La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusó al gobierno federal de utilizar a la Fiscalía General de la República ( FGR ) para fabricar investigaciones contra opositores y denunció que existe un “régimen totalitario” que persigue a quienes no son afines a Morena. La mandataria estatal aseguró que fue citada bajo la figura de testigo, sin embargo, dijo que la intención era convertirla posteriormente en inculpada , pese a que –afirmó– su administración colabora “sin reservas” con las autoridades federales.
“Yo salgo el día de hoy a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo. Yo hice mi trabajo, defendí a las familias, defendí que esa droga no llegara a nuestros niños”, declaró Campos. La gobernadora sostuvo que la Fiscalía violentó la protección constitucional de su cargo y acusó a las autoridades federales de actuar con fines políticos, en tanto que sostuvo no había nada que comparecer ni declarar ante las autoridades. “Se me cita bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada. No guardaron las formas, no respetaron la ley”, señaló. Campos acusó un “doble rasero” del gobierno federal al contrastar, dijo, el trato hacia gobiernos de oposición frente a funcionarios morenistas señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado. “Mientras a una servidora y al estado de Chihuahua se les ataca directamente sin pruebas, a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico los invitan a entrevistas amigables”, afirmó. La mandataria estatal insistió en que no existe una acusación formal en su contra , aunque aseguró que desde hace semanas existen intentos por “torcer la ley” para perseguirla políticamente. En su discurso, Campos criticó al gobierno federal y acusó a Morena de desmantelar instituciones y vulnerar derechos humanos. Señaló casos como el desabasto de medicamentos para niños con cáncer, las protestas magisteriales y la atención a madres buscadoras para ejemplificar, dijo, un patrón de autoritarismo. “Hoy no hablo por mí, hoy no hablo por Maru Campos, hoy hablo por México. Hoy persiguen a la gobernadora de un estado que nunca se ha callado ante las injusticias”, expresó. La mandataria llamó a no “normalizar” la violencia, la impunidad ni el crimen organizado y advirtió que la persecución en contra de opositores pued extenderse a cualquier ciudadano. “Si hoy soy la señalada y la perseguida por el simple delito de no ser cómplice y dar resultados, esto no se trata de mí, se trata de cada mexicano de bien, de sus derechos y libertades”, agregó. Campos cerró su mensaje con un llamado a defender las libertades y aseguró que continuará enfrentando al gobierno federal. “Por nuestra patria y por las familias que juramos proteger, lucharemos hasta donde tope”, concluyó.
El dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero, acusó también al gobierno federal de emprender una “persecución política” en contra de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, luego de que fuera citada por la Fiscalía General de la República para comparecer en calidad de testigo. A las afueras de las instalaciones de la FGR, acompañado por legisladores y dirigentes panistas, Romero aseguró que el caso en contra de la mandataria estatal “trasciende al PAN” y sostuvo que el gobierno de la llamada Cuarta Transformación busca intimidar a quienes piensan distinto. “Vivimos en un país en donde ya no puedes pensar diferente, porque si denuncias lo que está haciendo mal el gobierno te conviertes en su enemigo”, declaró el dirigente panista, quien afirmó que la administración federal protege a gobernadores oficialistas presuntamente vinculados con el crimen organizado, mientras que persigue a mandatarios de oposición. Romero defendió la actuación de Campos en materia de seguridad y afirmó que la gobernadora combatió al crimen organizado y desmanteló laboratorios clandestinos en Chihuahua. En contraste, acusó a Morena de mantener un “narcopacto” y advirtió que Acción Nacional continuará denunciando presuntos vínculos entre autoridades y grupos criminales. “Nadie le va a tocar ni un pelo a la gobernadora”, expresó el líder del PAN, quien amagó con movilizaciones si la administración federal intenta actuar penalmente contra la mandataria estatal. “Si este régimen autoritario y persecutor se atreviera a ponerle un dedo encima a la gobernadora, nos vamos cientos de miles de personas a las calles”, afirmó. El abogado Roberto Gil Zuarth explicó que la presencia de Campos en la sede de la FGR obedece solo a la presentación de un escrito de objeción al citatorio recibido el sábado pasado. El litigante argumentó que la Fiscalía pretendía someter a la gobernadora a un acto de investigación “inconstitucional”. Gil Zuarth sostuvo que la inmunidad constitucional del cargo protege a la mandataria estatal de actos de molestia en calidad de testigo o imputada y acusó al Ministerio Público de emitir un oficio ambiguo y carente de motivación jurídica. “No reconocemos la facultad de ningún Ministerio Público para imponer actos de molestia en calidad de testigo o imputado a la gobernadora del estado de Chihuahua”, señaló.
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