Luego de que The New York Times publicó que funcionarios de Morena colaboraron con autoridades de Estados Unidos con información sobre políticos presuntamente vinculados con el narcotráfico, mientras esas mismas autoridades investigan a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, dirigentes de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) cerraron filas en defensa de los mandatarios y desestimaron la versión. La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, afirmó que estas versiones forman parte de una campaña de desprestigio en contra del movimiento iniciada desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Además, sostuvo que se trata de una narrativa impulsada por la «ultraderecha».

«Nosotros no somos cómplices de nadie, nosotros no vamos a encubrir a nadie, pero tampoco vamos a permitir que esta narrativa que se quiere instalar contra nuestro movimiento, contra nuestro proyecto, sea eso, una narrativa de la ultraderecha nacional e internacional», señaló. La dirigente nacional aseveró que su partido estará atento a las investigaciones que realice la Fiscalía General de la República (FGR) por los señalamientos en contra de 10 políticos de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza. «Vamos a siempre estar pendientes de las investigaciones de las autoridades mexicanas, como es el caso de Sinaloa, que está desarrollando la Fiscalía General de la República», declaró. Agregó que, por ello, el partido realiza cada fin de semana las Asambleas de la Soberanía Nacional para combatir la campaña que, aseguró, existe en contra de Morena. El coordinador nacional electoral del PVEM, Arturo Escobar, también se refirió a la presunta investigación que realizan autoridades de Estados Unidos en contra de los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal. El político sostuvo que, mientras no existan pruebas o denuncias formales en contra de los mandatarios, todo se mantiene en el terreno de los «trascendidos». «Eso está en la cancha de los trascendidos; yo diría que en cualquier parte del mundo lo tiene que solventar una investigación, una denuncia. Lo que emane de trascendidos tiene que estar formalizado en investigaciones», sostuvo. Insistió en que estos señalamientos no impactan en la alianza entre Morena, PVEM y PT, ya que no existen pruebas de por medio. Añadió que todos los actores políticos están sujetos a opiniones, pero mientras no haya denuncias formales, las versiones se quedan en «trascendidos». «No pasa más allá, al menos que se formalice. Entonces, a partir de aquello que se investigue en los Estados Unidos o cualquier parte del mundo contra mexicanos sin denuncias se queda en un escenario de trascendido», declaró.

Gobernadores se defienden La investigación

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, aseguró que no ha recibido ninguna notificación por parte de las autoridades sobre una investigación en su contra por parte de Estados Unidos, como señala The New York Times. El mandatario envió una carta al diario estadounidense para solicitar una rectificación de la publicación, al considerar que carece de sustento verificable. Además, señaló que hacerlo es una obligación ética inherente al ejercicio periodístico. “Solicitamos que The New York Times aclare expresamente que en este momento no cuenta con información oficial públicamente confirmada que permita sostener que un servidor haya sido notificado, requerido, imputado o acusado dentro de investigación alguna”, señaló el mandatario morenista. Este fin de semana, The New York Times publicó que al menos una decena de funcionarios, incluidos gobernadores y legisladores, buscaron establecer contacto con autoridades de Estados Unidos para compartir información sobre otros integrantes de Morena. Esto ocurre después de las acusaciones realizadas en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios, por presuntamente estar vinculados“Los Chapitos”. Según la publicación, los funcionarios que se pusieron en contacto con autoridades estadounidenses lo hicieron para “adelantarse a las investigaciones que temen que pronto puedan centrarse en ellos”. El diario señaló que, de acuerdo con testimonios anónimos, el contacto comenzó después de que la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) emprendió una iniciativa para contactar de manera privada a funcionarios mexicanos con el fin de que colaboraran con la agencia.

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