No hay dudas de que Rafael Nadal ha sido el mejor tenista en tierra batida de la historia, pero Jannik Sinner se acerca a sus registros en esta gira que continúa con el Masters 1000 de Roma, desde el martes en categoría femenina -miércoles en masculina-, última prueba antes de Roland Garros.

Insaciable y sin rival por la ausencia de Carlos Alcaraz, lesionado, el N.1 de la ATP llega a su país como inmenso favorito a un título que aún no ha conquistado, tras perder la final el año pasado ante su gran rival español.

Nadal, indiscutible rey de la tierra batida con 63 títulos en esta superficie, sólo logró en una ocasión, en 2010, ganar las cuatro grandes citas del calendario en arcilla (Montecarlo, Madrid, Roma y Roland Garros).

También ganó estos torneos en 2005, pero por entonces el de Madrid se disputaba en octubre, bajo techo y en superficie dura.

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Sinner hizo historia el domingo al ganar en Madrid su quinto Masters 1000 consecutivo (los torneos de mayor importancia tras los Grand Slams) y todos los disputados en 2026: Indian Wells, Miami, Madrid y Montecarlo, al que hay que sumar el de París del año pasado.

Un año después de su derrota en la final ante Alcaraz, en su regreso al circuito tras purgar una sanción de tres meses por dopaje, Sinner aspira a poner fin a una larga sequía, la del triunfo de un italiano en el Foro Itálico; el último en lograrlo fue Adriano Panatta, ¡hace justo 50 años.

Nada ni nadie parece poder detener la marcha imperial de Sinner, que ya cuenta con 28 títulos en su carrera, pese a tener sólo 24 años.

El nativo del Alto Adigio, la región germanohablante al nordeste de Italia, ha ampliado esta temporada su imperio a la tierra batida, la superficie a priori menos propicia para él, aprovechando también la baja de Alcaraz.

El domingo humilló al N.3 del ranking, el alemán Alexander Zverev, al derrotarle en solo 57 minutos por un inapelable 6-1 y 6-2.

«No juego por los récords«

Si logra el título en casa el 17 de mayo, Sinner escribirá otra página de la historia del tenis, ya que se convertirá en el segundo tenista de la historia, igualando a Novak Djokovic, en ganar los nueve Masters 1000 del calendario.

Y de hacerlo significará que habrá ganado 31 partidos consecutivos en Masters 1000, mejorando la mayor racha de éxito hasta ahora, en poder de Djokovic con 28 (en 2011).

Todo de camino a Roland Garros, el único título del Grand Slam que aún no ha ganado y en el que será el inmenso favorito ante la ausencia de Alcaraz.

«No juego por los récords, juego por mí, por mi equipo, por mi familia», insistió Sinner tras su triunfo en Madrid, advirtiendo de que sus 23 partidos en 57 días han dejado huella.

Para su debut en segunda ronda, el viernes o el sábado, el fenómeno italiano se enfrentará al ganador del duelo entre el estadounidense Alex Michelsen (N.42) y el austríaco Sebastian Offner (N.82).

Paolini en dudas, Kostyuk lanzada

Luego podría cruzarse en tercera ronda con el checo Jakub Mensik (28º), que le infligió en Doha una de sus dos únicas derrotas del año, y después, en octavos de final, con Arthur Fils, de vuelta en el top 20 mundial, 4º en la Race (la clasificación desde principios de año) y uno de los tenistas más en forma.

Sin embargo, el francés, campeón en Barcelona, poco pudo hacer en semifinales de Madrid ante el ogro italiano (derrota por 6-2 y 6-4).

Ausente del circuito desde Indian Wells, Novak Djokovic, N.4 del mundo y seis veces campeón en Roma, sólo se enfrentará a Sinner en una hipotética final.

Como es habitual, el torneo femenino está mucho más abierto. Un año después de su coronación romana, Jasmine Paolini no pasa por su mejor momento.

La italiana, N.8 del mundo, viene de caer de forma prematura en Indian Wells (octavos de final), Miami (tercera ronda), Stuttgart (primera) y Madrid (tercera).

Tras su inicio de temporada casi perfecto (tres títulos y una final en cuatro torneos), la N.1 del mundo Aryna Sabalenka perdió en cuartos de final en Madrid, que vio la coronación de Marta Kostyuk.

La ucraniana de 23 años ha ganado los dos últimos torneos en los que ha participado, ya que justo antes de Madrid se impuso en Rouen (Francia) y es una seria amenaza para las favoritas habituales.