Lo que comenzó como un duelo de estrategias en el diamante terminó en un intercambio de golpes. En una noche marcada por la tensión, los Bravos de Atlanta vencieron 7-2 a los Angelinos de Los Ángeles, en un partido que será recordado más por la violencia en el montículo que por el marcador final.
El incidente estalló en la baja de la quinta entrada. El cubano Jorge Soler, quien ya había castigado al abridor dominicano Reynaldo López con un cuadrangular de dos carreras en el primer inning y había recibido un pelotazo en la mano en el tercero, perdió la paciencia.
Tras un lanzamiento de López que pasó alto y pegado, rozando el guante del receptor, Soler se quedó mirando fijamente al lanzador por varios segundos antes de cargar hacia la lomita.
Ambos jugadores se encararon y lanzaron varios puñetazos —aunque ninguno pareció conectar de forma limpia— mientras las bancas y los bullpens de ambos equipos se vaciaban por completo.
La situación fue tan tensa que el dirigente de los Bravos, Walt Weiss, tuvo que taclear a Soler en la línea de primera base para frenar la trifulca. Como resultado, López fue expulsado del encuentro.
Antes de la expulsión, Reynaldo López trabajó durante 4.2 entradas en las que permitió dos carreras (ambas sucias), concedió dos boletos y abanicó a siete bateadores.
Por el lado de Atlanta, el relevista Tyler Kinley (1-0) se acreditó el triunfo, mientras que el cubano Raisel Iglesias aseguró su segundo salvamento de la campaña al ponchar a tres en 1.2 episodios.
Atlanta respondió
A pesar del caos, la ofensiva de Atlanta supo capitalizar. Ozzie Albies conectó su tercer vuelacercas de la temporada, mientras que Eli White fue clave con un doble y dos carreras remolcadas, incluyendo el elevado de sacrificio que puso a su equipo en ventaja.
Matt Olson también destacó con un doble y dos anotadas, apoyado por la labor multihits de Austin Riley y el hondureño Mauricio Dubón. Por los Angelinos, el abridor japonés Yusei Kikuchi (0-2) cargó con la derrota al permitir cuatro vueltas en cinco actos.
Con este resultado, los Bravos frenaron una seguidilla de tres derrotas, mientras que los Angelinos vieron interrumpida su racha de tres victorias consecutivas.
Por los Angelinos, Jeimer Candelario se fue 1-0.
Por los Bravos, Jorge Mateo terminó de 2-0.


Comentarios recientes