El derecho dominicano Reynaldo López está de vuelta en el montículo este martes y no trae consigo solo su potente recta: en lo que va de la temporada 2026, el nativo de San Pedro de Macorís no ha permitido más de una carrera limpia en ninguna de sus tres aperturas.
Con una efectividad élite de 1.15 y un WHIP de 0.96, López se ha convertido en un muro de contención para los Bravos de Atlanta, lo que reafirma su recuperación tras la inflamación de hombro que lo frenó en 2025 es cosa del pasado.
Su regreso a la loma luego de que el pasado día 7, un incidente encendiera las alarmas y los ánimos en California.
López fue suspendido originalmente por siete juegos tras provocar un vaciado de bancas en su salida contra los Angelinos de Los Ángeles el pasado martes. En aquel encuentro, tras recibir un jonrón de su excompañero Jorge Soler, el dominicano respondió con un pitcheo alto y pegado que desató la furia del cubano y una pelea que terminó con ambos expulsados.
Pese a la tensión del momento, la diplomacia en las oficinas de MLB dio frutos para el quisqueyano.
La suspensión fue apelada y reducida a cinco juegos, una medida que, en términos prácticos, solo retrasó su apertura programada por un solo día. «Es una lástima la situación y cómo se dieron las cosas», expresó López tras el partido, quien insistió en que nunca hubo una intención real de golpear al slugger cubano.
López se perfila como una brazo importante de la rotación de los Bravos. (FUENTE EXTERNA)
Viene por la goma
Más allá de la controversia, López ha estado intratable. En esa última salida ante los Angelinos, antes de que los guantes volaran por los aires, López exhibió su mejor forma de la campaña al abanicar a siete bateadores en apenas 4.2 entradas, permitiendo solamente dos carreras que ni siquiera fueron a su cuenta limpia.
Su capacidad para generar que sus rivales abanicaran la brisa con la recta, que ha vuelto a tocar las 97 mph, es el dato que más entusiasma a la gerencia de Atlanta.
Pero el veneno letal de López, una vez más ha sido su slider. Ese pitcheo registra un impresionante 38.9% de Whiff (porcentaje de abanicados), muy por encima de la media de la liga que en general es de 24.9% según la plataforma Baseball Savant.
En temporadas pasadas, su slider llegó a niveles históricos del 43.9%, comparables con los de leyendas como Chris Sale.
Esta solidez es un bálsamo para un lanzador que prácticamente vio pasar el 2025 desde la lista de lesionados por una cirugía artroscópica en el hombro derecho.
Ahora, con 15.2 entradas de labor y apenas 10 hits permitidos en tres salidas, el quisqueyano se sitúa entre los mejores registros de efectividad de la Liga Nacional.
Contra Miami
El desafío de este martes contra los Marlins de Miami representa una oportunidad de redención deportiva. López buscará canalizar la adrenalina de los últimos días para seguir extendiendo su racha de aperturas dominantes.
De por vida, López ha tenido ocho salidas en las que compila un récord de 3-2 con efectividad de 2.65 y ha logrado un total de 34 ponches.
Los bates de Miami, que despertaron el lunes con 10 carreras, tendrán la difícil tarea de descifrar a un lanzador que llega con el orgullo herido por un bochornoso espectáculo pero con el brazo más fresco que nunca.
Con el apoyo de una ofensiva de Atlanta que suele respaldar sus salidas, ( promedian 10 carreras cuando ha lanzado este año, y 4.35 de por vida ), Reynaldo López sale hoy no solo a buscar su segunda victoria del año, sino a demostrar que su verdadero impacto se siente en la zona de strike y no en las peleas de dugout.


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