Cada vez más estudiantes y docentes utilizan la Inteligencia Artificial ( IA ), pero muy pocos la dominan en un nivel avanzado, es decir, que la mayoría carece de las habilidades necesarias para esta tecnología. Este contexto reta a los docentes mexicanos , quienes aprenden a usar las nuevas herramientas digitales casi a la par de sus alumnos. Lo hacen, además, sin acceso a capacitación especializada , lo que limita la calidad de su enseñanza.

La adopción de la IA En México,
el 97% de los estudiantes universitarios utilizan la IA y entre los docentes, su adopción alcanza al 93% y seis de cada 10 la utilizan, al menos, una vez a la semana, de acuerdo con datos de la
Encuesta Nacional sobre Inteligencia Artificial Generativa (
ENIAG )
2025 . Este sondeo, publicado por la
Secretaría de Educación Pública (
SEP ) en abril, revela que, a pesar de la adopción tan extendida, la IA se usa principalmente en la creación de textos e imágenes, debido a que los estudiantes y docentes mexicanos no la dominan. Tanto alumnos como profesores perciben que alcanzan un puntaje de 5.1, en una escala de 10 puntos, en el manejo de la Inteligencia Artificial. Pero la
Encuesta sobre la IA en Educación Superior en América Latina 2026 da un panorama menos positivo. Los
docentes , por ejemplo, alcanzan un
grado de alfabetización en Inteligencia Artificial de apenas 1.6 puntos de cuatro. Y los alumnos llegan a 1.5 puntos. “Lo que revela que no tienen criterios exhaustivos para evaluar los contenidos generados por la IA ni para reconocer sus sesgos”, analiza el
Instituto para el Futuro de la Educación del
Tecnológico de Monterrey , escuela que participó en el sondeo, aplicado a 29 universidades latinoamericanas. Estos datos muestran que los
docentes tienen un conocimiento solo ligeramente mayor al de sus alumnos en el uso de la IA . Y, aunque 76% de los profesores hace materiales educativos con esta herramienta, solo 36% enseña a sus alumnos cómo usarla.

Por eso, nueve de cada 10 docentes consideran que necesitan tomar cursos sobre la IA y, además, identifican que la falta de conocimiento es la principal barrera para la adopción de esta tecnología. El problema es que en México la inversión pública en capacitación a los maestros es insuficiente.

Baja inversión en formación docente En 2026 se asignó un monto de
284.1 millones de pesos al
Programa para el Desarrollo Profesional Docente . Tomando en cuenta el número de docentes por nivel educativo, esto significa que
en cada profesor de primaria, secundaria y bachillerato
se invierten menos de 100 pesos
al año , mientras que en los docentes universitarios serían menos de 400 pesos. “Se les está dando como apoyo anual a los docentes menos de lo que cuesta una libreta. Entonces, ahí vemos una situación bastante preocupante”, señala
Teresa Gutiérrez , directora de Monitoreo de Indicadores Educativos en
Mexicanos Primero . Este programa es el único que etiqueta recursos para que los profesores accedan a capacitaciones.

Ante las nuevas tecnologías y el boom de la Inteligencia Artificial, estamos dejando totalmente rezagados a nuestros docentes.

Pero hace una década que funciona con un gasto estancado. El último año con la inversión más grande fue 2016, con 2,600 millones de pesos. Desde entonces, el gasto en formación docente cayó 90% en términos nominales, analiza la experta.

El impacto de la falta de capacitación Para Gutiérrez, la falta de inversión en la profesionalización de los docentes es una contradicción. Se les exige que estén capacitados en nuevas tecnologías; preparados para promover el estudio basado en proyectos y para el
nuevo bachillerato mexicano, que abrió 14 carreras técnicas relacionadas con necesidades productivas, tecnológicas y científicas. Pero no se prioriza su actualización. “Muchos de los docentes no se formaron de esta manera. Esto implica un reto de formación, de preparación, de estar actualizado simplemente para los retos de enseñar como lo plantea la
Nueva Escuela Mexicana ”, explica Teresa Gutiérrez.
Desigualdades educativas Esto puede agravar las desigualdades educativas. Porque mientras algunas escuelas cuentan con recursos adicionales para la formación de su plantilla docente, otras no pueden costearlo.
Fernando León , presidente del
Consejo de la Asociación Internacional de Rectorías Universitarias , explica que las universidades del país oscilan en dos extremos: las que tienen calidad e infraestructura que las hace competitivas a nivel mundial y las que operan con muchas carencias. “Tenemos oportunidades para mejorar en cuanto a acceso, calidad, modernización y, sobre todo, para que quienes entren concluyan y concluyan con una preparación relevante”, indica. Con el uso de la IA pasa lo mismo: algunas universidades la están adoptando y han establecido normas y políticas de uso.

Estamos recibiendo generaciones de jóvenes que están más familiarizados con la utilización de la Inteligencia Artificial que nuestro profesorado.

Otras escuelas, en cambio, se están rehusando a adoptar la IA. La encuesta de la SEP refleja dichos contrastes. El 51% de los docentes de universidades particulares ha tomado algún curso sobre la IA frente al 33% de las Escuelas Normales públicas, donde se forman los docentes.

El papel docente ante la IA Ante este panorama, las universidades enfrenta grandes retos, apunta Fernando León, quien también es el rector de
CETYS Universidad en Baja California. Explica que es necesario redefinir el papel del profesorado y de la universidad ante una herramienta que provee información mucho más rápido que cualquier persona. Para él, los docentes, en vez de ser facilitadores del conocimiento, tendrán que ser mentores que acompañen el uso de la IA, que ayuden a usarla con una visión humanista, crítica y con cautela, sobre todo ante posibles riesgos a la salud mental.
Tecnología, educación y desarrollo económico Para hacer frente a las desigualdades educativas, el gobierno federal abrió el
Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial y Código , considerada la escuela de IA más grande de América Latina. Aunque por ahora solo tiene presencia en 10 ciudades y espera formar 25,000 egresados especializados en 2026. El proyecto es relevante porque
la falta de habilidades tecnológicas también impacta el desarrollo económico en México. Un
estudio del Tecnológico de Monterrey identificó que la puesta en marcha del
Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec representa una “posibilidad histórica para detonar empleos, atraer inversión y transformar el desarrollo regional”. Pero Oaxaca, principal estado donde atraviesa el corredor, no cuenta con el capital humano necesario para satisfacer las nuevas demandas laborales. En la entidad
solo 14 de cada 100 estudiantes logran concluir una licenciatura porque, de los 570 municipios del estado, 512 carecen de instituciones de educación superior. “A ello se suma la falta de formación continua para docentes, quienes enfrentan dificultades para actualizarse y responder a las nuevas demandas pedagógicas y tecnológicas”, plantea Marco Fernández, autor del estudio e investigador en educación. Querétaro está en el otro extremo.
México Evalúa destaca en otro documento que
ocupa el segundo lugar nacional en grado promedio de escolaridad y mantiene un rezago educativo de 14.5%, por debajo del promedio nacional de 18.6%. A la par, las autoridades educativas generan alianzas con el sector productivo para el desarrollo de talento nacional en sectores estratégicos, como la industria aeroespacial, automotriz y tecnologías emergentes, lo que impacta positivamente en el desarrollo económico del estado.

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