El Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Berkeley (HCR), por sus siglas en inglés, reveló que 337 periodistas y defensores de derechos humanos fueron asesinados en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), cifra superior a la que había reconocido el propio Estado y las organizaciones defensoras de la libertad de expresión en México. En el informe “Bajo ataque: Persecución de periodistas y defensores de los derechos humanos en México” , el HCR documentó que las víctimas de violencia letal compartían un perfil común, todos atendían coberturas de crimen organizado, corrupción municipal, política local y nota roja y/o defendían el territorio y a las comunidades.
Espionaje y vigilancia Campaña de persecución
Además, expuso que un gran número de víctimas habían denunciado amenazas previas a las autoridades y muchas estaban inscritas o solicitando activamente su inscripción en el Mecanismo de Protección federal al momento del ataque. La Universidad de Berkeley expone en su plataforma que el Gobierno federal, no solo utilizó el malware Pegasus para espiar, monitorear y acosar a periodistas y defensores de derechos humanos, sino que entre 2019 y 2023 poseyó otra clase de tecnología israelí que le permitió infectar teléfonos, tabletas y toda clase de dispositivos móviles sin orden judicial. «Pegasus no agotó el inventario de tecnología de vigilancia desplegada por las agencias de seguridad mexicanas durante el período de López Obrador. Se desplegaron dos categorías adicionales de herramientas contra civiles sin autorización judicial, las cuales forman parte de una arquitectura de vigilancia coherente en la que Pegasus operaba como una herramienta más», señala la investigación. Bekeley precisa que el espionaje en dos o más niveles fue documentado por Amnistía Internacional en Serbia, en el mes diciembre de 2024, y que era empleado a distancia y en situ por elementos del Ejército, para extraer información a las y los detenidos. La Universidad puso a disposición del público una plataforma en la que integra las pesquisas de dos años de investigación, verificación de datos y contraste de fuentes y describe que la violencia contra la prensa se caracterizó en el gobierno de AMLO por tres elementos:
-Una escalada significativa en el número absoluto de asesinatos de periodistas. -El uso sistemático de la plataforma presidencial, a través de las conferencias mañaneras, para estigmatizar y deslegitimar a periodistas y actores de la sociedad civil críticos con la política gubernamental. -El debilitamiento o desmantelamiento deliberado de la ya frágil arquitectura institucional de protección y rendición de cuentas. «Mientras que las administraciones anteriores asumieron la responsabilidad principalmente por omisión y aquiescencia, la conducta del gobierno de López Obrador plantea la posibilidad de que actos atribuibles al Estado hayan contribuido directa y conscientemente a las condiciones que dieron origen a los ataques», acusa el informe. Berkeley compila también las identidades de las víctimas y 75 expedientes de casos , presenta un análisis asistido por Inteligencia Artificial de más de 1,400 conferencias mañaneras y organigramas del aparato de seguridad en México, a través de su página web. «Mientras que las administraciones anteriores asumieron la responsabilidad principalmente por omisión y aquiescencia, la conducta del gobierno de López Obrador plantea la posibilidad de que actos atribuibles al Estado hayan contribuido directa y conscientemente a las condiciones que dieron origen a los ataques», acusa el informe. En el sitio destinado a la investigación, el HCR apunta que inicialmente el compendio de información fue concebido como un escrito judicial dirigido a la Corte Penal Internacional (CPI), pero que las nuevas políticas de Donald Trump hicieron imposible recurrir a alguna vía legal para presentar las pruebas, así que decidieron reconvertir el material y distribuirlo públicamente.
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