Entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, la relación ha sido vía telefónica. En los 18 meses que llevan coincidiendo como jefes de Estado, los mandatarios no habían concretado una reunión para abordar cara a cara los temas de la relación bilateral y será hasta este domingo que se vuelvan a encontrar durante el partido final del Mundial 2026. En 14 llamadas de entre 10 y 40 minutos, la presidenta Sheinbaum logró posponer aranceles, concretar un entendimiento en materia de seguridad, acordar la visita de funcionarios estadounidenses a México, así como rechazar la ayuda del gobierno de Trump para combatir a los cárteles.
Necesario el diálogo cara a cara
La presidenta y Donald Trump lograron un encuentro presencial durante el sortero del Mundial 2026, pero estuvo lejos de ser una reunión bilateral como jefes de Estado de dos países vecinos y socios comerciales. Solo se saludaron personalmente e intercambiaron algunas palabras, pero no hubo oportunidad de abordar los retos compartidos. Meses atrás, en junio, estaba previsto que se encontraran durante la Cumbre del G7, que se realizó en Canadá, sin embargo, el mandatario estadounidense se retiró para atender la crisis en Medio Oriente por el conflicto entre Israel e Irán. El e ncuentro de este domingo durante la final de futbol representa una oportunidad más para abordar temas de la relación bilateral, sobre todo en medio de la tensión entre ambos países por las muertes de mexicanos en manos del ICE, los señalamientos de EU a políticos de Morena y las peticiones de respetar la soberanía de México por la participación de agencias estadounidenses en operativos en el país. El Gobierno de Sheinbaum reclama que Estados Unidos mintió al asegurar que ninguna agencia de seguridad participó en la detención de Ismael «El Mayo» Zambada, tras darse a conocer que en un museo del FBI se exhibe el avión en el que fue trasladado el fundador del Cártel de Sinaloa. Para internacionalistas el diálogo personal es necesario entre ambos mandatarios aunque reconocen que Trump puede aprovechar un encuentro para dirigirse a sus electores. “Una reunión con Trump tiene un alto riesgo de volverse una cuestión propagandística más allá de la diplomacia. Trump se basa mucho en la comunicación política interna, en lo que él le quiere decir a sus electores, entonces una reunión presencial podría ser para la foto y decir ‘México cedió en migración, en fentanilo, en aranceles”, plantea Xóchitl Pimienta, profesora del Tecnológico de Monterrey. Aunque la presidenta destaca que entre su gobierno y el de Trump hay buena comunicación y muestra de ello son las llamadas que han sostenido, Lizbeth Soto Morales, internacionalista y catedrática de la FES Aragón de la UNAM, refiere que para tener acuerdos en problemas comunes, lo ideal es un diálogo de alto nivel. “La relación por teléfono no es la ideal, lo ideal es que tengan un encuentro cara a cara para tener soluciones más a largo plazo”, comenta. Para la especialista del Tec de Monterrey, es importante que al ser socios comerciales, Sheinbaum y Trump realicen un encuentro presencial. “Es necesario que haya una reunión porque la relación entre México y Estados Unidos es una relación pues muy importante para ambos países. Entonces sí tiene que haber una reunión, pero no puede ser una reunión cualquiera como visita de Estado. Tiene que ser una reunión que esté muy bien preparada, con una agenda muy clara”, dice.
¿Qué temas han conversado en las llamadas? Desde que Donald Trump fue electo por segunda ocasión como presidente de Estados Unidos, ha sostenido 14 llamadas con la presidenta Claudia Sheinbaum en las que se han felicitado, acordado posponer aranceles, hablado de la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera, alías “El Mencho”. La primera llamada que sostuvieron ocurrió el 7 de noviembre de 2024 en la que Sheinbaum felicitó a Trump para felicitarlo por su triunfo en las urnas y para conversar sobre la relación entre sus gobiernos. Veinte días después ambos políticos sostuvieron una llamada para conversar sobre el fenómeno migratorio, uno de los principales de la agenda estadounidense, en ese momento. “Tuve una excelente conversación con el presidente Donald Trump. Abordamos la estrategia mexicana sobre el fenómeno de la migración y compartí que no están llegando caravanas a la frontera norte porque son atendidas en México», informó la presidenta en sus redes. Días despues de que Trump asumiera como presidente de Estados Unidos se realizó la tercera llamada entre la presidenta de México y el político republicano. El 3 de febrero de 2025 ambos dialogaron para acordar que México reforzaría la frontera norte con 10,000 elementos de la Guardia Nacional para evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en particular fentanilo. A esa llamada, le siguieron otras en las que la presidenta Sheinbaum intentó contener o posponer las amenazas del republicano. El 6 de marzo, la presidenta anunció que tras una llamada con Trump se acordó que México no pagaría aranceles en los productos que ya formaban parte del Tratado Comercial que tienen con Canadá, al menos hasta el 2 de abril. En abril y mayo vinieron nuevas llamadas entre ambos presidentes. En la primera dialogaron nuevamente sobre el tema de aranceles, mientras que en la segunda hicieron un balance comercial de la
relación bilateral . En junio de 2025, Donald Trump se comunicó con la presidenta para disculparse debido a que el estadounidense debió salir antes de la Cumbre del G7, en donde tendría un encuentro con Sheinbaum. “Tuve una muy buena conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien me comunicó que ayer salió de emergencia por la situación en Medio Oriente. Coincidimos en trabajar juntos para llegar pronto a un acuerdo en diversos temas que hoy nos preocupan”, escribió Sheinbaum.
En la llamada del 31 de julio, nuevamente el tema de la llamada fue para acordar posponer aranceles. Lo mismo con la llamada del 27 de octubre de ese año. Esas fueron las últimas conversaciones del año. Pero iniciando el 2026, el 12 de enero, nuevamente hubo diálogo entre ambos presidentes para hablar principalmente temas relacionados con la seguridad. “Hablamos del trabajo conjunto que se ha hecho en temas de seguridad. Hay resultados muy importantes del trabajo de colaboración conjunta, por ejemplo, se ha reducido 50 por ciento el cruce de fentanilo de México a Estados Unidos”, informó Sheinbaum. Para el 29 de enero nuevamente se registró una llamada en la que conversaron sobre la lucha contra el narcotráfico. Las dos últimas llamadas ocurrieron tras las amenazas de Trump de atacar a cárteles del narcotráfico en México. El 23 de febrero nuevamente hubo una conversación telefónica en la que la presidenta Sheinbaum le compartió detalles de la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera, exlíder de uno de los cárteles que Estados Unidos designó como Organización Terrorista Extranjera. El 15 de mayo pasado se registró la última llamada entre ambos presidentes en la que acordaron que funcionarios de Estados Unidos vendrían a México. El diálogo se dio luego de que el Departamento de Justicia señalara a 10 políticos mexicanos de vínculos con el narcotráfico, entre ellos, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Moya. De acuerdo con solicitudes de información disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia , las llamadas entre los presidentes han tenido duraciones que van desde los 10 hasta los 40 minutos.
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