El Gusano Barrenador del Ganado (GBG) no será la última amenaza sanitaria que enfrentará el campo mexicano. Por ello, México debe fortalecer desde ahora sus sistemas de prevención, vigilancia y respuesta para anticiparse a nuevas plagas y enfermedades que pueden poner en riesgo la producción de alimentos, las exportaciones agropecuarias y millones de empleos , advirtió este miércoles el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Jorge Esteve. Durante la inauguración del IV Congreso Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria , Esteve sostuvo que el país debe abandonar una visión reactiva y apostar por la prevención , pues consideró que los factores que favorecen la aparición y expansión de las enfermedades se están intensificando.
“La mejor emergencia sanitaria es aquella que no sucede”, afirmó ante representantes del gobierno federal, legisladores, organismos internacionales, académicos y productores agropecuarios reunidos en la Ciudad de México. Esteve señaló que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y el incremento de los movimientos comerciales y de personas genera condiciones favorables para la propagación de nuevas plagas y enfermedades tanto en cultivos como en la ganadería. “Viene otro gusano barrenador. La pregunta es cuál va a ser y si estaremos preparados para enfrentarlo”, advirtió. El dirigente empresarial señaló que la reaparición del gusano barrenador en la región demuestra el alto costo de no actuar oportunamente. Recordó que una estrategia preventiva habría resultado mucho menos costosa que enfrentar una emergencia sanitaria ya instalada. “Prevenir cuesta uno, remediar cuesta 10 y una falla catastrófica cuesta 100”, afirmó. De acuerdo con el presidente del CNA, las pérdidas derivadas de esta contingencia ya superan los 2,000 millones de dólares , mientras que los costos para contener la plaga continúan aumentando. Además, criticó que algunas medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos, como el cierre temporal de la frontera al ganado mexicano, no estuvieran sustentadas en criterios científicos. “La mosca no necesita visa ni pasaporte. Se mueve con el viento o con la fauna silvestre”, señaló al defender una regionalización sanitaria basada en evidencia científica.
Cambio climático favorece nuevas enfermedades El dirigente agropecuario advirtió que el cambio climático está modificando los ecosistemas y permite la expansión de enfermedades hacia zonas donde antes no existían. También alertó sobre la pérdida de barreras naturales provocada por la deforestación, fenómeno que históricamente ayudaba a contener la dispersión de plagas. Entre los riesgos que observan especialistas y autoridades sanitarias destacan la resistencia antimicrobiana, nuevas enfermedades de animales y vegetales, así como amenazas como la
fiebre porcina africana , que actualmente se encuentra en República Dominicana. Esteve recordó que la enfermedad devastó gran parte de la producción porcina en China y puede generar severos impactos económicos si llega a México. Ante este panorama, el presidente del CNA insistió en que se deben reforzar las capacidades del
Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (
Senasica ), organismo responsable de la vigilancia y protección sanitaria del sector agroalimentario. Aseguró que, pese al crecimiento de la producción agropecuaria nacional, los recursos destinados a la sanidad disminuyeron. “Tenemos que proteger este patrimonio de salud que tenemos. Muchas veces no lo valoramos hasta que lo perdemos”, sostuvo. Asimismo, planteó la necesidad de construir mecanismos de financiamiento compartidos entre gobierno y sector privado para enfrentar los riesgos sanitarios cada vez más complejos. “Invertir en sanidad no es un gasto, es una inversión”, enfatizó.
En el marco del congreso, el Consejo Nacional Agropecuario y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) firmaron un convenio de colaboración para impulsar proyectos conjuntos de cooperación técnica, investigación e intercambio de conocimientos. El director ejecutivo de OIRSA, Raúl Rodas Suazo, reconoció la actuación de México frente al avance del gusano barrenador y destacó que Senasica fue una de las primeras instituciones en advertir sobre la necesidad de contener la plaga en Centroamérica. Explicó que las medidas implementadas en el sur-sureste mexicano permitieron ralentizar significativamente su expansión hacia otras regiones del país.
Gobierno llama a actuar en conjunto En representación de la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural,
Columba López Gutiérrez , el subsecretario
Leonel Cota Montaño reconoció que la sanidad agropecuaria se convertió en uno de los principales desafíos para el sector. El funcionario confirmó que recientemente se registró el primer caso de gusano barrenador en Chihuahua y afirmó que la respuesta requiere la participación coordinada de autoridades, productores y organizaciones ganaderas. “Tenemos que hacer un esfuerzo por organizarnos. Son tiempos extraordinarios y requieren medidas extraordinarias”, afirmó. Cota sostuvo que la revisión de la infraestructura sanitaria, los comités estatales y los mecanismos de coordinación será fundamental para enfrentar los riesgos actuales y futuros. “Tenemos que revisar las instituciones, los consejos de sanidad y fortalecer la organización para atender los retos sanitarios que hoy enfrenta el país”, concluyó. El IV Congreso Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria reúne durante dos días a autoridades, organismos internacionales, especialistas y representantes del sector productivo para analizar los principales desafíos sanitarios y fitosanitarios que enfrenta México y diseñar estrategias que permitan anticiparse a las próximas amenazas para el campo nacional.
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