El Mundial 2026 no solo se juega en las canchas y en el pasto del Estadio Azteca. También se disputa entre los estrechos pasillos de Tepito , los locales de Izazaga, los talleres de la colonia Algarín y las banquetas del Centro Histórico , donde la pasión por la Selección Mexicana se convierte en mercancía y, conforme avanzan los resultados del equipo nacional, en un negocio cada vez más rentable. A casi tres semanas del inicio de la Copa del Mundo, la euforia mundialista está más viva que nunca en las calles de la Ciudad de México . Mientras miles de aficionados siguen el desempeño de la selección dirigida por Javier Aguirre , cientos de comerciantes informales viven su propio torneo driblando las restricciones de la FIFA.
Tepito e Izazaga: el negocio mundialista
Durante recorridos realizados en Tepito , Izazaga 89 , Bellas Artes , el Centro Histórico , la colonia Algarín y el Mercado de San Cosme fue posible constatar cómo el Mundial transformó temporalmente la oferta comercial de estas zonas. El verde de la selección nacional domina el paisaje: cuelga de techos improvisados, maniquíes, ganchos metálicos y vitrinas. Banderas, gorras, peluches, llaveros, alcancías y réplicas del trofeo mundialista ocupan espacios que habitualmente están destinados a otros productos. A pesar de los operativos contra la comercialización de mercancía apócrifa , la venta de playeras no oficiales de la selección mexicana y de otros equipos participantes de la Copa del Mundo continúa siendo uno de los productos más pedidos por los compradores. Lo que sí ha cambiado es el precio. Hasta hace unas semanas, una camiseta «clon» de la selección mexicana podía adquirirse por alrededor de 100 a 200 pesos. Ahora, conforme avanzan los resultados del equipo tricolor, las mismas prendas se ofrecen entre 450 y 600 pesos . Algunos vendedores incluso anticipan nuevos incrementos en caso de que México continúe avanzando en el torneo. La expectativa se ha incrementado luego de que la Selección aseguró el primer lugar de su grupo y disputará este miércoles su siguiente encuentro en el Estadio Ciudad de México contra Chequia. En Tepito predominan las camisetas de México, aunque también abundan modelos de Argentina, Brasil, España y Portugal , pero los comerciantes confirman que los productos relacionados con la Selección Mexicana son los que registran una mayor demanda. En varios puestos, la mercancía mundialista ha desplazado otros artículos para ocupar espacios completos de exhibición. Esto también ocurre con la playera oficial, pues de acuerdo con Adidas, la marca patrocinadora de la ropa deportiva de la Selección, la camiseta del Tri es la más vendida entre todas las federaciones patrocinadas por la compañía , incluso por encima de Alemania y España. De acuerdo con la marca, la velocidad de venta respecto al inventario disponible que se ha dado en estos días, ha hecho que para la primera quincena de junio, la camiseta verde ya había colocado el 55% de su inventario entre consumidores finales. Además de las playeras tradicionales, entre los puestos aparecen diseños que no forman parte del catálogo oficial. Se trata de versiones creadas por vendedores locales que aprovechan el momento para lanzar modelos exclusivos con referencias a la cultura mexicana. Algunas prendas incorporan elementos inspirados en personajes populares de internet, símbolos nacionales o frases relacionadas con el futbol. La creatividad se ha convertido en una herramienta para diferenciarse de la mercancía oficial y atraer compradores que buscan productos distintos. En Izazaga 89, uno de los principales centros de distribución de mercancías del Centro Histórico, decenas de comerciantes llegan para surtir puestos ambulantes, pequeños negocios y ventas por redes sociales.
Bellas Artes: souvenirs para turistas y aficionados
La Algarín: el Mundial sin la FIFA
A unas cuadras del Fan Fest y de Bellas Artes, turistas nacionales y extranjeros también buscan llevarse un recuerdo de la Ciudad de México durante la Copa del Mundo. Durante un recorrido por la zona fue posible encontrar playeras «clon» de la selección mexicana y con el logo de la marca patrocinadora en sus versiones verde, blanca y negra, con precios que oscilan entre los 500 y 600 pesos. La oferta también incluye bodies para mujeres con diseños en verde, blanco y rojo, así como ropa para mascotas. Las playeras para perros tienen precios que van de 140 a 180 pesos dependiendo de la talla. Los souvenirs ocupan buena parte de los puestos. Entre los productos disponibles se encuentran alcancías con forma de la Copa del Mundo, peluches del jaguar » Zayu» , la mascota oficial del Mundial de México ante la FIFA, llaveros del » Ajologol» , la mascota de la CDMX para el Mundial, así como imanes, máscaras de luchador con los colores nacionales y gorros con forma de balón o decorados con los colores de la bandera mexicana. Las alcancías inspiradas en el trofeo mundialista se venden en distintos tamaños. Los modelos pequeños rondan los 500 pesos, mientras que las versiones más grandes en 150 pesos. Los peluches del jaguar «Zayu» se ofrecen desde 80 pesos en sus versiones más pequeñas, mientras que algunos modelos con sonido y luces alcanzan precios de entre 200 y 280 pesos. La fiebre mundialista también llegó a la colonia Algarín, en la alcaldía Cuauhtémoc, considerada una de las principales zonas de producción de artículos promocionales de la Ciudad de México. En aras de aumentar las ventas, empresas medianas, pequeños negocios e incluso vendedores de comida mandaron a elaborar sus propias playeras mundialistas. Los talleres y negocios de impresión recibieron pedidos para crear camisetas con logotipos empresariales, pero incorporando referencias futboleras o elementos asociados al Mundia l sin utilizar marcas registradas de la FIFA. En la esquina de 5 de Febrero y Toribio Medina, el negocio Publitech elaboró una serie de playeras para “Las Gordibuenas de La Lagu”, un establecimiento de comida que decidió sumarse al ambiente mundialista mediante un diseño que incorporó un calendario azteca en colores negro y rosa mexicano. Las propietarias y trabajadoras del negocio también integran un equipo de futbol amateur, por lo que aprovecharon la Copa del Mundo para combinar la identidad de su negocio con su afición deportiva. En el mismo establecimiento se elaboraron pedidos para otros clientes, entre ellos Autopartes Tebo. Algunos llegaron con diseños propios y otros solicitaron propuestas desarrolladas por los diseñadores del local. La Algarín también se convirtió en una opción más para adquirir productos promocionales vinculados con el torneo. Sombrillas con referencias a la selección mexicana se vendían en alrededor de 385 pesos, mientras que los impermeables personalizados alcanzaban los 260 pesos. Como muchos de estos establecimientos surten a mayoristas, los precios se mantuvieron entre los más bajos observados durante los recorridos. Las playeras de la selección, aunque no oficiales, se comercializaban entre 149 y 200 pesos, mientras que modelos promocionados como originales alcanzaban precios de entre 300 y 350 pesos. Los comerciantes también apostaron por diseños alternativos. Además del tradicional verde de la selección aparecieron camisetas en tonos verde limón, verde botella y verde musgo, acompañadas de copas de futbol, banderas de México, Estados Unidos y Canadá, imágenes de la Estatua de la Libertad y referencias a las pirámides mayas. En contraste con otros personajes asociados al torneo, «Zayu» tuvo una presencia limitada y únicamente fue observado en algunas camisetas infantiles dirigidas a menores de seis años. Incluso se detectó la producción de gorras con la leyenda “Make Mexico Safe Again”, un juego de palabras inspirado en el conocido lema político estadounidense y que algunos comerciantes prevén distribuir durante los partidos restantes del torneo.
Del mercado a las plataformas digitales
Operativos no frenan la oferta
Mientras en las calles predominan las playeras de selecciones y los souvenirs tradicionales del Mundial, el «pato Merlín» y el «Ajologol» parecen haber encontrado más espacio en las plataformas digitales que en los corredores comerciales visitados. A unos días de haber saltado a la fama, en Mercado Libre, los stickers de «Merlín» ya se comercializan desde 29 pesos; los llaveros oscilan entre 79 y 150 pesos; las figuras impresas en 3D cuestan entre 180 y 350 pesos; mientras que los peluches alcanzan precios de entre 250 y 600 pesos, dependiendo del tamaño. En el caso del «Ajologol», los productos disponibles incluyen frazadas desde 216 pesos, peluches en 407 pesos, playeras infantiles en 198 pesos y camisetas para adultos en alrededor de 300 pesos. El interés comercial generado por «Merlín» ha sido tal que su familia inició ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) e l trámite para registrar su nombre e imagen con el objetivo de evitar usos comerciales no autorizados y mantener el control sobre futuras colaboraciones, mientras el registro está en trámite en redes su imagen ya se comercializa. El auge de la mercancía mundialista «pirata» continúa pese a los esfuerzos de las autoridades por contener la venta de estos productos. Como parte de la estrategia denominada “Operación Limpieza”, previo al arranque del Mundial, el IMPI aseguró el pasado 8 de junio cerca de 65,934 piezas de mercancía presuntamente infractora en Plaza Cristal, en el Centro Histórico, con un valor estimado superior a seis millones de pesos . Entre los productos decomisados había artículos relacionados con marcas como FIFA, Adidas, Reebok, Jordan, Umbro, New Balance y Fila. Posteriormente, el organismo desplegó brigadas de vigilancia en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México y Estadio Guadalajara para identificar puntos de venta de productos no oficiales y reforzar la protección de los derechos de propiedad intelectual. Al 20 de junio, el IMPI había asegurado ya más de 99,000 piezas de mercancía apócrifa. Desde inicios de junio, el director general del IMPI, Vidal Llerenas , defendió estas acciones como una medida para proteger la propiedad intelectual y brindar certeza a patrocinadores e inversionistas. Pero a pesar de los operativos y las brigadas desplegadas, la comercialización de mercancía no oficial continúa presente en los principales corredores comerciales de la capital. Esta situación ocurre además pese a que la FIFA gestionó ante el IMPI el registro de 344 marcas relacionadas con el torneo , entre ellas “FIFA”, “Copa Mundial de la FIFA 2026”, “México 2026”, “United 2026”, el logotipo oficial, las imágenes del trofeo, el balón y las mascotas del evento. Para la Canaco CDMX, el Centro Histórico es uno de los principales puntos de venta de mercancía apócrifa durante la Copa del Mundo. El organismo estima que estos productos pueden representar hasta 25% de los ingresos del comercio informal de la zona durante el torneo. La expectativa de negocio alrededor de la Copa del Mundo es enorme: se estima que el torneo dejará una derrama económica de 65,000 millones de pesos en México. Sin embargo, la piratería representa una amenaza para ese beneficio esperado. De acuerdo con estimaciones de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), las pérdidas asociadas a la comercialización de productos apócrifos rondan los 63,000 millones de pesos al año en el país. Es así que para organismos empresariales, el Mundial es una prueba más que mide la capacidad de las autoridades de proteger la propiedad intelectual y contener un mercado informal que encuentra en estos eventos masivos una oportunidad de expansión.
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