Tras la aprobación del “Plan B” electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum , la estructura y el funcionamiento del Instituto Nacional Electoral (INE) están en riesgo. Con el argumento de que la estructura electoral es costosa y que es necesario bajar el gasto para destinarlo a obras y servicios públicos, pueden impulsarse cambios a leyes que toquen la estructura del órgano electoral, sus funciones, así como la organización de las elecciones , alertaron exconsejeros electorales.
“Ahí es donde está el riesgo, lo más grave de una reforma, en la legislación secundaria que esté ordenada por estas ideas de que ‘con eso ahorramos’, pero en realidad con eso lo que quieren es controlar”, alertó Arturo Sánchez , quien fue consejero del IFE entre 2003 y 2010 y del INE de 2014 a 2017. La noche de este miércoles el Senado de la República aprobó el “Plan B” electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual propone disminuir los privilegios de los congresos locales , de los municipios del país, así como de funcionarios electorales y del Senado de la República. Uno de las propuestas que impulsaba la presidenta no fue aprobada: la revocación de mandato. En su conferencia de este jueves, la mandataria federal afirmó que la aprobación de la iniciativa permitirá quitar dinero a lujos y destinarlo a las comunidades. «Que el recurso público, que los impuestos de la gente no se vayan para pagarle seguros de gastos médicos mayores a los consejeros del Instituto Nacional Electoral o de las salas superiores , o de los Oples . Que los impuestos de la gente no se vayan para pagarles bonos especiales a los consejeros electorales… esos ahorros van a ser destinados a salud, van a ser destinados a educación, a Programas de Bienestar», dijo la presidenta este jueves en su mañanera. Leonardo Valdés Zurita explica que el dinero que México destina al sistema electoral es de 0.25% del Presupuesto de Egresos de la Federación , por lo que intentar bajar el gasto, no tiene un gran impacto en el déficit fiscal que tiene el país. “Suprimiendo la democracia, dejando de darle dinero al tribunal, a los partidos políticos, se resuelve solamente el 1.84% del déficit fiscal, no es nada, absolutamente nada. Claro, cuando se habla de los volúmenes de recursos de miles de millones de pesos, pues sí suena muchísimo y por eso la gente compra el ‘lado A’ del ADN”, expuso Valdés Zurita.
¿Qué riesgos se avizoran para el INE? Desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se criticaba al órgano electoral al asegurar que era un órgano “costosísimo”, el cual nunca garantizó
elecciones libres . En ese contexto, el exconsejero
Arturo Gutiérrez considera que puede apuntarse en contra de la
estructura del órgano electoral. “La premisa es: me hicieron fraude en el 2006. No me volverá a pasar y con ese argumento se podrían modificar las reglas de la organización electoral», alerta. Uno de los posibles riesgos es eliminar la permanencia de las
juntas distritales , lo que no sería nuevo, pues en el llamado
“Plan B” impulsado por López Obrador planteó eliminar 300 juntas distritales, así como una reestructura al órgano electoral. “(Se) piensa que no necesita el INE tanta burocracia. Y en consecuencia, pues vamos a reducir la burocracia del INE. ¿Para qué quieres juntas distritales operando todo el tiempo? Juntas estatales operando todo el tiempo con un montón de gente. ¡Reduzcámosla!, Nada más que eso implica tocar al servicio profesional electoral”, sostiene.
El servicio profesional electoral sí puede ser modificado sin tocar la Constitución. Hasta 2018, se componía por 3,324 plazas del INE y de los Organismos Públicos Electorales Locales (Oples). “Eso es un riesgo impresionante”, dijo el exconsejero, pues explicó que la modificación implicaría prescindir de personal de carrera, profesionalizado, y sustituirlo por otro contratado cada que haya elección, en detrimento de la especialización y la imparcialidad. Explicó que las direcciones ejecutivas de INE también están en riesgo, en particular las que más “escozor” generan por el gasto que hacen durante una elección: organización electoral y capacitación electoral. “Hacer de esas dos direcciones una sola es no entender cómo se organizan las elecciones en México”, destacó Sánchez. La reforma legal también puede implicar que se den más atribuciones al INE , a costa de reducir funciones de los Organismos Públicos Electorales Locales. Un cambio en la fecha de inicio de los c ómputos distritales , trasladándolos al domingo en lugar del miércoles siguiente a la elección, representa otro riesgo significativo. Esto dificultaría que los partidos políticos tengan t iempo suficiente para analizar los resultados de cada casilla, lo que afectaría su capacidad para formular medios de defensa y hacer una evaluación adecuada del proceso electoral, añadieron. “Eso va a generar dos efectos. Si hubo algo que salió mal, los partidos no lo van a poder ver, no van a tener tiempo de verlo. Y segundo, si lo ven, van a pedir recuento y recuento de todo. Entonces, no vamos a tener resultados electorales el lunes en la mañana”, sostiene. Valdés Zurita considera que la intención de reformar el marco electoral es concentrar el poder y modificar reglas del juego para garantizar victorias. “Quieren alterar las reglas de la competencia para ir a un ‘no puedo perder’. Pero no es un puedo perder de aquella etapa del partido hegemónico que implicaba fraudes. Es un ‘no puedo perder porque voy a controlar de tal manera las reglas de la competencia que ganaré, porque gano’. Técnicamente ganarán. Y además legalmente”, alertó Valdés.
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