El Estadio Hiram Bithorn rebosaba de felicidad el viernes por la noche mientras la afición local animaba al equipo puertorriqueño en su primer partido del Clásico Mundial de Béisbol contra Colombia.
Sin embargo, los aplausos más fuertes probablemente provenían de alguien que veía el partido desde su sofá.
El campocorto de los Mets, Francisco Lindor, quien no puede jugar con Puerto Rico mientras se recupera de una cirugía en la mano izquierda, y le aseguró al equipo que, aunque no estaba con ellos en el dugout, su presencia estaba a solo una llamada de distancia.
Tras la victoria de Puerto Rico por 5-0 sobre Colombia, Lindor interrumpió la entrevista posterior al partido del receptor Martín Maldonado mediante una videollamada con Kiké Hernández.
El jugador de los Dodgers mostró su teléfono a un entusiasmado Maldonado y luego a la cámara de televisión para que todos pudieran ver a Lindor bailando y disfrutando de la alegría del triunfo puertorriqueño desde lejos.
Lindor sigue en camino de jugar con los Mets el Día Inaugural.
Así se lesionó
El campocorto puertorriqueño Francisco Lindor sufrió molestias en la mano izquierda durante los primeros días de los entrenamientos primaverales de los Mets, lo que llevó al cuerpo médico del equipo a realizarle evaluaciones especializadas.
Los estudios confirmaron una lesión en el hueso hamato de la mano, una pequeña estructura ubicada cerca de la muñeca que suele verse afectada en bateadores por el impacto repetido del bate.
Tras el diagnóstico, Lindor se sometió el 11 de febrero a una cirugía para reparar la fractura en ese hueso.
El procedimiento, común en este tipo de lesiones, consistió en intervenir el área dañada del hamato para eliminar o reparar el fragmento afectado y así evitar dolor al momento de batear. La operación fue realizada por un especialista en manos y se desarrolló sin complicaciones.
El tiempo estimado de recuperación ronda las seis semanas, un plazo que inicialmente puso en duda su disponibilidad para el inicio de la temporada de Grandes Ligas.
Sin embargo, tanto el jugador como los Mets se han mostrado optimistas sobre su evolución, ya que este tipo de cirugía suele permitir un retorno relativamente rápido una vez que desaparece el dolor y el jugador recupera fuerza en la mano.


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