La extorsión en el sector agropecuario ha ampliado su alcance y ahora impacta no solo a productores, sino también a transportistas y otros eslabones clave de la cadena logística, advirtieron Jorge Esteve y Luis Fernando Haro, representantes del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) en un encuentro con medios de comunicación que se llevó a cabo este miércoles. “El problema es muy grande, muy importante y muy difícil”, señaló Esteve, quien explicó que el crimen organizado ha modificado sus esquemas de operación para hacer más eficiente la recaudación ilegal.
“A veces la extorsión no se ve directamente hacia el agricultor, claro que hemos tenido muertes de productores pero el crimen organizado, pues es organizado y lo que hacen ya no es ir a cobrarle a 1,000 productores chiquitos por caja, mejor van con el transportista y le dicen: ‘por cada tonelada que muevas, pagas’, han hecho una simplificación administrativa”, detalló Esteve, presidente del CNA. Luis Fernando Haro, director general del CNA, agregó además que el problema de la extorsión es tan grave que el impacto económico es inmediato. “Muchas empresas o productores prácticamente ya lo ven como un costo más de producción”, afirmó. Este sobre costo, explicó, termina trasladándose al consumidor final mediante el encarecimiento de los alimentos. El director del CNA indicó también que las modalidades de extorsión son diversas y crecientes. “Hay cobros por tonelada, por tamaño de empresa, e incluso en temas como el acceso al agua, ellos son quienes están captando recursos por los derechos del agua”, dijo. En este sentido, el CNA reconoció el trabajo que autoridades federales han realizado en el combate a la extorsión con la detención de líderes criminales, como fue la detención de César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, presunto líder del grupo criminal Los Blancos de Troya, en el estado de Michoacán, ocurrida en enero pasado. «Si vemos una nueva estrategia del gobierno, todos hemos visto las capturas de los líderes del crimen organizado, de algunos carteles, pero la pregunta es: ¿realmente se está solucionando este problema o está generando una serie de divisiones y se va a incrementar el problema? Al menos vemos y hemos estado trabajando con las autoridades, con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en un plan para el tema de la denuncia, que es algo que hay que destacar», dijo Haro.
No obstante, los representantes del CNA subrayaron que, pese a estos resultados, la dimensión del problema sigue siendo elevada. “Lo positivo es que en el sexenio pasado se minimizaba, se ignoraba, no era un problema. Hoy se está tomando acción, pero es grave y difícil, pero hoy hay accion y hay resultados», agregó Esteve. Asimismo ambos destacaron que la extorsión genera un entorno de incertidumbre que afecta la estabilidad del sector. Según relataron, incluso en foros internacionales existe preocupación sobre la seguridad en México, ya que impacta la confiabilidad del país como socio comercial. En este contexto, el CNA subrayó que, aunque hay mayor reconocimiento institucional del problema, su dimensión exige acciones coordinadas, continuidad en las políticas públicas y resultados tangibles en materia de seguridad para reducir su impacto en la producción agroalimentaria. La extorsión en el campo ha estado acompañado de violencia directa contra productores. En octubre de 2025 fue asesinado Bernardo Bravo Manríquez, líder de limoneros en Apatzingán, Michoacán, quien denunció públicamente las cuotas impuestas por el crimen organizado. Su caso se convirtió en un ejemplo del riesgo que enfrentan quienes se oponen a estas prácticas. Investigaciones apuntan a que grupos criminales operan redes de cobro sistemático en regiones productoras, donde los agricultores quedan “secuestrados con cuotas” en medio de disputas territoriales.
]]>
Comentarios recientes