México se encamina hacia un cierre de año donde el fenómeno de El Niño, que los expertos clasifican de intensidad “muy fuerte”, traerá impactos que irán más allá de cambios en la temperatura y las lluvias en diversas regiones del país. Este fenómeno, que forma parte del ciclo llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS ), puede afectar la producción agrícola y pesquera, modificar la disponibilidad de alimentos, elevar los costos de algunas cadenas productivas y generar presiones sobre los precios.

¿Qué tan fuerte será el fenómeno de El Niño en México y cuándo empieza?

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) , publicado este mes, advierte que los efectos económicos de este fenómeno serán persistentes sobre el crecimiento económico. Para América Latina y el Caribe, la CEPAL estima que «El Niño» puede provocar una pérdida acumulada equivalente a 2% del PIB regional durante los tres años posteriores al fenómeno, con alrededor de la mitad de esa pérdida concentrada durante el primer año. Además de que puede sumar hasta 4.8 millones de personas a la pobreza en la región. Si bien esta cifra no es una estimación específica para México, sí permite dimensionar el tipo de choque que puede representar un episodio de gran intensidad como se espera que sea El Niño. La última actualización del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima una probabilidad superior a 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte , que incluso supere la mayoría de los registros documentados desde 1950. Además, existe una probabilidad de 75% de que la temperatura superficial del mar supere en 2.5 grados Celsius que es el promedio climatológico. Brian Gustavo Pérez Juárez, del SMN, explica que, de cumplirse esas condiciones, se trataría de “uno de los episodios más fuertes de intensidad que se tenga en el histórico”.

EL NIÑO MUY FUERTE: ¿QUÉ VIENE PARA MÉXICO? Variable / Aspecto Pronóstico y Datos Clave Impactos Esperados en México Intensidad del Evento > 90% probabilidad de categoría «Muy Fuerte». > 75% probabilidad de superación de +2.5 °C en la superficie del mar. Episodio histórico comparable con los eventos más potentes registrados en los últimos 80 años (como 2015). Periodo Crítico Pico máximo estimado durante el Invierno (octubre a diciembre / enero). Efectos prolongados que se extenderán hacia la primavera en diversas regiones del país. Noroeste y Norte Precipitaciones por encima de la media y temperaturas más frías. Mayor humedad e inviernos más fríos en Sonora, Baja California, Sinaloa, Chihuahua y Durango; riesgo de heladas/nevadas. Noreste Precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas elevadas. Incremento de condiciones de sequía y probabilidad de ondas de calor en estados del noreste (p. ej. Nuevo León). Centro y Sur Lluvias variables/húmedas en el centro e incremento de déficit hídrico en el sur. Sequía progresiva en estados del sur y ajustes requeridos en los calendarios de siembra del centro del país. Ciclones Tropicales Pacífico: Alta frecuencia e intensificación rápida. Atlántico: Inhibición de desarrollo ciclónico. Huracanes más intensos en las costas del Pacífico (ej. Polo) con fuertes lluvias y oleaje; menor actividad en el Golfo de México. Sectores Afectados Impactos directos en Agricultura, Ganadería y Pesca. Estrés hídrico, alteración de cosechas por heladas y migración de especies pesqueras por calentamiento marino. Con información de Arturo Quintanar, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UdeG; Mauricio López, investigador del Instunamituto de Astronomía y Meteorología, de la UNAM ; y Brian Gustavo Pérez Juárez, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN)..

El Niño tendrá un impacto regional desigual, algunos estados enfrentarán sequías o inundaciones Arturo Quintanar, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explica que durante la transición del invierno de 2026 al 2027 el noroeste y el norte de México tenderían a presentar condiciones más húmedas, mientras que parte del sur podría enfrentar condiciones más secas. En términos generales, se prevé que el sur del país enfrente condiciones más secas, particularmente en regiones de
Chiapas, Oaxaca, Guerrero y la península de Yucatán. En contraste, durante el invierno pueden presentarse
lluvias más intensas en el norte. De esta manera, mientras una región puede recibir lluvias que ayuden a recuperar reservas de agua, otra puede enfrentar déficit de precipitación; de igual manera, una zona puede registrar condiciones favorables para ciertos cultivos mientras otra enfrenta temperaturas que reduzcan sus rendimientos.

Investigadores consultados por Expansión advierten que los impactos que traiga El niño pueden desencadenar un efecto dominó que se extienda desde el campo y la pesca hacia otras actividades económicas. “En la agricultura y en la pesca tenemos modificaciones de las actividades como consecuencia de este evento El Niño, pues esto tarde o temprano comienza un efecto dominó y trae consecuencias en la cadena de valor y, por lo tanto, en otros sectores económicos”, sostiene Mauricio López , investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

¿Cómo afectará El Niño a la agricultura y al precio de los alimentos en México? Además de los impactos económicos que advierte el informe de la CEPAL, un reciente estudio realizado por la
Universidad de Yucatán encontró que los cambios asociados a fenómenos como El Niño pueden impactar el precio de dos cultivos básicos para el país:
maíz blanco y frijol . De acuerdo con el estudio, en periodos prolongados de condiciones más secas de lo normal,
el precio del maíz blanco puede elevarse hasta 21.2% , mientras que el del
frijol puede aumentar hasta 29.2%, dependiendo de la intensidad del déficit de lluvia. Así, la combinación de El Niño y el cambio climático puede llevar a la
agricultura mexicana a un escenario de mayor estrés , con temperaturas más elevadas, menor disponibilidad de agua y una reducción en los rendimientos de cultivos como maíz y trigo, advierte
Kai Sonder , investigador del
Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT). Aunque El Niño aún no ejerce plenamente sus efectos, el investigador advierte que el campo mexicano ya registra impactos asociados a temperaturas inusualmente altas durante los primeros meses de 2026. En particular, destacó los casos de
trigo en Sonora y maíz en Sinaloa. De acuerdo con Sonder, en
Sonora los productores de trigo ya registraron pérdidas de alrededor de tres toneladas por hectárea , lo que representa casi la mitad de lo esperado en condiciones favorables. En
Sinaloa ocurre algo similar con el maíz —donde las temperaturas nocturnas han llegado a estar entre cinco y seis grados por encima de las registradas el año anterior—,
los agricultores que esperaban obtener alrededor de 16 toneladas de maíz por hectárea y cosecharon cerca de 12 toneladas. Para el investigador, estos resultados son
una señal de alerta porque ocurrieron antes de que El Niño alcance plenamente sus efectos y explica que, aunque sus efectos varían de un año a otro y dependen de la intensidad del fenómeno, existe un patrón que permite anticipar los posibles impactos en el campo.

“Donde hay alimento hay vida. Si el alimento se mueve, todos los demás se van a mover”.

El Niño desplaza a los peces y amenaza a la pesca mexicana El Niño también modifica las condiciones del océano y puede desplazar a especies de interés comercial, lo que aumenta la incertidumbre para las comunidades pesqueras y puede elevar el precio de algunos productos del mar.
Antar Pérez, especialista en Ciencias Marinas de Oceana México, explica que el calentamiento anómalo altera la disponibilidad de nutrientes y alimento, por lo que los peces se desplazan hacia zonas con condiciones más favorables. Durante El Niño,
los vientos alisios se debilitan y cambia el comportamiento de las masas de agua . En el Pacífico mexicano, esto puede modificar la distribución de especies como
huachinango, atún y barrilete, aunque la magnitud del impacto dependerá de la evolución del fenómeno. Para los pescadores, esto implica mayor incertidumbre sobre dónde encontrar las especies que normalmente capturan. El
problema también puede trasladarse a los precios de los productos pesqueros. Si las condiciones meteorológicas impiden salir al mar y, al mismo tiempo, las especies se desplazan, puede reducirse temporalmente la oferta de determinados productos.
¿Qué medidas debe tomar México para prevenir las pérdidas por El Niño? Los especialistas coinciden en un punto central: la respuesta ante los posibles impactos de El Niño no debe comenzar después de que ocurran las pérdidas. En el caso de la pesca, el fenómeno ocurre con instrumentos de manejo insuficientes.
De las 83 pesquerías marinas de México, 63 no cuentan con un plan de manejo , según datos proporcionados por Oceana México, es decir, cerca de 76%. Los planes de manejo son una de las herramientas que pueden utilizarse para adaptar el aprovechamiento de los recursos a cambios ambientales y biológicos. Pérez planteó que estos instrumentos deben construirse con participación de las personas pescadoras y con información científica que permita responder a las modificaciones en el océano. Ante este escenario, el especialista llamó a fortalecer políticas públicas capaces de adaptarse a las variaciones ambientales y a incorporar información científica en la toma de decisiones.

3 medidas para proteger los cultivos de maíz y trigo ante la sequía En el campo, la preparación ante fenómenos intensos como el que se espera debe hacerse con anticipación y abarcar
desde las semillas hasta el manejo del agua y del suelo , e identifica varias medidas que pueden aumentar la resiliencia del campo mexicano frente a El Niño y fenómenos extremos que puedan desarrollarse en los próximos años. Una de ellas es mejorar la salud del suelo mediante prácticas de agricultura de conservación. “Un suelo saludable que tiene mucha materia orgánica… está protegido contra la erosión y puede almacenar mucho más agua”, explica
Kai Sonder , el nvestigador del
Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo. Otra medida es mejorar la eficiencia en el
uso del agua, como el riego por goteo, que ya se utiliza en algunas regiones del norte y permite aprovechar mejor el recurso frente a sistemas convencionales. La tercera es
incorporar cultivos y variedades de semillas más tolerantes al calor y la sequía mediante rotaciones y una planeación anticipada. Para ello, el experto considera necesario que productores, autoridades, universidades, instituciones de investigación y empresas de semillas tengan estrategias listas antes de que llegue un año extremo. Esto incluye contar con suficientes semillas adaptadas a las condiciones climáticas y facilitar su acceso, especialmente para los pequeños productores. “No lo podemos cambiar, pero sí podemos mitigar esos efectos a través de tomar medidas preventivas en la agricultura y en otros sectores”, señala Mauricio López, el investigador de la Universidad de Guadalajara.

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