En entrevista con Joaquín López-Dóriga, Ernesto Ruffo relató que durante su estancia en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1 “Altiplano” , en el Estado de México, coincidió con otros exgobernadores detenidos, entre ellos Tomás Yarrington , César Duarte Jáquez, Ángel Aguirre y Mario Marín. Según contó, los cinco permanecían en la misma zona del penal y, aunque estaban recluidos en celdas separadas , podían comunicarse de un espacio a otro a través del pasillo.

¿Cómo fueron los días de Ernesto Ruffo en la cárcel?

Ruffo explicó que las conversaciones entre ellos también ocurrían durante la hora diaria que tenían para salir al patio. Aprovechaban ese tiempo para caminar, hacer ejercicio y hablar de política. El exgobernador de Baja California recordó así una convivencia poco habitual entre antiguos mandatarios estatales que terminaron compartiendo las condiciones de reclusión. Sobre su experiencia en el Altiplano, Ruffo describió lo que llamó el “carcelazo”, un efecto que, según relató, puede llevar a una persona a perder la noción de certeza y confianza en sí misma debido al aislamiento, la incomunicación y los cambios constantes en los horarios. Dijo que otros internos le advertían que debía mantenerse firme mentalmente y “no dejarse” ante las condiciones del encierro. El exgobernador detalló que permanecía alrededor de 20 horas al día dentro de una celda de unos ocho metros cuadrados, diseñada originalmente para dos personas, aunque en su caso tenía ocupación individual. Las cuatro horas restantes se distribuían entre una hora de patio y tres horas destinadas a comer y bañarse. También relató que el inodoro se encontraba expuesto hacia el pasillo. Entre las condiciones que más recordó estuvo el frío del penal, al que los internos apodaban el “Palacio de Hielo”. Ruffo explicó que la altitud y las bajas temperaturas afectaron su presión arterial y su sueño, pues estaba acostumbrado a vivir al nivel del mar. Para enfrentar el frío recibió cuatro cobijas y una chamarra.

¿De qué acusa la FGR a Ernesto Ruffo?

También describió las condiciones de las regaderas, que eran compartidas por grupos de entre cinco y 10 personas y carecían de un control adecuado de temperatura, por lo que el agua podía salir muy caliente o demasiado fría. Vestía el uniforme color kaki y debía lavar personalmente sus tres cambios de ropa interior y calcetines. La comunicación con el exterior, relató, era limitada: tenía derecho a una llamada telefónica de 10 minutos por semana. Durante los primeros meses tampoco podía acceder a televisión, por lo que recurrió a la biblioteca del penal y leyó principalmente libros de historia y política. Las visitas familiares estaban permitidas una vez por semana, con un máximo de cuatro personas durante cuatro horas. Ruffo señaló que el ingreso implicaba revisiones estrictas, incluidas reglas sobre la vestimenta de los visitantes. El caso contra Ernesto Ruffo surgió de una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre una presunta operación de contrabando de combustibles. La indagatoria puso bajo la lupa a una empresa en la que Ruffo participaba como accionista y secretario del Consejo de Administración. De acuerdo con la Fiscalía, la compañía habría formado parte de una estructura utilizada para introducir combustible al país mediante operaciones aduaneras irregulares.

La acusación llevó a la detención del exgobernador de Baja California el 16 de julio de 2026, en Ensenada. Días después, una jueza lo vinculó a proceso junto con otras personas por delitos relacionados con delincuencia organizada, contrabando y actividades ilícitas en materia de hidrocarburos. La FGR sostiene que la investigación detectó movimientos financieros y operaciones de importación que, a su juicio, permitieron establecer vínculos entre los involucrados y el presunto esquema de contrabando. Ruffo permaneció recluido en el Cefereso número 1, El Altiplano, durante poco más de dos meses, hasta que una jueza modificó la medida cautelar y ordenó que continuara el proceso bajo prisión domiciliaria en Ensenada. La FGR aclaró que el cambio únicamente modificó el lugar donde cumple la medida cautelar y que el proceso penal continúa. La defensa de Ruffo, por su parte, sostiene su inocencia y ha cuestionado las acusaciones formuladas en su contra.

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