La semana pasada, el partido Demócrata de Estados Unidos hizo público un reporte elaborado el año pasado en el que, supuestamente, se hace un análisis interno de la histórica derrota que sufrieron en la elección presidencial de 2024. El reporte ha causado mucha polémica en la discusión pública. No parece bien recibido por muchos analistas y líderes de opinión. Pero, además, en el propio partido detonó una serie de discusiones, criticando principalmente a Ken Martin, su dirigente nacional, por tardar tanto en publicarlo.
En línea con lo que Martin ha declarado sobre que el reporte no estaba listo, al ver el documento publicado se aprecian secciones incompletas, y se pueden leer múltiples anotaciones y comentarios, muchos de los cuáles señalan datos incorrectos o información no verificada, restando credibilidad. Al leer el documento, se aprecia que está lleno de salidas fáciles. Si bien señala algunos puntos importantes, como el hecho de que desde el momento que ganó Obama en 2008, el partido ha perdido muchos espacios en los tres niveles de gobierno de manera consistente, no hace un análisis de por qué se han perdido. El documento menciona en algunas ocasiones que el partido demócrata ha ido perdiendo confianza ciudadana por no haberse sabido comunicar con sus votantes. Pero habla de manera superficial de mensajes y narrativa equivocados, sin realmente analizar por qué han sido equivocados. Respecto de la campaña presidencial de 2024, como principales errores señala que la Casa Blanca no posicionó bien a Kamala Harris durante la administración, o que los Demócratas no atacaron con suficiente fuerza a Trump, o que no hubo un “sano” distanciamiento con Biden; entre otros. Como si el problema de fondo no hubiera sido que Harris nunca fue una figura suficientemente sólida ni preparada; o como si la estrategia de ataque hubiera sido exitosa en algún caso importante; o como si Harris se hubiera podido distanciar de un gobierno al cual perteneció cuatro años. En ninguna parte del reporte se ve una reflexión realmente profunda de los problemas, no solo de la Administración Biden-Harris que ciertamente eran demasiados, sino del partido Demócrata en sí. Su pérdida no fue solo por el pésimo gobierno de Biden, sino por problemas que arrastraban, al menos, desde Obama. No hay un reconocimiento ni reflexión sobre cómo, de acuerdo con muchos ex votantes del partido, tanto los gobiernos de Obama, como de varios gobernadores, y por supuesto Biden-Harris, nunca les cumplieron sus promesas, generando desconfianza, enojo y hartazgo. El documento menciona, atinadamente, que el pensamiento negacionista del partido sobre la realidad, le ha impedido buscar rendición de cuentas sobre sus actos, y hacer los cambios necesarios para cumplir las promesas hechas. Pero ni siquiera menciona o identifica los principales errores.
Pretende trazar una para el partido hacia los siguientes 10 años. Pero sin estudiar su pasado, y sin mencionar a la ciudadanía como factor clave para lograr una ruta exitosa. En ningún momento se plantea un acercamiento efectivo con la sociedad (los votantes), para escucharla y entenderla. Habla de aprovechar y fortalecer sus llamadas “alianzas” actuales, como el sindicalismo. Sin siquiera cuestionarse si son las alianzas que realmente le aportan algo. Ni mucho menos si los liderazgos de esas alianzas realmente representan a sus supuestos agremiados (ha sido claro que no es así). Y finalmente, un error fundamental del reporte es que se enfoca mucho en el argumento económico como un tema toral del electorado. Al parecer, quien elaboró el reporte sigue sin entender que ya no se trata de la economía (estúpido). Las elecciones hoy son mucho más emocionales. Y tanto Trump como AMLO lo entendieron a la perfección. No así sus oposiciones. Este fallido reporte de los Demócratas recuerda mucho el circo del PAN el año pasado con su supuesto “relanzamiento”, que incluyó un muy desatinado cambio de logo. Un esfuerzo eminentemente cosmético, que en ningún momento implicó un análisis de sus problemas de fondo. Su error de origen fue muy claro al anunciar su relanzamiento en redes sociales: “El PAN se relanza. No para mirar atrás, sino para mirar de frente al futuro con fe, con esperanza y con convicción.” Es decir, para qué voltear a ver y entender los errores, si con suerte algún día nadie los recuerde. Una supuesta apertura a la ciudadanía, aceptando externos al partido para sus candidaturas. Pero en ningún momento se vio el menor diálogo con la sociedad para definir su estrategia de pseudo relanzamiento. Aunque siendo justos, ni con sus militantes se acercaron. Y del PRI, ni qué decir. Ni siquiera ha visto la necesidad de algún discurso público, aunque sea de dientes para afuera, de buscar una reflexión interna para fortalecerse. Queda muy claro que en México, como en Estados Unidos, la oposición completa sigue viviendo fuera de la realidad, en su propio mundo alterno.
Siguen apostando a señalar y atacar los errores del oficialismo, cuando ha quedado más que probado que eso de nada les sirve electoralmente. Siguen sin reconocer sus errores previos; esos que los hicieron perder apabullantemente y que consolidaron en el poder tanto a Trump como a AMLO y su 4T. Y sin entender cómo esos errores los siguen marcando, porque no han sabido o no han querido cambiar su fondo. Lejos de transformarse, se están enconchando en todo aquello que los llevó al abismo. Grupúsculos en el poder de sus dirigencias. Sectarismo. Exclusión. Y sobre todo, ojos ciegos y oídos sordos a la sociedad, sus preocupaciones, sus reclamos, sus necesidades, básicamente a su sentir. En ambos países, la oposición se ha caracterizado cada día más por hacer un vacío en el sistema político, y por tener ceguera ante esa realidad, regalando sus espacios a gobiernos nocivos, pero que han sabido capitalizar el no tener competencia en frente. De seguir así, los Demócratas, como hoy la oposición en México, eventualmente serán un mero actor testimonial, mientras lo radicalismos ganan a costa de pérdidas para nuestros países. Par quien esté interesado, el reporte Demócrata se puede consultar en https://democrats.org/wp-content/uploads/2026/05/May-20-2026.pdf _____ Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.
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