La ronda de conversaciones bilaterales para la revisión del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) arranca este lunes en un escenario complejo entre el gobierno de Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump. Las señales son mixtas: mientras el gobierno mexicano muestra resultados en seguridad, desde el gobierno estadounidense se mantienen las presiones y los señalamientos contra México por el tema del «narcotráfico» al tiempo que la amenaza de nuevos aranceles bajo el argumento de la seguridad nacional sigue latente, señalan especialistas en la relación bilateral.
“La narrativa es que México no está haciendo lo suficiente, matar a cabecillas no es suficiente. Estados Unidos gusta de invadir y esto puede verse en el caso Venezuela, en el caso Irán. Esto se utiliza como manipulación a largo plazo, de ‘siganse portando bien, porque si no va un pequeño golpe por ahí’. Seguridad, la carta fuerte de México
A esto se suma que la agenda actual de seguridad de Trump se centra en la eliminación de los cárteles de la droga y la Casa Blanca insiste en que no es suficiente lo logrado por México, agrega Enrique Darszon, especialista en Relaciones Internacionales de la Universidad La Salle. «Es parte del mecanismo del Make America Great Again ”, sostiene el experto. Una de esas señales es que México, junto a Colombia y Brasil, fue excluido del Escudo de las Américas, una coalición militar regional que contó con la firma de los presidentes de 12 países de América Latina, entre ellos Argentina, Chile y El Salvador. Durante la firma, Trump señaló a México de ser “epicentro de la violencia de los cárteles”, un mensaje que es interpretado como un nuevo mecanismo de presión hacia el país. «El riesgo es que, próximamente, Estados Unidos pudiera estar imponiendo más aranceles por seguridad nacional”, apunta Kenneth Smith, ex jefe negociador del TMEC para el gobierno de México. Esto es algo que ya ocurrió en 2025. Ese año, Trump impuso aranceles al aluminio y al acero bajo el supuesto de la seguridad. Con esta medida presionó a México para combatir el tráfico de fentanilo y contener la migración, fenómenos que el presidente estadounidense califica como una amenazas para su país. Este año, el republicano ha insistido en el uso de la fuerza para hacer frente a los cárteles y aunque por ahora la exclusión de México de la cumbre regional no tendrá un impacto inmediato en las negociaciones, para Smith, es cargar un peso más a la administración de Sheinbaum. Desde la perspectiva económica la «turbulenta» renegociación deberá pugnar por la eliminación de los impuestos actuales, asegurar el tratado por otros 16 años y, además, lograr la exclusión de futuros aranceles. Desde México, los mensajes a Estados Unidos son de cooperación. La administración de Sheinbaum ha respondido desde el territorio bilateral: operativos para contener la migración, decomisos de droga y armamento, así como el envío de narcotraficantes a Estados Unidos para que enfrenten procesos judiciales. Uno de los hechos más recientes fue el operativo coordinado con inteligencia estadounidense y el Ejército mexicano que terminó con la detención y ejecución de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el capo más buscado del mundo.
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A pesar de esos avances, las tensiones entre los dos socios no se disipan. Los aranceles a las importaciones de acero y aluminio se han mantenido. Y la postura de Trump en el terreno comercial se ha endurecido. Además, la Casa Blanca busca imponer nuevas medidas. Ahora mismo realiza investigaciones en otros sectores clave para México, como los semiconductores, farmacéuticos, turbinas de aviones y minerales críticos. Lo positivo es que en esta ocasión México llega bien parado ante Estados Unidos. Los resultados en seguridad han mejorado la percepción del país en la opinión pública estadounidense, sostiene Smith. “Hay un reconocimiento de Estados Unidos de que México está avanzando la cooperación en materia de seguridad en la lucha contra el narcotráfico”, menciona Smith, quien también es socio del Despacho de Comercio Internacional Agon. Esto es resultado de la cooperación binacional en materia de seguridad. A pesar de que en los hechos México y Estados Unidos no tienen un acuerdo en seguridad como el Plan Mérida o el Entendimiento Bicentenario, su mutua colaboración da resultados. Así lo demuestran las constantes reuniones entre funcionarios mexicanos y el Comando Norte. También lo comprueban los datos oficiales. Por ejemplo, el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense bajó 46%. En 2024 se decomisaron 9,592 kilos del opioide en la frontera con México, pero en 2025 la cantidad disminuyó a 5,210 kilos. La baja en el flujo migratorio es mayor. Las detenciones de migrantes pasaron de 2.1 millones en 2014 a solo 444 el año pasado. Una reducción del 80%, según los datos oficiales.
La presidenta ha demostrado una habilidad notable para gestionar esta relación, fomentando un diálogo abierto y constructivo que ha permitido abordar temas críticos, desde la migración hasta la seguridad”
Cooperación entre presiones y desconfianza Por ello, algunos expertos en Relaciones Internacionales consideran que la cooperación entre México y Estados Unidos atraviesa un etapa de intensa actividad aunque marcada por amenazas constantes y desconfianza. Para el internacionalista y analista político, Saúl Ramírez Arellano, la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clave. “(Hay) un delicado equilibrio entre el liderazgo de la presidenta mexicana y la comprensión de Estados Unidos sobre la importancia de una relación sólida y estratégica con México. Históricamente, la relación con Estados Unidos ha tenido episodios críticos, uno de ellos fue el asesinato de Enrique “Kiki” Camarena, un agente de la DEA, en territorio mexicano. Con Donald Trump en el poder por segunda ocasión, la relación también ha enfrentado momentos desafiantes, sobre todo por las constantes críticas del mandatario hacia la presidenta y las afirmaciones constantes de que en México gobierna el crimen. Apenas el 13 de marzo, el mandatario volvió a arremeter contra la mandataria. Esto apenas unas horas después de que Sheinbaum desde la conferencia mañanera sostuvo que las operaciones en territorio nacional corresponden a las fuerzas armadas del país. “No debería haber rechazado mi ayuda. Me ofrecí a deshacerme de los cárteles en México y, por alguna razón, ella no quiere hacer eso. Ella me agrada mucho, pero debería deshacerse de los cárteles porque los cárteles -nos guste o no- los cárteles controlan México. No podemos permitir eso”, dijo.
Las coyunturas por venir
La clave en lo que está por venir, coinciden los expertos, es que México mantenga su disposición a cooperar, sobre todo en año tan importante como el actual, marcado por la revisión del TMEC y el Mundial de Futbol, que arranca en junio. «Con estas dos coyunturas es necesario mantener un alto nivel de colaboración. Para lograr una revisión del TMEC es necesario mantener los canales de comunicación abiertos. El mundial es un compromiso trilateral y es importante colaborar para que el evento tenga los resultados esperados”, refiere Ramírez Arellano. Para Rafael Velázquez, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y presidente del Centro de Enseñanza y Análisis sobre Política Exterior de México, uno de los puntos de mira está en lograr que el país logre estabilidad para las inversiones. “Estados Unidos requiere de un México estable en términos económicos y políticos y también necesita de la colaboración de México para la solución de problemas compartidos”, agrega. Parte de esos problemas compartidos se reflejan en acciones como la designación de los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación,del Noreste, La Nueva Familia Michoacana, del Golfo y Unidos como organizaciones terroristas extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados. Aunque dentro de sus objetivos podría aver más, afirma. “Es claro que Estados Unidos tiene en la mira a más carteles, puesto que su prioridad es reducir la llegada de drogas a Estados Unidos, especialmente de fentanilo. Lo importante es que el gobierno de México está abierto a que Estados Unidos coopere en esta materia”, explica Rafael Velázquez, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y presidente del Centro de Enseñanza y Análisis sobre Política Exterior de México. Si se debilita a los cárteles en México, señala el experto, habrá mejores condiciones para realizar el Mundial de 2026, mientras que en materia económica, la contención de la actividad criminal permite a México mandar la señal de que en el país se tiene mano dura contra el crimen. “Dentro del mismo relato de que somos un país que cumple, estructurado, que tiene apego al Estado de derecho, yo creo que eso es muy importante. Los empresarios que invierten de forma trilateral, me refiero a Canadá, Estados Unidos, México, buscan seguridades en sus inversiones y pues eso lo da un sentir de que es un gobierno que combate a las organizaciones criminales”, explica Darszon Winters.
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