Los torniquetes siguen inmóviles. Detrás de las rejas cerradas de Chabacano, Portales y Nativitas no hay usuarios corriendo para alcanzar el tren, sino trabajadores que cargan costales, suben andamios y martillan sin pausa. A unas horas del México vs. Sudáfrica, partido inaugural del Mundial 2026 , las tres estaciones de la Línea 2 del Metro continúan en obras , pese a que la reapertura estaba prevista para este 9 de junio. A estas se suma Zócalo, la cual aún permanece cerrada.

En Hidalgo y Bellas Artes, donde el servicio no se ha suspendido, los usuarios transitan entre áreas en obra. Hay trabajadores instalando luminarias, ajustando muros y realizando acabados que todavía forman parte del paisaje cotidiano de una línea que se prepara para recibir a miles de visitantes durante el Mundial de Futbol. En los andenes y pasillos, el flujo de pasajeros convive con las labores de construcción. A unos días del arranque del torneo, la rehabilitación de la Línea 2 mantiene varios frentes abiertos y jornadas intensivas de trabajo para intentar cumplir con los plazos establecidos. En febrero, el Gobierno de la Ciudad de México inició la remodelación integral de la Línea 2 con el objetivo de tenerla lista para la inauguración del Mundial de Futbol, que comienza este 11 de junio. Las obras abarcan 16 estaciones, de Revolución a Taxqueña, debido a que esta línea constituye una de las principales vías de acceso al Estadio Ciudad de México (Estadio Azteca) donde se disputará el partido inaugural entre las selecciones de México y Sudáfrica. La reapertura de las estaciones Taxqueña, Portales y Nativitas estaba programada para este martes 9 de junio. Sin embargo, las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) impidieron a Clara Brugada encabezar el acto de inauguración. De acuerdo con el Gobierno capitalino, la ceremonia fue reprogramada. Los retrasos más notorios se observan en las estaciones Bellas Artes e Hidalgo. Todavía hay muros en obra negra, áreas con iluminación deficiente y trabajadores dedicados a la instalación de acabados, luminarias y revestimientos. Cientos de usuarios deben desplazarse por pasillos saturados, entre polvo y materiales de construcción. Las quejas por el calor, el hacinamiento y los aventones son constantes, en condiciones que recuerdan a las horas pico dentro de los vagones. Tampoco concluye aún la instalación y puesta en marcha de las escaleras eléctricas, pese a que las autoridades prometieron que toda la infraestructura estaría lista antes del inicio del Mundial. La expectativa es que el servicio opere con normalidad hacia el fin de semana. Para ello, las cuadrillas mantienen jornadas continuas de trabajo las 24 horas del día, en un intento por concluir las obras, aunque sea fuera del plazo previsto.

La nueva imagen

El verde domina la renovada imagen de las estaciones comprendidas entre San Antonio Abad y Taxqueña. En Xola, Viaducto y Villa de Cortés, pequeños jardines verticales instalados en las partes altas de las estaciones reciben a los usuarios. Sin embargo, en Viaducto las escaleras eléctricas aún no están en funcionamiento. En General Anaya se estrenó un jardín vertical en la zona central del andén. En Villa de Cortés también se proyecta uno con plantas ornamentales naturales, aunque por ahora sólo se observa la estructura que lo sostendrá. En la estación San Antonio Abad, recientemente reabierta, el Gobierno de Clara Brugada obtuvo uno de los mayores atractivos visuales de la remodelación. El llamado Jardín Flotante ha despertado la curiosidad de cientos de visitantes, que recorren la obra pese a que permanece incompleta, ya que el acceso hacia Chabacano continúa cerrado. Actualmente es posible recorrer cerca de 300 metros del jardín, aunque todavía no funciona como conexión hacia la estación Chabacano para los usuarios del transporte. Como parte de la estrategia orientada al turismo internacional, la señalización fue colocada en español e inglés. El trasbordo entre las líneas 2 y 9 en Chabacano sigue como uno de los principales problemas para los usuarios que viajan desde el Centro hacia Taxqueña. El recorrido debe realizarse por un paso a desnivel que cruza Calzada de Tlalpan, en condiciones de poca iluminación, con encharcamientos y sin presencia visible de personal de seguridad. En Taxqueña, aunque la estación ya opera para los usuarios, aún existen áreas restringidas debido a trabajos de ajuste y acabados en las nuevas puertas automáticas, diseñadas para abrirse mediante sensores y sin contacto físico. A ello se suma que en ninguna de las estaciones remodeladas regresa aún el personal de taquillas encargado de la recarga de la tarjeta de movilidad integrada.

]]>