pérdidas mientras los privados retenían ganancias. Para Roberto Ballinez, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas e Infraestructura de HR Ratings, esta propuesta de Ley es un proceso natural, que pone los detalles sobre los instrumentos de inversión que se activarán para hacer co-participe a la iniciativa privada en proyectos de infraestructura pública, también sobre la creación del Consejo de Planeación Estratégica, además de los criterios para realizar análisis de rentabilidad social y costo-beneficio de las obras que puedan ser financiadas. Ballinez considera que la aprobación de esta propuesta de Ley es la base para brindar seguridad para las decisiones de los inversionistas. También que derivado de esta ley, se pueden decantar cambios a otras leyes. “Pudiera haber algunos otros cambios, en otros tipos de leyes, muy en línea con lo que tiene que ver esta Ley», señala Ballinez.
Proyectos de largo plazo como base Otro de los puntos centrales es la planeación de largo plazo. Alfonso Cuéllar insiste en que la infraestructura no puede depender de ciclos cortos de gobierno. “La planeación de la infraestructura tiene que tener como eje proyectos de largo plazo”, explica La iniciativa propone crear un
Consejo Nacional de Infraestructura para el Bienestar, que estará encabezado por la presidencia y tendrá la función de definir criterios y dar seguimiento a los proyectos. Para el legislador, este diseño busca generar continuidad en las inversiones para que sean transexenales, además, se contempla un
sistema de seguimiento de proyectos que permita monitorear avances y ejecución.
¿Qué propone la ley? En términos generales, la iniciativa plantea crear un marco para organizar la inversión en infraestructura mediante esquemas de participación pública, privada y social. Incluye la creación de vehículos de inversión, contratos específicos para proyectos estratégicos y un consejo encargado de definir criterios técnicos. También establece que la ley no sustituye otras normas en materia presupuestaria o de contratación, sino que funciona como un instrumento para articularlas. Con su discusión en puerta, el proyecto entra a una fase en la que se definirá si este modelo se convierte en la base para la inversión en infraestructura en los próximos años. Con información de Dainzú Patiño.

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