La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes un nuevo sistema de ordenamiento para la producción y comercialización del maíz blanco, con el que el gobierno federal busca garantizar “precios justos” para productores , reducir la dependencia de importaciones y dar estabilidad a toda la cadena agroalimentaria.

El plan para proteger a productores de maíz

El acuerdo se firmó mientras productores agrícolas, particularmente de Sinaloa, protestan por los bajos precios del maíz, el incremento en costos de producción y la falta de apoyos suficientes para el campo y amagaron con movilizaciones durante el Mundial de Futbol 2026. Durante un encuentro en Palacio Nacional con productores, comercializadores, agroindustrias y empresas consumidoras de maíz, la mandataria sostuvo que el acuerdo surge tras meses de negociaciones para enfrentar la caída de los precios internacionales , las sequías y el endeudamiento de agricultores, particularmente en estados productores como Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Tlaxcala. “El objetivo era evitar que productores abandonaran la siembra de maíz o incluso vendieran sus tierras por falta de rentabilidad”, afirmó Sheinbaum al explicar que el esquema permitirá ordenar compras anticipadas, reducir intermediarios y crear mecanismos de protección ante contingencias climáticas y de mercado . Durante la firma del acuerdo, la nueva secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez , explicó que el nuevo Sistema de Ordenamiento de Producción y Comercialización de Maíz Blanco operará mediante contratos anticipados entre productores y compradores, con un padrón digitalizado y una plataforma que comenzará a funcionar a partir del 25 de mayo. El programa contempla la participación de 61,000 productores en alrededor de 705,000 hectáreas para generar siete millones de toneladas de maíz blanco. También incluye a empresas proveedoras de semillas, fertilizantes y agroinsumos, así como a la industria harinera, nixtamalera, pecuaria y alimentaria. Según López Gutiérrez, las empresas consumidoras se comprometieron a privilegiar la compra de maíz nacional antes de recurrir a importaciones, mientras que las proveedoras de insumos ofrecerán esquemas de venta directa “a precio justo”, asistencia técnica y acceso a innovación tecnológica. El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora , señaló que el acuerdo busca proteger la viabilidad financiera de los productores frente a fenómenos climáticos y volatilidad de mercados, mediante mecanismos de protección y esquemas de cobertura. “La soberanía alimentaria se construye con capacidad productiva, comercio justo y políticas públicas que den certidumbre a quienes producen los alimentos del país”, afirmó.

Por su parte, Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización (CADERR) y presidenta del Consejo de Administración de Minsa, destacó que el programa pretende beneficiar a más de dos millones de familias vinculadas al sector maicero y aseguró que, en apenas tres meses de trabajo, se lograron acuerdos para comercializar millones de toneladas por arriba de precios internacionales y reducir costos de insumos. “Queremos que los productores tengan certidumbre de que podrán comercializar su cosecha y que los compradores tengan garantía de calidad y abasto nacional”, indicó. En representación de productores, Francisca Rosalba Jiménez Juárez afirmó que el nuevo esquema da “certeza y justicia” al campo mexicano, en medio de retos como la sequía y el incremento en costos de producción.

… Y productores protestan

Al encuentro asistieron representantes de empresas y organismos del sector agroindustrial, entre ellos Luis Patrón Sartin, Jorge Esteve y directivos de compañías como Grupo Gruma, Cargill, Archer Daniels Midland Company y Grupo Bachoco. Sheinbaum aseguró que el esquema es voluntario y afirmó que representa “una muy buena historia” de colaboración entre gobierno, productores y empresas para garantizar la autosuficiencia alimentaria y estabilizar el mercado del maíz en México. El “precio justo” planteado en el acuerdo es el valor de comercialización que busca permitir a los productores cubrir los costos de insumos, siembra y cosecha, además de obtener rentabilidad por su actividad. Según explicó el gobierno federal, el esquema busca evitar que el maíz se venda por debajo de los costos de producción , como ocurrió recientemente con la caída de los precios internacionales, cuando producir una tonelada costaba más de 6,000 pesos y el mercado pagaba alrededor de 5,200 pesos. El mecanismo contempla contratos anticipados entre productores y compradores, así como esquemas de protección financiera frente a variaciones del mercado, tipo de cambio y fenómenos climáticos. El acuerdo fue firmado mientras este mismo miércoles en la Ciudad de México, productores agrícolas, particularmente de Sinaloa, protestan por los bajos precios del maíz, el incremento en costos de producción y la falta de apoyos suficientes para el campo. Ante esta situación advirtieron sobre posibles movilizaciones durante la inauguración del Mundial de Futbol 2026 en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey si no se alcanzan acuerdos con las autoridades federales. Baltazar Valdez Armentia, presidente de la organización Campesinos Unidos de Sinaloa y representante del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, apuntó que si las autoridades rechazan instalar una mesa de negociaciones inmediata, las movilizaciones continuarán. “No va a haber la celebración del Mundial (de Futbol 2026) aquí en la capital y en las ciudades Guadalajara y Monterrey. Que quede muy claro que en este momento estamos en el punto de negociar, pero si no hay negociación, el campo se va a levantar y el campo una vez que se levante no lo van a detener”, expresó este miércoles ante un grupo de manifestantes.

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