El informe que nadie en México quiere leer

Hay documentos incómodos y este documento elaborado y presentado por el Centro de Estudios por la Democracia con sede en Bulgaria, intitulado “Alianzas Ocultas”, donde México tiene un papel preponderante, estratégico y triste a la vez. Es un documento devastador. El reciente análisis estratégico producido desde la perspectiva de seguridad hemisférica sobre América Latina pertenece a la segunda categoría —al menos en lo que concierne a México.

RT en el Zócalo, fentanilo en Ohio

No es un documento sobre narcotráfico. No es un informe migratorio. Es algo cualitativamente distinto y conceptualmente más grave: un diagnóstico que reencuadra a México no como país con problemas de seguridad, sino como nodo funcional de guerra híbrida. Un territorio donde China, Rusia e Irán —de manera deliberada o aprovechando vacíos institucionales— utilizan el crimen organizado como instrumento de competencia geopolítica. Mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum habla de soberanía recuperada, de militarización exitosa y de una nueva política exterior autónoma, este análisis pinta un cuadro radicalmente distinto: México como entorno permisivo, como plataforma operativa de actores hostiles al orden liberal occidental. No víctima pasiva. Entorno permisivo. La distinción importa. El documento identifica a México como la «joya de la corona» de la influencia mediática rusa en América Latina. RT en Español supera los seis millones de suscriptores en plataformas digitales. México figura entre los tres mayores consumidores de contenido de desinformación rusa en toda la región. Y —dato que debería provocar una crisis política inmediata— la televisora estatal rusa obtuvo presencia física en espacios públicos de la Ciudad de México durante el sexenio anterior, con continuidad operativa hasta hoy. ¿Cuál fue la respuesta oficial? Silencio. O peor: discursos sobre no subordinarse al «imperialismo yanqui». En paralelo, el análisis traza una cadena logística quirúrgicamente documentada: empresas químicas chinas exportan precursores a puertos mexicanos —Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Ensenada—, los cárteles los transforman en fentanilo sintético, y el producto termina en las venas de decenas de miles de estadounidenses al año. México no es solo corredor. Es plataforma industrial criminal. Esa distinción también importa. El gobierno responde con cifras de decomisos. Celebra toneladas confiscadas. No explica por qué los puertos estratégicos del Pacífico siguen siendo, según este análisis, puertas abiertas para precursores de destrucción masiva social.

La soberanía que no existe Lo que Washington ya Decidió

El discurso soberanista del obradorismo y su continuación sheinbaumista ha sido uno de los más elaborados ejercicios de narrativa política de la última década. Ninguna injerencia. Ninguna subordinación. México primero. El problema es que la soberanía no se declama. Se ejerce. Y ejercerla implica controlar puertos, vigilar flujos financieros ilícitos, supervisar aduanas, desmantelar economías criminales y construir inteligencia financiera robusta. El documento desnuda, con precisión clínica, que México no hace ninguna de esas cosas de manera efectiva. La militarización —la gran apuesta estratégica del régimen— produjo algo diferente a lo prometido: contención cosmética. Los territorios siguen capturados. Los corredores criminales operan. Las economías ilícitas crecen. Y los actores externos siguen encontrando en el Estado mexicano no un muro, sino una membrana permeable. Militarizar sin construir instituciones civiles no produce soberanía. Produce una ilusión de orden que oculta una realidad de captura territorial progresiva. Aquí está la consecuencia más grave, y la que el gobierno mexicano parece ignorar o minimizar deliberadamente. Cuando Estados Unidos securitiza un problema —es decir, cuando lo reencuadra como amenaza de seguridad nacional y no como asunto bilateral—, el manual operativo cambia radicalmente. No hay negociación entre iguales. Hay presión, vigilancia, operaciones de inteligencia, sanciones selectivas, condicionalidad económica y, en escenarios extremos, intervención encubierta. Este análisis es, en términos prácticos, un argumento sofisticado para esa securitización. Dice, en esencia: México no es solamente un vecino problemático. Es un riesgo sistémico hemisférico. Un espacio donde Rusia proyecta narrativas, China mueve precursores e Irán potencialmente opera en los márgenes. Si esa lectura se consolida en los círculos de inteligencia y política exterior de Washington —y hay indicios de que ya lo está haciendo—, México enfrentará presiones que ningún discurso soberanista podrá contener.

El precio del autoengaño

El problema central no es el informe. Los informes no crean realidades; las documentan. El problema es que México lleva años construyendo una narrativa oficial que invierte la causalidad: afirma que el reconocimiento del problema es el problema, que la cooperación con aliados es subordinación, que la crítica externa es imperialismo y que la militarización equivale a gobernanza. Ese autoengaño tiene un precio estratégico enorme. Mientras el gobierno monta ceremonias de cifras, el deterioro institucional avanza. Mientras el discurso celebra autonomía, actores externos consolidan posiciones dentro del territorio nacional. Mientras se habla de soberanía, los puertos, los medios y las finanzas ilícitas operan bajo lógicas que ningún Estado soberano funcional toleraría. México no necesita más narrativa triunfalista. Necesita, con urgencia, un diagnóstico honesto, instituciones reales y una clase política dispuesta a gobernar de verdad —aunque eso implique reconocer, primero, la profundidad del desastre. _____ Nota del editor: Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5: 25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

]]>