Un patrón de cuatro décadas que nadie interrumpe
El Ángel de la Independencia no es un escenario nuevo. Es el escenario de siempre. Desde el Mundial México 1986, cuando aficionados treparon la columna y el episodio circuló internacionalmente como evidencia de violencia colectiva desbordada, la respuesta institucional ha sido estructuralmente la misma: alta concentración, mínima intervención preventiva, reacción post-facto y, al día siguiente, la narrativa tranquilizadora del «saldo blanco». Cuarenta años después, el 11 y el 18 de junio de 2026 repitieron el guion con precisión casi quirúrgica.
Los hechos que el «saldo blanco» no contabiliza 2,500 policías para no intervenir
La lógica operativa no ha cambiado porque nadie ha tenido los incentivos —ni la voluntad política— para cambiarla. Lo que ocurrió en estas dos jornadas de celebración por los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 no fue una anomalía. Fue la expresión natural de un modelo de gobernanza del espacio público que ha decidido, sistemáticamente, que el festejo futbolístico es una zona de excepción cívica. La camioneta de trabajo de José Daniel Gallegos Rosales fue destrozada por aficionados frente a decenas de elementos policiales. Nadie fue detenido por ese hecho específico. Una parada del Metrobús fue utilizada como trampolín hasta que personas comenzaron a caer y lesionarse. Nadie fue detenido. Conos de tránsito fueron lanzados como proyectiles entre la multitud sobre Paseo de la Reforma. Cinco personas fueron arrestadas por peleas en toda la jornada del 18 de junio: una cifra que no guarda ninguna proporción con la escala de los incidentes documentados en video. La Secretaría de Obras y Servicios movilizó 360 trabajadores, 23 vehículos y 6 hidrolavadoras para recoger 40 toneladas de basura. Al cierre de este análisis, el gobierno capitalino no había publicado el balance económico de los daños al patrimonio urbano. El silencio sobre el costo real no es descuido administrativo: es parte de la narrativa. El operativo del 18 de junio desplegó 2,500 elementos en la zona del Ángel ante una concentración estimada de 400 mil personas. La ratio resultante —un policía por cada 160 ciudadanos— supera con creces los estándares internacionales para eventos de riesgo alto, que establecen entre 1:50 y 1:80 en zonas de alta conflictividad identificada. Pero el problema no fue cuantitativo: fue de diseño. El propio secretario de Seguridad lo dijo con una transparencia que debería alarmar: «con tanta gente, muchas veces puede no ser la decisión correcta» intervenir. Con esa declaración, el funcionario no describió una limitación operativa: describió una política. Un operativo diseñado para contener y orientar, no para disuadir ni sancionar, es un operativo diseñado para no funcionar ante el desorden. La doctrina moderna de manejo de multitudes —el modelo post-Hillsborough, las directrices OSCE— exige zonificación diferenciada por densidad y riesgo, con microequipos de intervención rápida en nodos de alta conflictividad. No existe evidencia pública de que algo parecido haya sido implementado.
La doble vara que erosiona la legitimidad institucional Lo que viene: la tolerancia acumulada como habilitador
Existe un contraste que no puede soslayarse desde la perspectiva de la justicia cívica. El 12 de marzo de 2026, durante las manifestaciones del 8M, nueve personas fueron detenidas, la Fiscalía inició investigación formal y la jefa de Gobierno declaró públicamente: «no habrá impunidad para los violentos». La conducta sancionada —daño a propiedad— es objetivamente la misma que quedó impune el 11 y el 18 de junio. La aplicación diferenciada de la ley en función del contexto emocional o ideológico del evento no es una política de seguridad: es una política de legitimidad selectiva. Y tiene un costo institucional preciso: erosiona la confianza en el sistema de justicia cívica, genera agravios comparativos justificados y consolida la percepción social de que existen ciudadanías de primera y espacios de excepción donde la ley simplemente no aplica. Una política pública técnicamente sólida debe ser normativamente ciega al contexto político del evento. Las autoridades han anunciado medidas para el partido México vs. Chequia de hoy 24 de junio: posible Ley Seca, «blindaje» reforzado, siete pantallas gigantes para dispersar la concentración. La medida de dispersión mediante pantallas es técnicamente la más sólida, porque ataca la causa estructural: la masa crítica acumulada en un nodo único. El resto, sin rediseño táctico y sin anuncio explícito de sanciones, replicará el mismo modelo con mayor presupuesto y el mismo resultado. Hay un principio elemental en criminología situacional que la política de seguridad capitalina parece ignorar deliberadamente: los patrones de comportamiento colectivo responden a los incentivos percibidos. Si el 18 de junio no produjo una sola detención por daño patrimonial, la señal transmitida al 24 de junio es inequívoca: el Ángel es territorio libre.
La ciudad que México le muestra al mundo
El Mundial 2026 tiene escrutinio global. Cada imagen de descontrol en el Paseo de la Reforma no es solo un problema de gestión urbana local: es una imagen que circula internacionalmente y que tiene implicaciones reputacionales y diplomáticas para México como país co-anfitrión. El costo de rehabilitar el mobiliario urbano es menor; el costo de un evento de descontrol documentado ante la comunidad internacional, inconmensurablemente mayor. La pregunta que las autoridades capitalinas deben responder antes del próximo partido no es cuántos policías van a desplegar. Es cuántos están dispuestos a arrestar. Sin esa respuesta, todo lo demás es, exactamente, saldo blanco. ____ Nota del editor: Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5: 25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
]]>
Comentarios recientes