Richard Leiter Johnston III participó en operaciones antiterroristas en Afganistán en 2016 y después se integró a las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos . John D. Black , capitán del Cuerpo de Marines , también tuvo una trayectoria militar relacionada con personal desplegado en ese país. Ambos son los ciudadanos estadounidenses identificados como presuntos agentes de la CIA que murieron el 19 de abril de 2026 en un accidente, cuando regresaban de un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara, Chihuahua.

Richard Johnston combatió en Afganistán

En el accidente también murieron dos integrantes de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua. El operativo permitió localizar un laboratorio clandestino dedicado a producir drogas sintéticas y, posteriormente, provocó una investigación sobre la participación de los estadounidenses y la coordinación entre las autoridades estatales y federales. Johnston nació el 30 de noviembre de 1990 en Washington, DC. En 2013 se graduó de la Universidad de Virginia, donde estudió Historia y chino mandarín. Después comenzó su carrera como oficial del Ejército estadounidense, donde alcanzó el grado de capitán. En 2016 participó en la Operación Freedom Sentinel en Afganistán. Como jefe de pelotón de la 25.ª División de Infantería, realizó operaciones antiterroristas y apoyó el entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas. Más adelante, Johnston superó el curso de preparación de las Fuerzas Especiales y obtuvo la boina verde. Como comandante de destacamento, dirigió al equipo SFOD-A 1333 en ejercicios de entrenamiento en el sudeste asiático. También fue enviado a Filipinas, donde trabajó con fuerzas de seguridad locales para combatir organizaciones terroristas. Su formación incluyó cursos de Rangers, asalto aéreo, paracaidismo y buceo de combate, entre otros. Tras dejar el Ejército, continuó trabajando para el Gobierno de Estados Unidos en regiones como Medio Oriente, África, Asia Oriental y el hemisferio occidental. Johnston hablaba chino mandarín y aprendió español por su cuenta para facilitar su trabajo en distintos países. Murió a los 35 años en el operativo en Chihuahua.

John D. Black, capitán de los Marines

Black, originario de Spokane, Washington, tenía el rango de capitán en marzo de 2013 y trabajaba como ayudante de campo del comandante de la 1.ª División de Marines. Antes había estado al frente de un pelotón del 2.º Batallón, 5.º Regimiento de Marines. Durante su carrera estuvo vinculado profesionalmente con el sargento Wade D. Wilson, un marine de 22 años que murió durante operaciones de combate en el distrito de Musa Qala, en la provincia afgana de Helmand. De acuerdo con información oficial, Wilson quedó expuesto al fuego enemigo después de que un insurgente disparara a corta distancia. El 12 de marzo de 2013, Black participó en una entrevista del Cuerpo de Marines en la que habló sobre Wilson y la Estrella de Plata que recibió de manera póstuma. Dos días después, la familia del sargento recibió la condecoración en una ceremonia.

La investigación por el operativo en Chihuahua

La muerte de los dos estadounidenses y de los dos integrantes de la Fiscalía estatal abrió cuestionamientos sobre las condiciones en que se realizó el operativo y la participación de personal extranjero. El caso derivó en una investigación y en la detención de César Jáuregui Moreno , exfiscal de Chihuahua, por su presunta responsabilidad en el delito de traición a la patria. El 24 de abril, la gobernadora Maru Campos anunció la creación de una unidad especializada en la Fiscalía estatal para investigar posibles delitos o faltas graves cometidos por servidores públicos y determinar responsabilidades. Después informó que la investigación había concluido su etapa inicial y que el caso se había llevado ante un juez por delitos del fuero común. “En Chihuahua la ley se aplica sin distinción. Aquí no se protege a nadie ni se persigue a nadie”, afirmó Campos al referirse al proceso contra el exfiscal. La gobernadora también sostuvo que la colaboración con autoridades federales y de otros países debe realizarse por vías institucionales y con apego a la ley. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum negó que existiera un pacto político con Campos para proceder contra Jáuregui a cambio de ofrecerle una embajada. Afirmó que las investigaciones deben seguir los cauces legales y que corresponde a las fiscalías esclarecer los hechos. “Nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia”, declaró Sheinbaum, quien también señaló que no le correspondía exonerar a la gobernadora de responsabilidad por el operativo.

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