Con 441 votos, por unanimidad, la Cámara de Diputados aprobó la reforma reglamentaria relativa a la reducción de la jornada laboral, misma que obligará a los patrones a instalar relojes checadores para el “registro electrónico de la jornada”. La reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) refleja los cambios ya hechos a la Constitución para ir a la reducción gradual de la jornada a 40 horas en 2030 ; establecer multas por incumplimiento , ordenar el uso del reloj checador , prever la posibilidad de que empleadores y trabajadores de común acuerdo establezcan la flexibilidad en la distribución de los tiempos de trabajo.

Tras la aprobación el proyecto de derecreto fue turnado al Ejecutivo para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación. Tal como quedó en la reforma constitucional, a la semana se trabajará máximo 40 horas (en el año 2030) pero con al menos un día de descanso, por lo que las horas de labor podrán distribuirse en cinco o seis días. Al mismo tiempo podrá aumentar la jornada extraordinaria, de 9 a 12 horas semanales también a partir de 2027 y hasta 2030. Estas horas extraordinarias podrán acordarse entre trabajadores y empleadores cuando por circunstancias extraordinarias deban aumentarse las horas de la jornada, y serán pagadas al 100% más de lo fijado para las horas ordinarias, sin exceder 12 horas en una semana. Estas podrán distribuirse “en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo” es decir a la semana. En caso de que supere ese margen se pagará 200% “más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria conforme a lo establecido en la Ley”, según se incluyó en la Ley, acorde con la reforma constitucional ya avalada hace unos meses. Para llevar un control del tiempo de trabajo es que se incluyó la necesidad de que haya en los centros de trabajo un reloj checador. Los datos de éste servirán de prueba plena y la ausencia de ese registro electrónico será sancionada con multas que oscilan entre 29,327 pesos a 586,550 pesos, es decir de 250 y hasta 5,000 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Las reformas entrarán en vigor el próximo primero de mayo , y a partir de esa fecha comenzará un periodo para que las empresas se adapten, es decir, con el fin de que se aplique la primera reducción de horas semanales de trabajo a partir del 1 de enero del 2027. “El periodo que transcurra del 1 mayo al 31 de diciembre de 2026 permitirá a las personas trabajadoras y empleadoras ajustar los procesos de trabajo a los términos de este Decreto”, indica el artículo tercero transitorio avalado. Previo a ello la Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá emitir disposiciones generales para el funcionamiento de los registros electrónicos de la jornada. La necesidad de que éstos operen, de acuerdo al dictamen aprobado, obedece a que “se hace patente la necesidad de contar con evidencia de cumplimiento de la reducción del tiempo de jornada , para lo cual es pertinente establecer la obligación patronal de conservar información y proporcionarla a la autoridad”. En la discusión, diputados de Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano insistieron en que las 40 horas deben concretarse pero con dos días de descanso. La diputada Patricia Mercado, de MC, recordó que esa bancada ya presentó una iniciativa para obligar a que el descanso sea efectivo dos días a la semana. Vio positivo que sólo se permitan 12 horas máximo de jornada extraordinaria a la semana. «Morena vuelve a quedarse a la mitad, vuelve a simular un avance sin concretarlo en la vida real de los trabajadores… Hoy presentan una versión descafeinada, diluida, que patea el bote hasta el final de la década. Esto no es justicia laboral inmediata, es cálculo político», criticó la priista Socorro Jasso.

]]>