Con matracas, carteles y gritos de “¡presidenta!, ¡presidenta!”, la militancia de Morena llegó este domingo al Congreso Nacional Extraordinario , donde la cúpula del partido eligió a Ariadna Montiel como la nueva dirigente nacional tras la salida de Luisa María Alcalde . La mañana del domingo todo se tornó entre la algarabía y entusiasmo, pero hubo un tema que aunque estuvo ausente en las conversaciones y en los discursos, estuvo presenté en el recinto: el caso de los 10 funcionarios de Sinaloa señalados por Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el narcotráfic o, entre los que se encuentra el ahora gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya .
“Respecto a los recientes acontecimientos, manifestamos que estamos siempre del lado de la justicia y la honestidad, pero rechazamos la hipocresía de quienes lanzan acusaciones con fines políticos para abrir la puerta a la injerencia extranjera”
El tema no existió entre legisladores, gobernadores, y funcionarios morenistas. En el World Trade Center, sede del evento, nadie se atrevió a mencionar a Rocha Moya ni a aludir los señalamientos en contra del mandatario con licencia acusado de llegar a su gubernatura de la mano de «Los Chapitos «. Si alguien les preguntaba sobre lo sucedido en Sinaloa, respondían que rechazando “el intervencionismo” y cambiando el tema a lo acontecido en Chihuahua con los agentes de la CIA. “La gobernadora (Maru Campos) abrió la puerta trasera a los agentes de la CIA, debería pedir licencia. (El gobernador Rocha Moya) no tenía ninguna obligación de hacerlo (pedir licencia), él está dando la cara”, dijo el senador Gerardo Fernández Noroña, quien pocos días antes se burló de las acusaciones en contra del mandatario morenista. La diputada Dolores Padierna coincidió y sostuvo que la investigación en contra de su compañero de partido Rocha Moya se abrió para “tapar” un “hecho más grave” que fue la presencia de dos agentes estadounidenses en Chihuahua, estado gobernado por la panista Maru Campos, ocurrido semanas antes de la acusación en contra del gobernador de Sinaloa. El silencio de los morenistas se reflejaba no solo en las entrevistas al ingresar al Consejo, sino también en los discursos de sus principales líderes. Se prefirió hablar de las victorias de Morena, de los nuevos relevos y del liderazgo de Andrés Manuel López Obrador. Nadie mencionó que uno de los gobernadores emanados del partido es señalado de ayudar a “Los Chapitos” a traficar drogas. No más de 10 personas, que estaban en una esquina del salón, intentaron gritar en apoyo al gobernador “¡Rocha!, ¡Rocha!” , pero fueron silenciados por otro grupo mayor que decía “¡presidenta!, ¡presidenta!”, en apoyo a Ariadna Montiel. Nadie nombró al “elefante blanco”. Tampoco se hicieron presentes Yeraldine Bonilla –designada por el Congreso de Sinaloa como gobernadora interina– ni el senador Enrique Inzunza, quien es uno de los 10 señalados de presntos nexos con el Cártel de Sinaloa. La nueva dirigente enfocó su primer discurso en contra de la corrupción, las próximas elecciones y el “intervencionismo” de los países extranjeros. También reconoció el trabajo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y el de la mandataria federal Claudia Shenbaum. Entre llamados de unidad y aplausos, la nueva presidenta afirmó que en su dirigencia no habrá cabida a la corrupción y advirtió que quienes busquen ser candidatos deben tener una “trayectoria impecable” , incluso dijo, que si cometen un acto corrupto, serán retirados de la contienda aunque hayan ganado las encuestas. Al hablar de estar en contra del “intervencionismo”, aseguró que Morena defenderá la soberanía nacional del país y calificó a los partidos de oposición como “traidores a la patria”, porque buscan “sembrar la duda, la desinformación y el miedo”. Entre palabras, aludió al caso Rocha Moya pero no de forma específica. El presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, también evitó hablar directamente del gobernador con licencia, pero sí lo insinuó para defenderlo, ya que sostuvo que los “adversarios alzan su dedo flamígero y acusan sin pruebas”. Aseguró que los partidos de la oposición buscan “debilitar” a Morena a través de la denostación, lo que provocó los aplausos y los gritos de los morenistas presentes.
No, (lo vamos a expulsar). Nosotros no tenemos ningún elemento (para expulsarlo). La Fiscalía General de la República lo dirá. No vamos a tapar a nadie, no vamos a cubrir a nadie, pero vamos a pedir legalidad».
La justificación morenista
Descartan expulsar a Rocha Ninguno de los líderes de Morena habló de forma clara sobre Rocha Moya desde el estrado, pero sí lo hizo la secretaria general, Carolina Rangel, quien en una entrevista individual aseguró que Morena no busca expulsar del partido a Rubén Rocha Moya. La morenista
aplaudió que Rocha Moya haya pedido licencia temporal a su cargo , pues consideró que es la decisión “correcta”. Consideró que con esto el mandatario dice “aquí estoy, sin esconderse detrás de un fuero”. Ni la nueva presidenta de Morena, Ariadna Montiel, ni los líderes del partido mencionaron el escándalo de Sinaloa, a pesar de las alusiones y acusaciones recientes que involucran a uno de los suyos. En su lugar, el enfoque estuvo en la lucha en contra de la corrupción, la defensa de la soberanía nacional y los ataques a la oposición, pero el caso de Rocha Moya permaneció en el silencio. El Congreso terminó entre abrazos, aplausos y selfies para celebrar la llegada de Montiel, pero el fantasma de Sinaloa, el narcotráfico y la presión que ejerce la administración de Donald Trump en contra del gobierno de Sheinbaum y Morena seguían presentes. Esta mañana –horas antes del VIII Congreso Nacional Extraordinario– Morena destacó que en el partido no hay “amiguismo” y resaltó que la solicitud de licencia presentada por el gobernador de Sinaloa es una prueba de ese principio, pues se busca que el caso sea investigado sin interferencias externas. A través de un mensaje en redes sociales, el partido expresó su respaldo a la decisión de Rocha Moya de solicitar la licencia y afirmó que el objetivo es permitir que «las instituciones soberanas resuelvan sin injerencias». El viernes pasado, dos días después de que se hicieran públicas las acusaciones de Estados Unidos en contra de Rocha y otros nueve políticos, entre ellos el senador de Morena Enrique Isunza, el gobernador pidió al Congreso licencia al cargo. Este sábado 2 de mayo, el Congreso del estado le concedió la licencia y designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina . Rocha dijo que se someterá a investigación de las autoridades mexicanas. La Fiscalía General de la República (FGR) afirmó por su parte que ya investiga a Rocha Moya y a los otros políticos.
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