La aplicación del examen de control de la UNAM inicia este miércoles en medio de señalamientos de decenas de aspirantes que denuncian una asignación desigual de sedes mientras otros intentan frenar la evaluación mediante la interposición de amparos. Con el proceso de selección de la UNAM a una licenciatura marcado por la sombra del fraude y el descontento, se diseñó una segunda prueba para verificar los resultados obtenidos en el examen original, el cual fue cancelado por la universidad tras detectar diversas irregularidades. De los 58,783 convocados que en la evaluación en línea original o que obtuvieron altos puntajes pero no alcanzaron un lugar, hasta la tarde del martes solo se habían inscrito 45,463, es decir, el 77%.
De Tecámac a Oaxaca La UNAM dispuso de solo
cuatro sedes en todo el país para el examen de control:
Ciudad de México ,
Tijuana ,
Oaxaca y
León ,
Guanajuato , donde hoy se dan cita los primeros aspirantes. Esto significa que miles de estudiantes deben trasladarse a otro estado, viajar por horas o hasta renunciar a la prueba –y con ello a su lugar en la UNAM– por la falta de recursos para costear el trayecto. «(La) UNAM me mandó a Oaxaca y, por mis posibilidades económicas, no puedo ir», comparte en redes sociales un aspirante de la Ciudad de México. No comprende por qué, si en la capital del país también se aplicará el examen de control presencial durante tres días, a él le asignaron la sede de Oaxaca, donde la prueba se llevará a cabo el 13 de agosto. Aunque buscó un cambio de sede y envió correos a la institución, no obtuvo respuesta. Así que no le quedó más que renunciar a su sueño de estudiar en la UNAM, la universidad pública más importante de México. «Yo no hice trampa y quedé seleccionado. Quería repetir mi examen (hasta emocionado estaba), pero la vida es injusta», lamenta el joven.
Las autoridades universitarias acordaron no cobrar la prueba de control, pues los aspirantes ya habían pagado 490 pesos por el examen en línea, invalidado por la revelación de que hubo casos de suplantación de identidad , venta de respuestas y uso masivo de Inteligencia Artificial (IA) para responder. Pero la UNAM no contempló que algunos estudiantes tendrían dificultades para cubrir los gastos de traslado. «La verdad, sí se pasaron con algunos foráneos. A una chica de Tecámac la mandaron a Oaxaca y a una de Texcoco a Guanajuato», explicó otro aspirante en grupos digitales. Tecámac es un municipio del Estado de México. Se ubica a 499 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, unas seis horas en carro. Para algunas jóvenes no hubo manera de conseguir los boletos de autobús, que rondan los 500 a 1,000 pesos, más el hospedaje de una noche y las comidas. Todo en menos de una semana, porque la UNAM asignó las sedes el 7 de agosto y la prueba arranca el 13 en Oaxaca.
Este proceso sí ha jugado mucho con mi mentalidad emocional. Es muy pesado estar pasando por todo esto.
Así que J, la aspirante de Tecámac, también renunció al lugar que ya había ganado en la primera evaluación. «Yo nunca me negué a presentar el examen. Pero, neta, ¿hasta Oaxaca? Me dolió mucho», menciona. «Creo que será en el próximo semestre el volver a intentar, cuando las aguas ya estén calmadas», agrega. Para otros aspirantes es complicado, además, porque las fechas para la prueba de control son entre semana, salvo en Tijuana, donde se realizará el próximo domingo. Históricamente, los exámenes de ingreso a licenciatura se aplicaban en fines de semana. Ahora hay estudiantes que ya trabajan o que son menores de edad y sus familiares no pueden ausentarse en horario laboral para acompañarlos. También se perderán el segundo examen. «Era más razonable un fin de semana, creo, para muchos. La UNAM dijo que quería hacer un proceso de admisión justo y esto no lo es «, señala otro joven.
Coperacha para viajar Los casos de aspirantes sin los recursos para trasladarse a la sede del examen de control inspiró muestras de solidaridad. En los grupos de redes sociales, plataformas de desahogo de cientos de estudiantes durante todo el
proceso de selección 2026 , se organizaron coperachas para apoyarlos. «Yo me sumo a ayudarte un poco para que puedas juntar lo de tu pasaje», «¿Cuánto necesitas? Yo, en mis posibilidades, te aporto algo», «Pasa la cuenta para armarte la vaquita». En Yucatán, incluso, los estudiantes se organizaron para pedir que la UNAM habilitara otra sede en Mérida, donde ya hay una escuela de la universidad. Quienes no pueden costear un vuelo urgente ni un viaje de más de 20 horas, se manifestaron en el estado. Y, aunque no consiguieron el cambio de sede, sí lograron que el gobierno estatal se comprometiera a
cubrir los principales gastos del viaje , entre ellos transporte, alimentación, hospedaje y traslados internos, de unos 80 aspirantes asignados a la sede de Ciudad de México. Entre quienes sí pueden trasladarse a la sede asignada, también surge otro problema: el desgaste emocional de un proceso de selección irregular que se extendió por más de un mes. Aunque son los menos, otros estudiantes apuestan a no presentar el examen de control y a defender la validez del primer examen por la vía judicial, a pesar de que, hasta ahora, ningún juzgado en materia civil de la Ciudad de México ha admitido los amparos interpuestos en contra de esta medida, con la que se asignarán de nuevo los lugares disponibles en licenciatura para los aspirantes externos. Por todo esto, la
UNAM enfrenta el proceso de selección a licenciatura más señalado de su historia. La universidad tuvo que interponer una denuncia penal contra quienes resulten responsables de fraude, aplicar un segundo examen, suspender temporalmente las inscripciones de los alumnos de nuevo ingreso, retrasar el inicio de las clases para ellos al 31 de agosto; terminar el contrato con
Territorium Life , la empresa encargada del examen en línea, y alistar tres auditorías al proceso de contratación y a la operación de la plataforma. Es una gran crisis en la UNAM.
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