Crecieron entre privilegios, escoltas y el peso del apellido Guzmán. Bajo la sombra de su padre, “El Chapo”, los hijos del exlíder del Cártel de Sinaloa pasaron de ser figuras discretas dentro de la organización criminal a convertirse en uno de los grupos más perseguidos por México y Estados Unidos: “Los Chapitos” . Durante el último sexenio, la facción integrada por Iván Archivaldo, Jesús Alfredo, Joaquín y Ovidio Guzmán consolidó su poder dentro del crimen organizado. En México, las autoridades los señalan por el tráfico de fentanilo y metanfetaminas , operaciones de lavado de dinero y por alimentar parte de la ola de violencia que golpea al país. Para Estados Unidos, representan una pieza clave en la lucha en contra del tráfico de drogas sintéticas, especialmente del fentanilo , sustancia vinculada a miles de muertes por sobredosis. Conocidos también como “Los menores”, los hermanos cobraron protagonismo tras la captura y extradición de “El Chapo” a Estados Unidos. Heredaron una de las estructuras criminales más poderosas del mundo, pero también transformaron su operación: bajo su liderazgo, el Cártel de Sinaloa expandió la producción y distribución de fentanilo , la droga sintética que redefinió el negocio del narcotráfico y desató una crisis de salud pública en territorio estadounidense.

En el último sexenio, la facción está bajo la lupa del Gobierno de Estados Unidos, el cual logró la detención de dos de sus líderes: Ovidio Guzmán y Joaquín Guzmán, pero también ayudó a dar otros golpes como la detención y extradición de Néstor Isidro Pérez Salas, «El Nini», y la aprehensión de Mauro Alberto Núñez Ojeda, el presunto piloto de confianza de Iván Archivaldo. De estar entre los hombres más buscados por el Gobierno de Estados Unidos, algunos de “Los Chapitos” y sus operadores ya optaron mejor por colaborar. El último que tomó esta decisión fue Mauro Alberto Núñez Ojeda, “El Jando”, quien –según los reportes– se declaró culpable de delitos relacionados con el tráfico de cocaína a cambio de una posible reducción en su sentencia. «El acusado se compromete a declararse culpable del primer cargo de la acusación, que le imputa haber conspirado a sabiendas e intencionadamente con otras personas para distribuir cinco kilogramos o más de una mezcla y sustancia que contiene una cantidad detectable de cocaína, una sustancia controlada de la Lista II, sabiendo, con la intención y teniendo motivos razonables para creer que dicha sustancia sería importada ilegalmente a los Estados Unidos desde un lugar fuera de los mismos», dice un documento del Tribunal del Distrito de Columbia. “El Jando” fue arrestado en 2025 y señalado como uno de los hombres de confianza de Archivaldo Guzmán. Antes de él, los hermanos Ovidio y Joaquín también buscaron un acuerdo con la justicia estadounidense.

Ovidio fue el primero. Se declaró culpable de crimen organizado, tráfico de armas y lavado de dinero y, como parte de la negociación, ofreció entregar 80 millones de dólares. “El acusado acepta que cooperará de manera absoluta y veraz en cualquier asunto en el que sea llamado a colaborar por las Fiscalías para el Distrito Norte de Illinois, el Distrito Sur de Nueva York, el Distrito Sur de California y la Sección de Narcóticos del Departamento de Justicia», dice el acuerdo al que llegó Ovidio para evitar la cadena perpetua. También contempla “proveer información completa y veraz en cualquier investigación o preparación para juicios, así como su testimonio completo y veraz en cualquier procedimiento penal, civil o administrativo». En 2025, su hermano, Joaquín, también optó por declararse culpable de narcotráfico en busca de obtener una reducción de condena. Parte de la información que los detenidos proporcionaron a la justicia de Estados Unidos puede ser utilizada para ir por otros objetivos.

“Hoy Estados Unidos, muy probablemente utilizando la información que ha venido recabando de ‘El Mayo’, pero también de Ovidio, de Joaquín Guzmán, que sabemos que los tienen allá y están cooperando, entre muchos otros personajes, que probablemente fueron y fueron dando información”, plantea José Andrés Sumano, profesor de El Colegio de la Frontera Norte.

Su estructura se va debilitando Con su padre detenido en Estados Unidos, “Los Chapitos” se quedaron al frente del Cártel de Sinaloa, aunque compartían el liderazgo con Ismael “El Mayo” Zambada. Su facción se convirtió en uno de los grupos delictivos con más influencia en el tráfico de drogas sintéticas y otras economías delictivas en el norte y el oeste de México, de acuerdo con un análisis de
Insight Crime . “Los hijos están involucrados en el tráfico de grandes cantidades de todo tipo de drogas, desde cocaína y marihuana hasta metanfetamina, hacia Estados Unidos, usando una amplia red de contactos en toda la región. En particular, el grupo se ha adaptado a los cambios en los mercados de la droga y se ha involucrado cada vez más en el comercio de drogas sintéticas, especialmente en lo que respecta al tráfico del potente opioide sintético fentanilo”, comenta. A Ovidio Guzmán se le atribuye la instalación del primer laboratorio donde se fabricaría la droga que años después sería declarada como Arma de Destrucción Masiva por el gobierno de Donald Trump. “Los Chapitos” no han estado exentos de conflictos. “Tras la extradición de ‘El Chapo’ a Estados Unidos en enero de 2017, los conflictos entre ‘Los Chapitos’ y otros líderes del Cartel de Sinaloa se han intensificado. Los hermanos se han enfrentado a las facciones asociadas al ‘Mayo’, así como a las asociadas a su tío, Aureliano Guzmán Loera, alias ‘El Guano’, por el control de las operaciones del grupo y el acceso a rutas de tráfico clave”, dice el reporte. Desde 2024, “Los Chapitos” mantienen una disputa con “Los Mayitos”, luego de que Ismael “El Mayo” Zambada fue extraído por el Gobierno de Estados Unidos con la presunta colaboración de Joaquín Guzmán. Su disputa sumergió en una ola de violencia a Sinaloa. Desde septiembre de 2024 se reportan en el estado más de 3,000 homicidios dolosos. A pesar de los “golpes” que sufrieron, “Los Chapitos” se mantienen operando bajo el liderazgo de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo. Estados Unidos acusó que, bajo la
protección del entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros políticos , “Los Chapitos” operaron con facilidad. “Los acusados ​​han estado estrechamente vinculados a la facción del Cártel dirigida por los hijos de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, el notorio exlíder del Cártel, conocidos colectivamente como ‘Los Chapitos’. Los acusados ​​han operado en todos los niveles del gobierno y las fuerzas del orden en Sinaloa, abusando de sus posiciones de confianza y autoridad para facilitar las operaciones de los Chapitos”, acusó el Departamento de Estado.

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