Casi 4.3 millones de niñas, niños y adolescentes en México no tienen acceso a agua segura , es decir, alrededor de uno de cada nueve menores de 18 años enfrenta esta carencia. La brecha persiste pese a que la cobertura formal del servicio de agua supera 85% a nivel nacional, una diferencia que evidencia que tener acceso a una red no garantiza contar con agua segura y disponible de manera continua. El problema no se limita a contar con una conexión a la red. La continuidad y la calidad del suministro también determinan si niñas, niños y adolescentes realmente tienen agua disponible para beber, lavarse las manos, utilizar los sanitarios o acudir a la escuela en condiciones adecuadas, dio a conocer este martes la organización World Vision México.
De acuerdo con datos de la ENSANUT 2022-2024 analizados por UNICEF, solo 36.5% de los hogares en México cuenta con suministro continuo de agua. La diferencia entre cobertura y disponibilidad efectiva muestra la dimensión de un problema que afecta especialmente a comunidades del sur del país y zonas periféricas urbanas. Guerrero, Chiapas y Oaxaca se encuentran entre los estados donde la falta de acceso a agua segura representa un desafío particularmente importante para la población infantil y adolescente, apuntó la organización World Visión México. La organización busca atender parte de esta brecha rumbo a 2030. Su meta es impactar a 277,500 personas mediante proyectos de agua potable, saneamiento e higiene, conocidos como WASH por sus siglas en inglés. “En nuestro país, el reto hídrico no es únicamente cuánta agua tenemos, sino quién puede acceder a ella de forma segura, sostenible y continua. México ocupa la posición 24 a nivel mundial en estrés hídrico y actualmente casi 4.3 millones de niñas, niños y adolescentes carecen de agua segura”, señaló Abraham García , director de Estrategia e Innovación en World Vision México.
El agua también determina el acceso a la escuela
Para la organización, garantizar agua segura durante la infancia tiene consecuencias que van más allá del abastecimiento. La disponibilidad del recurso en las escuelas permite mantener condiciones básicas de higiene, reducir riesgos sanitarios y favorecer entornos adecuados para el aprendizaje. “Cuando una escuela tiene acceso a agua, no solo significa que una niña o un niño puede abrir una llave. Significa que puede lavarse las manos, contar con mejores condiciones para aprender, prevenir enfermedades y crecer en un entorno digno”, explicó García. Durante 2026, World Vision México ha concentrado parte de sus esfuerzos precisamente en infraestructura escolar. Hasta ahora, siete escuelas que anteriormente no contaban con acceso regular al agua incorporaron sistemas de cosecha de agua de lluvia.
Una meta que parte de resultados previos
Estos sistemas permiten aprovechar el agua para actividades como el lavado de manos y el funcionamiento de sanitarios, además de contribuir a prevenir enfermedades. La problemática tiene una dimensión regional. Aunque América Latina y el Caribe concentran alrededor de 30% del agua dulce renovable del planeta, 28 millones de personas carecen de fuentes mejoradas de agua segura y 83 millones no cuentan con servicios adecuados de saneamiento. A escala global, el avance hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 —que plantea garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, así como el saneamiento para todas las personas hacia 2030— tampoco avanza al ritmo necesario. World Vision estima que el ritmo de trabajo tendría que acelerarse 14 veces para alcanzar las metas relacionadas con agua segura y siete veces para cumplir las de saneamiento. La organización señala que una adecuada implementación de servicios de agua, saneamiento e higiene podría contribuir a prevenir enfermedades y salvar hasta 1.4 millones de vidas cada año en el mundo. Entre las principales afectaciones asociadas con la falta de estos servicios están las enfermedades diarreicas, estrechamente relacionadas con el acceso insuficiente a agua segura, saneamiento e higiene. Estas enfermedades contribuyen a la desnutrición y se encuentran entre las principales causas de muerte en menores de cinco años. La meta de 277,500 personas hacia 2030 se suma a más de una década de trabajo de World Vision México. Entre 2013 y 2025, la organización contribuyó a que 520,478 personas tuvieran acceso a agua segura, mientras que 36,296 obtuvieron acceso a servicios de saneamiento digno y 68,567 implementaron mejores prácticas e instalaciones de higiene. Ahora, la organización busca ampliar estas intervenciones y sumar a gobiernos, empresas, sociedad civil y comunidades para desarrollar soluciones que permitan garantizar un acceso sostenible al agua. El desafío, plantea World Vision, no consiste únicamente en aumentar la cobertura de los servicios. Se trata de que niñas, niños y adolescentes puedan disponer efectivamente de agua segura, suficiente y continua, como una condición para ejercer otros derechos fundamentales.
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