La organización feminista Mexiro y la diputada Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano, anunciaron este miércoles que alistan una propuesta de reforma laboral para ampliar de seis meses a dos años el periodo de lactancia reconocido por la ley y reforzar la estabilidad en el empleo durante el embarazo y las labores de cuidado. La iniciativa será presentada en el periodo ordinario de sesiones de febrero a abril y plantea modificaciones tanto a la Ley Federal del Trabajo (LFT) como a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado (LFTSE).

De acuerdo con Fernanda Galicia, fundadora de Mexiro, la propuesta busca actualizar el marco laboral mexicano con un enfoque de derechos, al considerar que la lactancia no es solo un tema de salud pública, sino también una dimensión del trabajo digno y de la igualdad sustantiva. Bajo esa premisa, el proyecto pretende incorporar la figura de “lactancia extendida” hasta los dos años, así como establecer protecciones explícitas contra despidos o represalias durante el embarazo, la lactancia y el periodo posterior. Galicia precisó que la propuesta se formula tomando en cuenta que la discriminación por embarazo continúa siendo una de las principales causas de exclusión laboral.

De acuerdo con datos del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, el embarazo encabeza las quejas por prácticas discriminatorias en empresas, principalmente por despidos injustificados, presiones para firmar renuncias y solicitudes de pruebas de embarazo. Para Mexiro, el marco actual, que solo reconoce seis meses de lactancia, resulta insuficiente frente a estándares internacionales que recomiendan mantenerla de forma complementaria hasta los dos años. En términos operativos, la iniciativa propone obligar a los centros de trabajo públicos y privados a contar con espacios adecuados para la extracción y conservación de leche materna, así como impulsar capacitación y servicios de apoyo en la materia. También plantea que las garantías de estabilidad laboral apliquen sin distinción de régimen o tipo de contratación, con el fin de cerrar brechas entre trabajadoras del sector público, privado y esquemas eventuales.

Más allá del enfoque de derechos, las impulsoras de esta propuesta sostienen que se busca integrar también una dimensión económica, ya que políticas de conciliación entre trabajo y cuidados pueden reducir la rotación de personal, mejorar la productividad y favorecer la retención de talento, especialmente en sectores donde la salida de mujeres del mercado laboral tras la maternidad sigue siendo alta. Por lo que apuntaron, si se avanza en el Congreso, la iniciativa colocaría a México en línea con recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo ( OIT), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y abriría un nuevo frente en la discusión legislativa sobre corresponsabilidad de cuidados y mercado laboral. Al respecto, la diputada Patricia Mercado, integrante de la Comisión de Trabajo del Congreso, señaló que las madres que renuncian a sus empleos o carreras no representan fallas individuales, sino que responden al diseño del sistema económico del país. Insistió además en que organismos internacionales recomiendan que la lactancia materna se mantenga por lo menos dos años; sin embargo, la legislación mexicana permanece limitada a seis meses, lo que —dijo— “deja a madres y personas lactantes en una disyuntiva cruel entre alimentar a sus hijas e hijos o conservar su sustento”. “La propuesta que nos ha presentado Mexiro apunta a un concepto central: la sostenibilidad de la vida. A pesar de que en esta sociedad se venera de palabra la maternidad, muchas madres tienen que amamantar en las sombras y hacerlo cuando el patrón lo permita, no cuando la criatura lo necesite”, subrayó. La legisladora se dijo confiada en contar con el apoyo de las y los diputados para impulsar la aprobación de la iniciativa una vez que sea presentada ante el Congreso de la Unión.

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