A las cinco de la mañana de este miércoles, el periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar compartió su última columna política en Facebook. Horas después, mientras desayunaba en un puesto callejero del municipio de San Pablo Etla, en su natal Oaxaca, fue asesinado a balazos por hombres a bordo de una motocicleta. El crimen ocurrió dos días después del inicio de la Guelaguetza , la fiesta folclórica más importante de este estado del sur de México, de la que Leyva Aguilar habló en aquella última columna.

En la publicación señaló que la inseguridad estaba mermando el turismo. “Esperemos que el próximo lunes las cosas se compongan”, escribió antes de que las balas le robaran la vida. Leyva Aguilar tenía 60 años y era conocido por ser un férreo crítico de la administración de Salomón Jara , gobernador de Morena. Es el séptimo periodista asesinado en México en lo que va de 2026 , de acuerdo con la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Tres décadas de periodismo Entre 2016 y 2020, Leyva Aguilar fue director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV), un medio de comunicación público. También era autor de la columna digital
El Zumbido del Moscardón y administraba un perfil de noticias en redes sociales con 18,000 seguidores. Tenía una carrera en el periodismo de casi 30 años. Desde el año pasado denunció que había recibido amenazas de muerte. El 14 de julio de 2025, Leyva acudió a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca para presentar una denuncia, según consigna RSF. Antes fue desacreditado en el programa Trapitos al Sol, una sección de las conferencias de prensa oficiales del gobernador Jara que tenía por fin desmentir informaciones que la administración estatal consideraba falsas. «Según la denuncia, el periodista afirmó que esa exposición pública fue seguida por una campaña de desprestigio impulsada por medios de comunicación y cuentas en línea, así como por amenazas de muerte realizadas por teléfono por personas no identificadas», señala la organización y agrega: «Leyva atribuyó esa campaña al gobierno estatal y responsabilizó públicamente al gobernador por cualquier daño que pudiera sufrir».

También interpuso una denuncia en la Fiscalía General de la República (FGR) en contra del gobernador Jara y otros dos funcionarios estatales. La dependencia abrió una carpeta de investigación por amenazas, pero no adoptó medidas de protección para Leyva Aguilar y refirió el caso a la Fiscalía del Estado de Oaxaca, que solo confirmó la recepción del documento. “Resulta especialmente preocupante que la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Oaxaca, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca tenían conocimiento de las amenazas que vivía Francisco. Sin embargo, no evitaron que fuera asesinado”, agregó Amnistía Internacional en un pronunciamiento. Ahora, el gobernador Jara condenó el crimen y solicitó investigarlo en coordinación con la fiscalía estatal, la FGR y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión. Además de RSF, las organizaciones Artículo 19 y Amnistía Internacional también condenaron el asesinato y demandaron a las autoridades correspondientes una investigación “pronta, exhaustiva, independiente e imparcial, que considere como línea de investigación la labor periodística de Alejandro Leyva”.

Las organizaciones demandaron, además, una explicación pública sobre las fallas de las instituciones que, pese a saber de la situación de riesgo del periodista, no lo protegieron.

México, letal para periodistas A la fecha,
suman siete periodistas asesinados en México en 2026, casi uno por mes. Esto coloca a México en el puesto 122 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de RSF y cae hasta el puesto 160 en seguridad. Es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. En enero de este año fue asesinado Carlos Castro, de Veracruz; en marzo, Juan David Gámez, en Nuevo León. La periodista Roxana Guzmán Ramírez, también de Veracruz, fue secuestrada el 2 de junio y su cuerpo sin vida fue hallado a finales del mismo mes. El 11 de junio asesinaron a Luis Ángel López Valdez en el mismo estado. A principios de julio mataron a Alex Serna en Guerrero y el pasado 16 de julio a Josué Martínez Contreras, en Puebla. “Siete periodistas asesinados en poco más de seis meses son la evidencia de un fracaso grave y sostenido del Estado mexicano”, declaró Artur Romeu, director de RSF América Latina. En el informe Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia , Artículo 19 documentó 674 agresiones en contra de la prensa en 2025, las cuales ocurrieron en cuatro países de América Latina. De éstas, 451 sucedieron en México, es decir, 66% del total, lo que se traduce en un ataque contra la prensa cada 19 horas.

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