Al iniciar su tercer año de gobierno, Claudia Sheinbaum llega con un capital político todavía sólido, pero también con frentes abiertos que ponen a prueba los dos primeros años de su administración. La presidenta mantiene una aprobación cercana a 70% y el gobierno reporta una reducción de alrededor de la mitad en los homicidios desde el inicio de su mandato; sin embargo, enfrenta descontento social, una relación compleja con Estados Unidos, incertidumbre en torno al futuro del tratado comercial y cuestionamientos a integrantes de su propio movimiento.

Aprobación presidencial

Histórico de aprobación de mandatarios en México

Crítica(0-25%) Baja(25-50%) Aceptable(50-75%) Sobresaliente(75-100%) Vicente Fox 58% Felipe Calderón 62% Enrique Peña Nieto 45% Andrés Manuel L. Obrador 63% Claudia Sheinbaum 67% Fuente: Oraculus y El Financiero

Este 1 de septiembre, la presidenta cumple 23 meses de lo que llama el “segundo piso de la Cuarta Transformación ” y, con la entrega de su Segundo Informe al Congreso , inicia también una nueva etapa de despliegue político rumbo a las elecciones de 2027 . La presidenta recorrerá las 32 entidades para presentar los avances de su administración, una gira que, además de servir como ejercicio de rendición de cuentas, le permitirá fortalecer la presencia de Morena en los estados y medir el respaldo a su proyecto político de cara a la primera gran prueba electoral de su gobierno. Analistas políticos explican que los primeros dos años de la mandataria federal estuvieron dedicados a terminar con los pendientes que le dejó su antecesor Andrés Manuel López Obrador , pero poco a poco ha ido marcando su estilo de gobernar. Lilia Gómez, analista política y docente de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), señala que ahora se verá a una presidenta enfocada a impulsar su propio proyecto. “Claudia Sheinbaum ya cumplió con Andrés Manuel, con la reforma del Poder Judicial, con la desaparición de órganos autónomos, con darle continuidad a las macroobras y otros pendientes. Ahora lo que viene es impulsar su propio proyecto a pesar de los lastres con los que viene cargando”, plantea.

Una mandataria popular, pero con signos de descontento social Claudia Sheinbaum llega al tercer año de su gobierno con una aprobación de 67%, uno de los niveles más altos registrados para un presidente de México en este siglo.

La mandataria supera las aprobaciones con las que sus antecesores Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador llegaron a etapas similares de sus gobiernos, de acuerdo con la encuesta nacional mensual de El Financiero . En julio, 33% de las personas consultadas desaprobó su gestión. A pesar de gozar una alta aprobación, Sheinbaum ya comienza a enfrentar algunos signos de descontento social. “Hay malestar social, en algunos estados hay enojo”, dice Mario Ramírez, analista político y catedrático de la UNAM. En este segundo año la presidenta tuvo que enfrentar varios episodios de ese malestar social, entre ellos los reclamos que recibió en Poza Rica, Veracruz, debido a la lenta respuesta del gobierno para atender los daños por las inundaciones provocadas por lluvias. También enfrentó reclamos por el desabasto de medicamentos durante una visita a Tenango de Doria, Hidalgo o cuando fue encarada por madres buscadores en Tamaulipas quienes le exigieron la operación del Centro de Identificación Humana de Altamira.

Homicidios a la baja, pero cifras que hacen dudar La primera mujer en gobernar México recibió un país con varios retos, uno de ellos, la violencia. Su antecesor, Andrés Manuel López Obrador dejó el país con un promedio de 86.9 homicidios por día, sin embargo, con la estrategia de seguridad de Claudia Sheinbaum se reporta una disminución de 51% entre septiembre de 2024 y julio de 2026.

“La reducción de homicidio doloso es de 51%, entre septiembre de 2024 y julio del 2026. En 22 meses, la reducción del homicidio doloso es la mitad de cuando recibimos”, destacó el pasado 11 de agosto la presidenta en su mañanera. Sin embargo, expertos en seguridad ponen en duda esa reducción y explican que reportar menos homicidios, no implica menos violencia criminal en el país. “Hoy el homicidio doloso ya no refleja las formas de control territorial del crimen como lo indica el crecimiento de la violencia política, el crecimiento del asesinato a empresarios, el incremento de la percepción de inseguridad en ciertos territorios, los costos del delito, es decir, el homicidio solo no te comunica toda la realidad de violencia del país”, dice Armando Vargas, coordinador del programa de Seguridad en México Evalúa.

Más proyección ante el mundo, pero con EU tensión constante En sus dos años de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum suma siete viajes al extranjero con los que ha reactivado la imagen de México en el exterior luego de un sexenio en el que no fue prioridad. El internacionalista Rafael Velázquez explica que con los viajes al exterior, la presidenta está reposicionado a México en el mundo, lo que le abre posibilidades. “Los foros mundiales abre oportunidades como establecer contacto con otros jefes de Estado, algo que evitó el presidente López Obrador, que fue una estrategia no adecuada el no acudir a estos foros. Es muy importante que la actual presidenta tenga una nueva modalidad en la política exterior en donde tiene interés de asistir a las cumbres internacionales”, comenta. A diferencia de su antecesor, quien de los ocho viajes que realizó, cinco fueron a Estados Unidos, la presidenta Sheinbaum ha diversificado los destinos: Brasil (G-20), Honduras (CELAC), Canadá (G7), Guatemala, España (Cumbre en Defensa de la Democracia) y dos viajes a territorio estadounidense (Copa Mundial de Futbol de la FIFA). Con su principal socio comercial, Estados Unidos, la relación de México ha estado marcada por la tensión. En su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump, endureció las exigencias a México en materia de migración y seguridad, y puso de por medio la relación comercial. “¿Cuál ha sido la política exterior mexicana de este sexenio? Básicamente tener contento a Trump y hacer todo lo posible por renovar el T-MEC”, plantea el analista político Jacques Coste. Sin embargo, el 1 de julio no se logró renovar el Tratado México, Estados Unidos y Canadá de Libre Comercio (T-MEC) pero se mantendrá vigente hasta 2036 con revisiones anuales. Entre lo que México hizo durante los últimos meses está su contribución a reducir el flujo migratorio a niveles históricos, así como incrementar el decomiso de fentanilo y reforzar la relación en materia de seguridad, en la que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha sido un funcionario clave. Los elogios que han llegado en inglés tienen detrás resultados como la caída de Nemesio Oseguera, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En medio de las turbulencias con Estados Unidos y su política de aranceles, el gobierno de la presidenta Sheinbaum ha logrado un
peso fuerte frente al dólar y que cotiza por debajo de los 17 pesos, lo que mejora el poder de compra de quienes reciben ingresos en pesos y adquieren bienes, servicios o insumos ligados al dólar.

«Ella no tiene un peso fundamental sobre Morena y sobre varios grupos de Morena que todavía le son fieles a Andrés Manuel López Obrador”

Toma fuerza en Morena y reconfigura su círculo Aunque la sombra de Andrés Manuel López Obrador se mantiene, la presidenta Claudia Sheinbaum cada vez toma más fuerza en Morena. En abril pasado, la presidenta anunció la salida de dos mujeres de su confianza para irse al partido: Ariadna Montiel de la Secretaría de Bienestar y Citlalli Hernández de la Secretaría de Mujeres. Ambas exfuncionarias llegaron a fortalecer al partido de cara a las elecciones de 2027 luego de que en los comicios de 2025 el partido escarlata perdió casi un millón de votos y 15 alcaldías que gobernaba en Veracruz, y en Durango al quedarse solo con 16 municipios de los 39 que estaban en juego. Aunque la presidenta ha realizado movimientos, no ha logrado cohesión y disciplina de los morenistas. Al que poco a poco fue dándole otro rostro fue a su gabinete. En estos dos años, la mandataria federal ha realizado cuatro cambios a nivel de secretario de Estado, pero otros siete cambios al gabinete ampliado, entre ellos, la llegada de la consejera jurídica Luisa María Alcalde tras dejar la dirigencia de Morena. “El mensaje que está mandando es que ella es la que ejerce el poder con los movimientos como la salida de Luisa María Alcalde, de tenerla en la conferencia de la tarde ‘entretenida en algo’, pero se nota el malestar de la presidenta por la mala gestión que hicieron en el partido tanto ella como como Andrés López Beltrán. En términos de narrativa de ejercer el poder lo está haciendo bastante bien”, dice Mario Ramírez. Aunque la presidenta Sheinbaum tiene licencia de la vida partidista en Morena, en estos dos años ha intercedido para poner límites a ciertos comportamientos. Cuando se difundió que Andrés Manuel López Beltrán y varios de morenistas realizaron viajes de lujo, les pidió respetar los principios del movimiento, entre ellos la austeridad. Hace unos días, cuando Rubén Rocha decidió regresar a la gubernatura de Sinaloa, la presidenta publicó un tuit para manifestar su rechazo, lo que, orilló al morenista a nuevamente solicitar licencia. Rocha es uno de los morenistas que más presión ha metido a la presidenta Sheinbaum debido a que es señalado por el gobierno de Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico. El Departamento de Estado solicitó la detención de él y nueve políticos más, pero no ha procedido porque la mandataria mexicana afirma no enviaron suficientes pruebas de lo que señalan.

A dos años de gobierno, la presidenta ha marcado límites cuando considera que sus integrantes se alejan de los principios que defiende la Cuarta Transformación, pero el caso Rocha exhibe el costo de esas intervenciones: además de enfrentar una crisis política en Sinaloa, Sheinbaum debe administrar las presiones de Estados Unidos y evitar que los señalamientos contra integrantes de Morena terminen convirtiéndose en un problema para su propio gobierno frente a los próximos comicios.

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