Bad Bunny, estrella mundial de la música, intentó realizar una jugada de último minuto para salvar la participación de Carlos Correa con el equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol (WBC) 2026.
Sin embargo, ni siquiera el poder del «Conejo Malo» fue suficiente para vencer la infranqueable barrera de las aseguradoras y la burocracia de las Grandes Ligas.
El campocorto de los Astros de Houston confirmó este viernes un secreto a voces: Benito Antonio Martínez Ocasio (nombre real del artista) se ofreció formalmente a pagar de su propio bolsillo la póliza de seguro necesaria para que Correa y su compatriota Francisco Lindor pudieran representar a su isla el próximo mes.
Carlos Correa, pelotero boricua de los Astros de Houston. (FUENTE EXTERNA)
Un seguro «no aprobado»
A pesar de la generosidad de Bad Bunny, la oferta se estrelló contra el muro de la industria del béisbol.
Correa reveló que tras recibir la propuesta, consultó de inmediato con las tres entidades en las que deposita su carrera: la organización de los Astros, la oficina del Comisionado de MLB y su agente, el poderoso Scott Boras.
«Todos me dijeron que era una mala idea«, confesó Correa a The Athletic, en el campamento de los Astros en West Palm Beach, Florida. «Me explicaron que la compañía de seguros propuesta tenía antecedentes de no pagar a los jugadores.Al no estar aprobada por MLB ni por mi organización, no podía arriesgar mi futuro firmando algo que las tres personas en las que más confío me pedían no hacer».
“Significa mucho que esté tan involucrado”, dijo Correa. “Intentó hacer todo lo posible. Quería jugar y asegurarme de que iba a salir a jugar para el Equipo Puertorriqueño en Puerto Rico”, que será anfitrión de la fase de grupos.
El boricua Carlos Correa, cuando jugaba con los Mellizos de Minnesota, festeja luego de batear un jonrón ante los Medias Blancas de Chicago, el lunes 8 de julio de 2025. (ARCHIVO/ AP)
“El hecho de que lo haya hecho demuestra mucho lo mucho que se preocupa por el país y por la afición en casa. Estoy profundamente agradecido por su esfuerzo”.
Tras recibir la oferta de Bad Bunny, Correa dijo que llamó a la MLB, a los Astros y a Boras para discutir su viabilidad.
Ninguno de ellos aprobó el acuerdo, dijo Correa. El dueño de los Astros, Jim Crane, lo había llamado previamente para pedirle que se concentrara en los entrenamientos de primavera y la próxima temporada.
“Como me dijo (Crane), estar aquí también es algo grandioso. Puedo trabajar con los jóvenes. Puedo tener más tiempo individual con ellos. Puedo asegurarme de que vamos por buen camino de cara a la temporada”, dijo Correa.
Todos se esfuerzan al máximo. Al fin y al cabo, juego para los Astros de Houston y mis obligaciones son con este equipo, y hay cosas que escapan a tu control. No puedes hacer nada al respecto.
Rob Manfred (FUENTE EXTERNA)
El estigma de las resonancias
La raíz del problema no es nueva para Correa. Sus fallidos contratos de 300 millones de dólares con los Mets y los Gigantes en 2022, debido a preocupaciones sobre su tobillo derecho, marcaron un precedente que las aseguradoras no olvidan.
«Pude verlo venir antes de que sucediera», admitió el estelar jugador. «Las resonancias magnéticas dicen una cosa y yo siento otra, pero las aseguradoras no saben cómo me siento; solo confían en lo que dice la imagen«.
Esta situación se vio agravada por los fantasmas del Clásico de 2023, donde las graves lesiones de Edwin Díaz y Jose Altuve endurecieron los requisitos de cobertura para esta edición de 2026.
Crisis diplomática
La situación de los seguros escaló hasta convertirse en un conflicto institucional. La Federación de Béisbol de Puerto Rico llegó a amenazar con retirar al equipo del torneo si no se resolvía la cobertura de sus estrellas.
El comisionado Rob Manfred calificó el incidente como un «pequeño malentendido«, reiterando que el proceso de seguros es vital para que los dueños de equipos se sientan cómodos cediendo a sus jugadores.
«Entiendo que no es positivo para la promoción del evento que un jugador diga ‘quiero jugar’ y luego no pueda por un problema de seguro«, señaló Manfred. «Pero simplemente no estoy seguro de que haya una forma de evitarlo».
El gerente general del equipo de boricua, Carlos Beltrán, segundo desde la izquierda, durante la presentación de la directiva de la Federación Puertorriqueña de Béisbol de cara al Clásico Mundial 2026. (FUENTE EXTERNA)
El dolor de un padre
Para Correa, quien ya fue subcampeón con Puerto Rico en 2017, la frustración va más allá de lo económico. «Me duele porque imaginaba a mis hijos en las gradas viéndome jugar en mi ciudad natal, con la multitud rugiendo y yo conectando jonrones«, expresó con notable tristeza. «En el primer Clásico no tenía hijos.
Confío en el plan de Dios, pero acepto que no puedo salir allá afuera sin seguro y sacrificar el futuro de mi familia».
Mientras Puerto Rico se prepara para ser sede de la fase de grupos a partir del 6 de marzo, Correa se quedará en el campamento de los Astros en Florida.
Al igual que el venezolano Jose Altuve, quien tampoco recibió cobertura, Correa deberá enfocarse en la temporada de MLB, dejando para la historia el noble, pero infructuoso, intento de Bad Bunny por reunir al «Dream Team» boricua.


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