Ni una reforma a la Constitución , un acuerdo con las 32 entidades federativas o una estrategia nacional han logrado contener la extorsión en México . El delito alcanzó cifras históricas durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y por primera vez superó las 1,000 víctimas mensuales. Este 6 de julio se cumple un año desde que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha Estrategia Nacional contra la Extorsión como un esfuerzo para disminuir el delito , pero sus resultados son limitados.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre junio de 2025 (previo al arranque de la estrategia) y mayo de 2026 (último dato disponible), el delito tuvo una reducción de 2%, al pasar de 972 víctimas a 962. Sin embargo en los meses de marzo y abril de 2026, la extorsión rebasó por primera vez la línea de las 1,000 víctimas en el país por mes. “¿Realmente está funcionando la estrategia de contra la extorsión? Los datos de las víctimas nos dirían que no. En los primeros 19 meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se registraron 14,448 víctimas, mientras que en el mismo periodo de la presidenta Sheinbaum van 18,554”, plantea Daniela Osorio, analista de datos de la organización México Unido Contra la Delincuencia (MUCD).

Un delito imparable En el gobierno del entonces Andrés Manuel López Obrador la extorsión comenzó a incrementarse e incluso marcó récord en víctimas. Cuando el morenista asumió la presidencia de la República en 2018, en el país se registraban 6,895 víctimas, sin embargo, cuando su sexenio concluyó se reportaron 10,240 y hubo años como 2022 cuando el delito llegó a 11,039. Con el cambio de gobierno, la tendencia del delito se mantuvo, lo que llevó a la presidenta Claudia Sheinbaum a anunciar una estrategia para contenerlo. “Es el delito que está creciendo, el que no hemos podido disminuir. Entonces, van disminuyendo homicidios, los delitos de alto impacto, y estamos trabajando para que sea más acelerada esta disminución”, dijo la mandataria el 7 de julio, un día después de que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó la estrategia.

Aunque en los primeros meses después de poner en marcha la estrategia hubo una reducción en la extorsión, luego vino un repunte y el delito marcó récords. El delito pasó de 2018 de 19 víctimas al día a 29 cada 24 horas en el 2025, es decir, subió 52%. A nivel internacional, México se ubica entre los cinco países con más extorsión (junto a Libia, Colombia, Honduras y Somalia) y tiene una afectación de 900 millones de dólares anuales, de acuerdo con el Índice Global de Crimen Organizado , elaborado por un grupo de investigación con sede en Ginebra.

El fenómeno del crimen organizado El crimen organizado ha contribuido a que la extorsión se agudizara en el país. En la necesidad de diversificar sus fuentes de ingreso, organizaciones delictivas han expandido sus actividades hacia mercados ilícitos como el cobro de piso. “Tras un complejo proceso de intensas guerras criminales, junto con la confrontación de los grupos del crimen organizado con las fuerzas del Estado mexicano, los ingresos de estas organizaciones se han reducido, lo cual las ha incentivado a diversificar sus actividades criminales y sus fuentes de ingreso- Así, la extorsión, el robo y la extracción ilegal de recursos naturales han ido en aumento”, dice el reporte Empresas Bajo fuego de la organización México Evalúa.

En el país son miles las víctimas de pagos informales, entre ellos, limoneros, aguacateros, transportistas, tenderos, taxistas, empresarios. Casi nadie se salva. “El crimen organizado también está en la extorsión. Tepito es una un gran ejemplo de esto porque ha habido muchos reportes de comerciantes que han alzado la voz respecto a que han estado siendo extorsionados por distintos grupos delictivos para cobro de piso o para pago de protección”, comenta la analista Daniela Osorio. Por su parte, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de Coparmex, sostiene que pagar extorsión tiene un impacto directo en la economía. “La consecuencia económica es directa. Cada negocio que deja de invertir por miedo pierde capacidad de crecimiento. Cada empresa que cierra por extorsión representa empleos que desaparecen, oportunidades que se frenan y comunidades que pierden dinamismo económico”, plantea en su artículo El alarmante progreso de la extorsión . Hay casos de extorsión que han conmocionado a México como el de Irma Hernández, una maestra jubilada de Veracruz que fue asesinada por negarse a pagar su respectiva “cuota”, el de Bernardo Bravo, líder de limoneros Michoacán, quien en repetidas ocasiones denunció la extorsión o el de Carlos Manzo, expresidente municipal de Uruapan, quien afirmó: “estamos rodeados de grupos criminales dedicados a la extorsión y al asesinato”. Agrupaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) , el Cártel de Sinaloa , y La Familia Michoacana están entre las que se dedican a la extorsión para diversificar sus fuentes de ingreso y a nivel local hay otras más como La Unión Tepito, Los Viagra y Los Ardillos.

Detenciones no contienen fenómeno El secretario de Seguridad Pública informó el pasado 16 de junio que a raíz de la Estrategia Nacional contra la Extorsión en el país se han detenido a 1,468 extorsionadores. Entre los detenidos destacan Ernesto Rafael «N», alias «Sierra 1”, relacionado con el homicidio de un productor de mezcal en Morelia; Óscar «N», identificado como jefe operativo de los Caballeros Templarios en Uruapan, Michoacán; Carlos Alejandro “N”, alias “Botox”, presunto principal extorsionador de productores limoneros en Michoacán; Cirilo “N”, alias “El Capi”, y Servando “N”, integrantes del grupo delictivo «Los Viagras», entre otros. Asael Nuche González, vocero e Investigador de la organización Causa en Común, explica que esas detenciones no tienen impacto para contener el delito.

Si no hay confianza en que no va a haber impunidad, las personas no denuncian”.

“Las detenciones que han anunciado no son un indicador de que avance el combate a este delito y menos a la impunidad”, comenta. Es justo la impunidad la razón de por qué la estrategia implementada por el gobierno no logra contener el delito. Si un extorsionador no es denunciado y por lo tanto no recibe sanción, es el escenario perfecto para que siga delinquiendo,añade. “Los últimos datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública reflejan que la extorsión fue el delito con la mayor cifra oculta, es decir que hubo una inmensa cantidad de víctimas, pero que hay un porcentaje alto que no fue a denunciar. Solo denuncia el 3% pero falta el otro 97% del iceberg, de las víctimas por extorsión”, expone Daniela Osorio. Si la impunidad no se ataca, ninguno de los ejes anunciados en julio de 2025 como parte de la Estrategia y que incluyen detenciones mediante investigación, crear unidades Antiextorsión locales e implementar una campaña de prevención nacional, la extorsión no se contendrá. “Es importante buscar la reducción de la cifra oculta porque hay una gran cantidad de personas que no está yendo a denunciar y eso es preocupante para el delito de extorsión como para el resto de delitos, porque ¿qué está pasando con el sistema de justicia? El Estado debe garantizar el derecho a tener una vida con justicia en paz, pero también sin impunidad”, agrega Daniela Osorio.

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