La cercanía que un día caracterizó a Ken Salazar como embajador de Estados Unidos en México , en cuestión de meses se convirtió en distanciamiento y críticas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sus cuestionamientos hacia las reformas energética y judicial , a la estrategia de seguridad conocida como “abrazos, no balazos” , la detención de Ismael “El Mayo” Zambada y ahora las revelaciones en su libro Borderlands: My Fight for an Inclusive America causaron un distanciamiento con el gobierno de »la llamada 4T». A seis meses de que Salazar dejara México, este fin de semana causó polémica debido a que en sus memorias como representante del gobierno de Estados Unidos plantea que la detención de “El Mayo” Zambada causó inquietud en el expresidente López Obrador.

Salazar llegó a México en septiembre de 2021 y desde sus primeros minutos como representante de Estados Unidos, convocó a la unidad entre ambos países. «México y Estados Unidos sabemos que juntos somos más fuertes porque unimos las capacidades, los sueños y las esperanzas de ambos pueblos», dijo a su arribo al aeropuerto. Y los primeros años las señales fueron de unidad y cooperación, lo que incluso ocasionó que desde Washington preocupación por la cercanía del diplomático con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El diario estadounidense The New York Times consignó que “el principal diplomático de Estados Unidos en México a veces parece contradecir las políticas de su propio gobierno por alinearse con el presidente López Obrador”. La tarea de Salazar en México era construir una relación sólida con López Obrador para impulsar la agenda de la Casa Blanca. Sin embargo, la cercanía entre el embajador y el gobierno mexicano generó la preocupación de que se hubieran “arriesgado los intereses estadounidenses” y que no se usara “la relación para avanzar las políticas cuando Biden más lo necesita”. En ese momento, López Obrador lo defendió y calificó al embajador de su amigo. “Hoy el New York Times se lanza contra Ken Salazar. Es mi amigo y es un hombre bueno, sensato. Amigo del presidente Biden, un político muy responsable, de Colorado, que viene de abajo, de origen mexicano. Además simpático”, dijo Andrés Manuel López Obrador en ese momento. Sin embargo, en la recta final de su representación en México, Salazar se mostró más crítico del gobierno mexicano.

En 2022 cuando se propuso la reforma en materia energética, Salazar la cuestionó porque impulsaba tecnologías «sucias», «anticuadas» y «caras» que afectarían a los consumidores y a la economía. “El gobierno de los Estados Unidos ha expresado reiteradamente preocupación sobre la propuesta actual del sector energético de México. Promover el uso de tecnologías más sucias, anticuadas y caras sobre alternativas renovables eficientes, pondría en desventaja tanto a consumidores como a la economía en general”, informó la Embajada en un comunicado.

La ruptura Las frecuentes visitas de Ken Salazar a Palacio Nacional se convirtieron en un cierre de puertas. A la ya desgastada relación entre el diplomático y el gobierno de México se sumó la presunta intervención de agencias de Estados Unidos en la detención de Ismael “El Mayo” Zambada. En su mañanera, el entonces presidente López Obrador calificó de ilegal el operativo y criticó que hubo personas que murieron durante el hecho. “No puede ser correcto porque asesinaron personas, fue totalmente ilegal, y estaban esperando al señor ‘Mayo’ agentes del Departamento de Justicia. Primero, que hubo violencia ahí, perdieron la vida algunas personas; bueno, el exrector de la universidad y luego la secuela, esto que está pasando ahora”, comentó en referencia a la guerra desatada entre facciones criminales en Sinaloa.

Las revelaciones de su libro

Con la violencia que se detonó en Sinaloa a causa de la confrontación entre las facciones del Cártel de Sinaloa por la detención de “El Mayo”, López Obrador afirmó que era por responsabilidad de Estados Unidos. Cuando en México se analizó la reforma judicial, uno de los proyectos principales del gobierno de López Obrador, Salazar volvió a la crítica y advirtió que estaban en riesgo inversiones. Al expresidente no le gustaron las críticas de Salazar, por lo que advirtió que había injerencismo del embajador. “Últimamente ha habido actos de falta de respeto a nuestra soberanía como esta declaración desafortunada, imprudente, del embajador Ken Salazar pero ya se hizo una nota diplomática de extrañamiento”, dijo López Obrador en agosto de 2024. Ese fue el quiebre en la relación. El presidente López Obrador no solo cerró las puertas de Palacio Nacional al embajador, también afirmó que habría una pausa. “‘Pausa’ significa que vamos a darnos nuestro tiempo”, dijo en agosto de 2024. Aunque el gobierno cambió, la relación con el embajador se mantuvo fría. La presidenta Claudia Sheinbaum optó por establecer como intermediario al entonces secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, para el diálogo con su gobierno. “A veces el embajador acostumbra llamar a un secretario, otro secretario, otro secretario. Entonces ahora le dijimos: ‘Bueno, si quiere tocar algún tema relacionado con Secretaría de Energía porque hay empresarios estadounidenses interesados en invertir y quieren saber la disponibilidad, pues a través de la Cancillería’”, informó la presidenta el 11 de octubre de 2024. El próximo 28 de julio, el embajador Salazar publicará un libro en el que dedica más de 100 páginas para relatar parte de lo que vivió como representante de Joe Biden en México. En el libro relata que a raíz de la detención de Zambada y de sus críticas a la reforma al Poder Judicial se convirtió en una persona “non grata” en Palacio Nacional y el presidente López Obrador dejó de responderle mensajes. También cuenta, de acuerdo con el diario Reforma, que López Obrador pidió que el avión que trasladó al presidente Biden a México, no aterrizara en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sino en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. “Ken, el AIFA representa la nueva relación entre nuestras naciones. Vienen más estadounidenses a México que personas de cualquier otra nacionalidad. El AIFA es limpio, honesto y fue construido por nuestros propios militares, no por contratistas corruptos. Si el presidente Biden aterriza allí, demostrará que comprende lo que estamos tratando de construir juntos», le dijo AMLO, según Salazar. Salazar también señala en su libro que el expresidente Andrés Manuel López Obrador mostró preocupación por la información que el Gobierno de Estados Unidos pudiera obtener del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada, en caso de que colaborara con las autoridades estadounidenses.

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