La actuación de la policía durante la manifestación por la contaminación del agua en Jalisco generó críticas de legisladores de Morena, Somos y el PRI , así como un llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum al gobernador Pablo Lemus para que explique las razones del operativo y transparente la identidad de las personas detenidas. Ante los cuestionamientos, el mandatario estatal defendió que la movilización comenzó de manera pacífica y aseguró que se investigarán los posibles excesos de los elementos policiales.
Sheinbaum sostuvo que las autoridades estatales deben informar por qué tomaron la decisión de intervenir y dar a conocer los nombres de las personas detenidas. “Nosotros no estamos de acuerdo con la represión”, afirmó. También defendió el uso de vallas como alternativa para evitar enfrentamientos directos: “es mejor poner una valla cuando sabemos que hay estos grupos que un enfrentamiento directo”. Las críticas también llegaron desde el Senado. Israel Zamora, de Morena, afirmó en una mesa de debate con Azucena Uresti que “la represión jamás es una respuesta adecuada por los gobiernos” y cuestionó el uso de toletes contra manifestantes. El legislador señaló que vio imágenes de policías que golpeaban a mujeres y a un joven, y describió otro video en el que, según su interpretación, un hombre que estaba desarmado fue agredido. Además, consideró lamentable la reacción de las autoridades ante las inconformidades por la calidad del agua que reciben los habitantes. Emilio Álvarez Icaza, de Somos, cuestionó en el mismo debate que se utilizara agua para dispersar a personas que protestaban por el acceso a ese recurso. “En Guadalajara vimos una desproporción, una ironía, parece broma macabra que reprimen con chorros de agua a gente que está pidiendo agua”, expresó. También calificó la actuación policial como abusiva y advirtió que el uso de toletes y la retención de jóvenes durante horas son prácticas que, a su juicio, deben erradicarse. Por su parte, Manuel Añorve, del PRI, sostuvo que “nunca debemos de aceptar la represión como una respuesta a cualquier manifestación” y pidió liberar de inmediato a los jóvenes detenidos. También criticó la ausencia del gobernador en el territorio para buscar soluciones.
Lemus atribuye los enfrentamientos a un grupo de choque
En su mensaje titulado “Mensaje importante para Jalisco”, Lemus reconoció que la movilización comenzó de manera pacífica y la describió como “una manifestación importante y ejemplar que reunió a cerca de 10,000 personas en las calles”, quienes durante más de dos horas “ejercieron su derecho a manifestarse pacíficamente”. Sin embargo, el gobernador afirmó que la violencia comenzó cuando llegó a Casa Jalisco “un grupo de choque de aproximadamente 400 personas que tenían la intención de generar violencia a fin de quitarle legitimidad a una marcha verdaderamente ciudadana”. Según su versión, integrantes de ese grupo, algunos encapuchados y armados con piedras, tubos, martillos, petardos con clavos y bombas de gas, agredieron a mujeres policías, lo que derivó en “un enfrentamiento que duró alrededor de 3 horas”. El mandatario reportó que los hechos dejaron manifestantes lesionados, 39 personas detenidas y 28 oficiales heridos, dos de ellos de gravedad. También reconoció que “quedan atrapadas en medio de la revuelta personas inocentes, familias y periodistas que documentan los hechos”, y expresó: “Lamento mucho que hayan vivido esa experiencia”.
Ante los señalamientos por el uso de la fuerza, Lemus aseguró que pidió a la Fiscalía revisar “minuciosamente las detenciones caso por caso” y ordenó evaluar las grabaciones para “investigar la actuación de la policía y sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza”. Añadió que “los posibles abusos de autoridad deben de investigarse con rigor y sin ninguna excepción”. Al mismo tiempo, expresó su solidaridad con los policías estatales y concluyó que “en una confrontación como la que vivimos nunca hay ganadores” y que “la violencia nunca puede ser el camino”.
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