El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 propone asignar 1,591 millones de pesos a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ( Conanp ). Aunque representa un incremento real de 2.6% respecto al monto aprobado para 2026, la cifra implica una reducción de 14 millones de pesos (-0.9%) frente al presupuesto modificado con el que el organismo cerrará este año.

La presión sobre las ANP, en cifras

Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027

Indicador Dato y contexto Áreas naturales protegidas federales 232 — Territorios que administra la Conanp Presupuesto propuesto para Conanp en 2027 1,591 mdp — Asignación planteada en el PPEF 2027 Cambio frente al presupuesto aprobado de 2026 +2.6% real — Incremento frente al monto originalmente aprobado Cambio frente al presupuesto modificado de 2026 -14 mdp (-0.9%) — La Conanp cerraría 2026 con 1,605 mdp Inversión por hectárea protegida 16.2 pesos — Inversión promedio anual por hectárea ANP sin programa de manejo 94 de 232 — Áreas que carecen de este instrumento de planeación Recorte al programa Conservación y Manejo de ANP 41 mdp — Reducción real frente al presupuesto modificado de 2026 Presupuesto de Calakmul -70% — Pasa de 1.31 mdp a 386,486 pesos Presupuesto de Mariposa Monarca -79% — Pasa de 540,859 a 112,295 pesos Superficie protegida en 2026 98 millones de ha — Son 7.3 millones de hectáreas más que en 2018 Brecha financiera de la Conanp 200 mdd — Brecha señalada por NOSSA con base en datos oficiales

Fuente: análisis de Noroeste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA).

Más territorio, una inversión de 16.2 pesos por hectárea Con la propuesta de presupuesto para el 2027 tendríamos solamente 16.2 pesos para sostener las áreas protegidas. Es insuficiente. Las áreas protegidas son prioritarias».

De acuerdo con un análisis realizado por la coalición Noroeste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA), los recursos propuestos para la Conanp en 2027 prácticamente regresan a niveles presupuestarios de 2018, aunque advierte ahora el territorio que debe administrar y proteger es mayor. Para Gina Ileana Chacón , directora de Políticas Públicas de Wildlands Network México e integrante de NOSSA, el aumento planteado para 2027 no alcanza para revertir la brecha financiera que enfrenta la institución. Según explicó, NOSSA lleva siete años analizando el presupuesto ambiental y el problema trasciende el proyecto para 2027. “Los gobiernos desde el sexenio de Felipe Calderón hasta la fecha no han priorizado el cuidado del ambiente haciendo inversiones constantes y progresivas”, sostuvo. La organización advierte que el problema adquiere mayor relevancia en este año debido a que México administra actualmente 98 millones de hectáreas bajo algún esquema de protección, 7.3 millones más que en 2018 . Sin embargo, los recursos propuestos para la Conanp prácticamente regresan a los niveles presupuestarios de aquel año. Con el presupuesto planteado para 2027, NOSSA estima que la inversión promedio se estima que sería de 16.2 pesos anuales por hectárea protegida , una cifra que, aunque es mayor a los 10.22 pesos propuestos en 2025, permanece 80% por debajo del promedio ejercido durante el sexenio 2006-2012.

La especialista señaló que la lectura del presupuesto debe considerar no sólo cuánto dinero recibe la Conanp, sino cómo se distribuye entre las Áreas Naturales Protegidas (ANP), debido a que cada territorio enfrenta condiciones y amenazas diferentes. “Cada ANP tiene necesidades distintas también por su localización, por el tipo de territorio que tiene y por las amenazas que enfrentan”, explicó. Por ejemplo, señaló que las áreas terrestres requieren vehículos adecuados para acceder a terrenos de difícil acceso, además de herramientas para actividades como prevención y combate de incendios. En las áreas marinas, en cambio, son necesarias embarcaciones, motores y personal capacitado para realizar labores de vigilancia.

Calakmul y Mariposa Monarca, entre los recortes

Programas de manejo y recursos, pendientes para la conservación

“Podemos entender que no todas las ANP necesiten el mismo presupuesto porque las amenazas también son distintas”, dijo. El análisis de NOSSA también identifica reducciones importantes en los recursos asignados a algunas áreas protegidas. Calakmul por ejemplo, pasaría de 1.31 millones de pesos a 386,486 pesos, una disminución de 70%, mientras que la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca pasaría de 540,859 a 112,295 pesos, una reducción de 79%. Para Chacón, el caso de la Mariposa Monarca es relevante porque la reserva enfrenta distintas presiones ambientales y requiere capacidad permanente de vigilancia. “La reserva de la biosfera Mariposa Monarca…no solamente es el hábitat de estos pequeños insectos que vienen a pasar el invierno, también es el hábitat de otras especies de mamíferos, de fauna también, incluso que llegan a ser endémica”, explicó. Entre las amenazas que identifica para la zona mencionó la tala ilegal, la extracción de flora y fauna, la cacería furtiva y actividades mineras ilegales. “Al reducir drásticamente el presupuesto de Mariposa Monarca con un recorte de 79%, se pone en riesgo precisamente la capacidad de la dirección de la ANP para poderla monitorear, vigilar y estar al tanto de las necesidades de una ANP emblemática en nuestro país”, sostuvo. El mismo problema, agregó, se presenta en las áreas naturales protegidas marinas, donde la vigilancia también enfrenta presiones como la pesca ilegal y el ingreso de embarcaciones de gran escala. La insuficiencia presupuestaria dijo, también se refleja en la capacidad de vigilancia. Según información oficial citada por NOSSA, en 2025 un solo guardaparque era responsable de 714,000 hectáreas de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar; otro tenía a su cargo 2.52 millones de hectáreas en Valle de los Cirios, mientras que uno más vigilaba más de 5.75 millones de hectáreas de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano. Chacón consideró que estos datos muestran la dimensión del déficit de personal para las tareas de vigilancia y conservación. “Menos dinero se traduce en reducir tremendamente la capacidad de ese cuidado”, señaló. Y agregó, “la conservación no se da en el vacío. La conservación se da en el territorio con personas, comunidades que necesitan herramientas y presupuesto para poder realizar una buena conservación y protección de nuestro territorio”. Además del presupuesto para la operación cotidiana, NOSSA identifica un rezago en los instrumentos de planeación y es que 94 de las 232 áreas naturales protegidas federales aún carecen de programa de manejo y, en lo que va de 2026, no se ha publicado ninguno nuevo. Estos documentos establecen las características de cada territorio, sus amenazas y las acciones necesarias para su conservación y restauración, por eso para Gina Ileana Chacón, sin estos instrumentos “se va a ciegas, se conserva a ciegas”. Ante ello NOSSA plantea que, aun en un contexto en el que pudiera ser difícil ampliar de manera significativa el presupuesto ambiental, la discusión legislativa también debería enfocarse en garantizar recursos suficientes y progresivos para atender las necesidades más urgentes de las ANP. “Sabemos que no se va a cerrar de un día para otro, pero sabemos que se necesita avanzar poco a poco”, señaló Chacón, quien también pidió fortalecer el financiamiento para adaptación y mitigación del cambio climático destinado a la Conanp mediante el Anexo Transversal 16, así como asignar recursos para elaborar los programas de manejo pendientes. La coalición también plantea que, si el presupuesto no logra modificarse sustancialmente durante la discusión, al menos se asegure que los recursos disponibles lleguen a las áreas protegidas y a los programas que permiten su conservación, además de contemplar financiamiento para implementar los nuevos instrumentos previstos en la iniciativa de reforma a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Para NOSSA, cumplir la meta internacional 30×30, que plantea conservar 30% de la superficie terrestre y marina para 2030, requiere asumir la conservación como una inversión pública. “Definitivamente esto es una inversión, no es un gasto”, sostuvo Chacón. El PPEF 2027 fue entregado por el Ejecutivo al Congreso de la Unión el 8 de septiembre y actualmente se encuentra en análisis de la Cámara de Diputados. A diferencia de la Ley de Ingresos, cuya aprobación involucra a ambas cámaras, el Presupuesto de Egresos es facultad exclusiva de la Cámara de Diputados, que puede modificar la propuesta presentada por el Ejecutivo. En dicho documento se proponen 49,508.3 millones de pesos destinados al sector de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Cerca de 80% de esos recursos, alrededor de 39,797.4 millones de pesos, se destinarían a la Conagua, mientras que la Semarnat tendría aproximadamente 3,512 millones de pesos. De acuerdo con el calendario legislativo aprobado para el tercer año de la LXVI Legislatura, la fecha límite para aprobar el PEF 2027 es el 15 de noviembre. Una vez aprobado, el decreto debe publicarse en el Diario Oficial de la Federación y el presupuesto entrará en vigor el 1 de enero de 2027. En este proceso, NOSSA busca que los legisladores revisen las asignaciones destinadas a la Conanp y a los programas de conservación, con el objetivo de aumentar los recursos para las áreas naturales protegidas, atender los programas de manejo pendientes y reducir progresivamente la brecha financiera del organismo. Si la propuesta llega al Pleno sin cambios, los 1,591 millones de pesos planteados para la Conanp serían la base presupuestaria para 2027.

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