Académicos del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México ( UNAM ) sugieren que los motociclistas que circulan por la Zona Metropolitana del Valle de México se sumen al programa Hoy No Circula debido a que contribuyen a la contaminación y mala calidad del aire. El uso de motocicletas ha crecido de forma exponencial, refirieron los especialistas, por lo que reducir algunos días su circulación ayudaría a disminuir los niveles de contaminantes en la atmósfera, pues carecen de un convertidor catalítico. Actualmente, la Secretaría de Medio Ambiente de la CDMX no contempla a las motos en el programa de Hoy No Circula.

¿Por qué aplicar el Hoy No Circula a motos? ¿Qué es el convertidor catalítico?

En la CDMX circulan alrededor de 800 mil motocicletas y, de ellas, 70% corresponde a unidades de reparto, informó el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, el 11 de junio de 2025. Especialistas advierten que el impacto ambiental de las motocicletas también representa un reto pendiente. Iván Hernández Paniagua, investigador del grupo Fisicoquímica Atmosférica, explicó que una motocicleta sin convertidor catalítico y sin mantenimiento puede emitir igual o incluso más contaminantes que un automóvil. Por ello, consideró necesario fortalecer la regulación ambiental no solo para los vehículos, sino también para otros productos de uso cotidiano. El investigador señaló que el programa “Hoy No Circula” ha contribuido a reducir emisiones, aunque resulta insuficiente frente a otras fuentes de contaminación. En ese sentido, detalló que tanto las motocicletas como productos de limpieza, pinturas, desodorantes y jabones con aromas intensos requieren normas más estrictas debido a los compuestos contaminantes que liberan. «Si huele bonito y huele mucho, contamina más. Entonces tenemos que generar normatividad para ello y también tomar conciencia de cómo hacer las cosas», aseveró Omar Amador Muñoz, investigador del grupo Biología y Química Atmosféricas de este instituto. El convertidor catalítico es una pieza del sistema de escape de los vehículos diseñada para reducir la emisión de gases contaminantes. Su funcionamiento se basa en reacciones químicas que transforman sustancias tóxicas generadas por la combustión del motor —como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno e hidrocarburos— en compuestos menos nocivos, entre ellos dióxido de carbono, nitrógeno y vapor de agua. En el caso de las motocicletas, muchas unidades —especialmente las de bajo cilindraje y modelos antiguos— no cuentan con convertidor catalítico debido a que durante años estuvieron sujetas a normas ambientales menos estrictas que las aplicadas a los automóviles. Esto permitió a diversos fabricantes reducir costos de producción y ofrecer vehículos a precios más accesibles. A ello se suma un factor técnico: las motos tienen motores y sistemas de escape más compactos, por lo que integrar un convertidor catalítico implica desafíos relacionados con espacio, peso y desempeño del vehículo. Sin embargo, en los últimos años la situación ha cambiado. El endurecimiento de las regulaciones ambientales a nivel internacional ha llevado a que cada vez más motocicletas incorporen este dispositivo con el objetivo de disminuir las emisiones contaminantes.

Productos de limpieza requieren normativas ¿Qué son los COV?

De acuerdo con la Asociación Méxicana del Pulmón, los productos de limpieza del hogar, como detergentes, compuestos de limpieza, abrillantadores y desinfectantes pueden contener ingredientes nocivos, incluidos compuestos orgánicos volátiles o COV, que pueden ser negativos para la salud al estar relacionados con un mayor riesgo de padecer asma y problemas respiratorios, especialmente en menores de edad, limpiadores profesionales y personas con enfermedades cardíacas o pulmonares preexistentes. Son sustancias químicas orgánicas que contienen carbono y se vaporizan (se convierten en gas) a temperatura ambiente, liberando gas al aire que respiramos. Los productos de limpieza pueden contener cientos de COV que se utilizan para mejorar su eficacia, estos pueden permanecer en el interior durante horas, días o incluso meses.

Sobre la temporada de ozono, el investigador del grupo Interacción océano-atmósfera, Jorge Zavala Hidalgo, prevé que en mayo de este año se han registrado menos contingencias debido a que se ha vive un mes atípicamente húmedo y esto influye en que la temperatura no ha sido tan alta y la concentración de ozono no haya llegado a los niveles que ha llegado en años previos.

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