Por mar, tierra y ahora por aire. El gobierno de Donald Trum p está intensificando su lucha contra el crimen organizado, y ahora, puso en la mira a los drones , vehículos aéreos no tripulados, que son utilizados para labores de vigilancia, tráfico de drogas y ataques armados. El uso drones por integrantes del crimen no es nuevo . Desde hace 2010 se identificó que las organizaciones criminales recurrían a la tecnología para realizar algunas de sus operaciones, pero con los años los han equipado con cámaras térmicas y mayor carga, lo que ha permitido incrementar su capacidad táctica y tener en ellos una de las arma más poderosas para librar batallas en contra de sus enemigos.

En el año fiscal 2025, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectó alrededor 34,682 vuelos de drones a 500 metros de la frontera , en promedio 95 cada día. El uso de drones ha ido de menos a más. En 2015 se identificó que los cárteles mexicanos los utilizaban para realizar vuelos de corta distancia para transportar pequeñas cantidades de metanfetamina y heroína hacia Estados Unidos. No todos cumplían su propósito, pues varios de ellos se estrellaban por la falta de conocimientos, habilidades y capacidades de quienes los operaban. Sin embargo, su uso cada vez es más sofisticado. Durante una audiencia conjunta del Congreso de los Estados Unidos, celebrada el 9 de julio de 2024, congresistas y funcionarios estadounidenses revelaron la complejidad de los drones, pues algunos pueden programarse para volar una ruta específica antes del lanzamiento, lo que evita que haya señal para detectar o decodificar ese vuelo. La complejidad no solo es detectar el dron, también en la diversidad de usos que tienen. En la frontera con México se identificó que son usados para la vigilancia de agentes y operaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, para planear operaciones de tráfico de drogas, ataques contra aeronaves, guiar a grupos de migrantes y evadir a los agentes fronterizos, guiar a personas que introducen drogas a tierra estadounidense, para transportar drogas o dinero, realizar ataques con explosivos, así como para vigilar a organizaciones criminales rivales.

“Al mismo tiempo que los operadores de control de tráfico aéreo utilizan drones con mayor frecuencia, también modifican continuamente sus tecnologías y métodos, y emplean diversos tipos de drones para burlar la limitada capacidad de detección de intrusiones de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, que solo detecta drones DJI no manipulados”, se planteó durante la audiencia. La organización Insight Crime advierte que el desafío no es solamente que las organizaciones criminales hayan adquirido drones, sino que también han desarrollado la capacidad de modificar esta tecnología. “La rápida transferencia de conocimientos técnicos dentro y entre los grupos criminales significa que sus capacidades con drones están evolucionando más rápido de lo que los gobiernos son capaces de contenerlas”, plantea en un análisis .

La mira de EU en los drones El regreso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos incrementó la seguridad de la frontera, lo que ha llevado a las organizaciones criminales a buscar las vías para seguir con sus actividades delictivas.

«No necesitas a personas especializadas para montarlo y enseñar a utilizarlo. En internet puedes encontrar drones y en YouTube o en TikTok tutoriales de cómo poner cámaras de temperatura que se utilizan para vigilancia o ponerles algún tipo de explosivos»

Fernanda Cardoso, experta en seguridad y profesora de la Universidad Iberoamericana, explica que lo fácil que es acceder a un dron ha contribuido a que sea una herramienta más utilizada por el crimen. El costo de los drones suele ir desde los 3,000 a los 160,000 pesos y en línea cualquiera puede adquirir uno. Entre las organizaciones criminales que los usan están el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa, Cárteles Unidos, La Familia Michoacana, Cártel del Noreste (CDN), Cártel del Golfo, todos ellos designados como organizaciones terroristas Extranjeras por el gobierno de Donald Trump. “A principios de 2025, varias de estas organizaciones realizaban cientos de vuelos diarios con drones, principalmente para actividades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) sobre las autoridades fronterizas, con el fin de facilitar el contrabando de personas y drogas desde México hacia Estados Unidos”, reportó el gobierno de Estados Unidos. En el análisis titulado “ El uso de sistemas de aeronaves no tripuladas por parte de cárteles con sede en México designados como organizaciones terroristas extranjeras” revela el uso de drones por cárteles en entidades fronterizas: en Sonora el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Noreste; en Chihuahua el Cártel del Noreste, en Nuevo León Cártel de Sinaloa, Cártel del Golfo y Cártel del Noreste. “El uso de sistemas de aeronaves no tripuladas por parte de cárteles con sede en México designados como organizaciones terroristas extranjeras representa un peligro para los funcionarios de seguridad y la seguridad pública de Estados Unidos”, se señala. Rogelio Barba, profesor de la Universidad Autónoma de Guadalajara, explica que para Estados Unidos, es una prioridad combatir el uso de drones debido a que su fácil acceso y sofisticación no solo empodera al crimen organizado contra el que combate, si no representa una amenaza para su seguridad nacional. “La prioridad es cómo derribar y cómo desarticular estas operaciones de la delincuencia organizada que afectan los intereses de la nación americana porque el crimen se ha sofisticado. Estados Unidos tiene que crear un escudo que permita inhibir los vuelos que su por su peculiaridad son indetectables”, plantea. Los drones no solo son una amenaza. Por la supuesta presencia de uno el 11 de febrero pasado la Administración Federal de Aviación (FAA) cerró el Aeropuerto Internacional de El Paso y su espacio aéreo debido a que el Departamento de Defensa y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) activaron un arma láser contra un dron que presuntamente permanecía a un cártel mexicano.

«Operación Águila Alta», el esfuerzo binacional antidrones La autoridad está rebasada por el uso de drones por parte del crimen organizado. En 2025, los propios agentes de la
Patrulla Fronteriza reconocían estar superados en número frente a los cárteles en una proporción de 17 a 1, pero también en la sofisticación de los que sobrevuelan operados por el crimen. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y el de Donald Trump pusieron en marcha operación binacional antidrones
“Águila Alta” en la franja fronteriza en dos fases: marzo y septiembre de 2026. “Esta operación tiene como finalidad, contar con una frontera más segura, mediante la detección e inhabilitación de drones de uso comercial que son empleados por delincuentes en la frontera común para vigilar a las autoridades durante el tráfico de personas y drogas”, informó el
gabinete de seguridad. En México, tanto el gobierno federal como los gobiernos estatales han impulsado sanciones más severas para operadores especializados de drones, fabricantes, facilitadores técnicos y proveedores. En 2024 se aprobaron reformas al Código Penal Federal y a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos para establecer penas de entre 10 y 20 años de prisión para quienes cometan ataques en los que se utilicen drones para transportar explosivos o armas. Rogelio Barba plantea que ante el desafío que enfrentan México y Estados Unidos por el uso de drones se requiere cooperación bilateral. “Se necesita muchísima cooperación entre los dos países ante la delincuencia organizada que es más avispada y está utilizando este tipo de artefactos en sus estrategias. México no está la vanguardia de la tecnología como lo es Estados Unidos, por eso deberá haber una cooperación”, comenta.

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