Toda persona es un genio en retrospectiva, dice la sabiduría popular. Evaluar lo que ocurrió para opinar lo que uno hubiera hecho resulta un ejercicio simplista si se queda en la queja. Pero hay un uso riguroso del pasado: el análisis contrafactual. Consiste en determinar cuál sería hoy la realidad si en momentos clave se hubieran tomado decisiones distintas. No se trata de fantasear ni de lamentarse; se trata de medir con precisión la dimensión del daño. Ese ejercicio es hoy obligado para cualquier ciudadano que quiera entender lo que México ha perdido desde que Morena llegó al poder en 2018. Lo que sigue no es teoría ni especulación. Es un recuento específico, sector por sector, de las consecuencias de decisiones que carecieron de sustento técnico, científico o ético, pero que tendrán efectos durante años, y quizá décadas. La intención es desenmascarar la magnitud de lo que se destruyó y hacer visible lo que pudo ser.
Salud Educación Seguridad Justicia Corrupción Infraestructura
: · Hechos : Se destruyeron las cadenas de suministro de medicamentos, se socavaron los programas de vacunación y se minaron las capacidades de los centros de salud pública. El resultado: más de 800,000 muertes en exceso durante la pandemia de Covid-19, además del resurgimiento de enfermedades como el sarampión y la poliomielitis, erradicadas desde hace décadas. Todo ello ocurrió tras la promesa de construir el mejor sistema de salud del mundo, equiparable al de Dinamarca. No se logró nada de eso. · Contrafactual : De haberse sostenido los programas de salud heredados, hoy tendríamos más de 500,000 personas vivas que murieron por desatención, mala gestión de la pandemia y desabasto de medicamentos. No habría reaparecido el sarampión ni la poliomielitis. México conservaría la capacidad instalada de un sistema que, aun imperfecto, funcionaba y era mejorable. : · Hechos : Se destruyó la reforma educativa de 2014, que privilegiaba la calidad docente frente a los intereses sindicales. Se eliminó el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Se redujo en más de 1,500,000 lugares la matrícula escolar. El magisterio fue instrumentalizado electoralmente, no profesionalizado. Las extorsiones de los grupos sindicales se normalizaron. El resultado es que generaciones enteras quedan condenadas al analfabetismo funcional, sin posibilidades reales de movilidad social. · Contrafactual : Con la reforma vigente, México registraría hoy avances sostenidos en las pruebas PISA de la OCDE. La matrícula habría crecido. El magisterio habría mejorado sus ingresos y su formación profesional. La movilidad social, ese motor del desarrollo, estaría aumentando año con año con vigor e impacto generacional. : · Hechos : El sexenio 2018-2024 fue el más violento de la historia: casi 200,000 homicidios dolosos. La política de “abrazos, no balazos” le cedió el terreno a la delincuencia organizada, cuya expansión territorial es hoy verificable en casi cualquier ciudad del país. La supuesta baja en cifras recientes es un ejercicio de reclasificación estadística: lo que antes era homicidio aparece ahora como desaparición o “muerte por otras causas”. La militarización de la seguridad pública destruyó décadas de construcción institucional civil. México es hoy uno de los países más inseguros del mundo, y la extorsión generalizada opera como impuesto criminal sobre toda actividad económica. · Contrafactual : Con correcciones operativas razonables, hoy tendríamos autoridades civiles de mayor desempeño, policías profesionalizadas y fiscalías con capacidad real de investigación. Las fuerzas armadas estarían concentradas en seguridad nacional, no dispersas en tareas administrativas o comerciales. Las inversiones institucionales de décadas habrían dado fruto. La extorsión no sería la norma: sería la excepción perseguida. : · Hechos : Guiados por un afán de venganza disfrazado de reforma, se optó por desmantelar la estabilidad, independencia y profesionalización del Poder Judicial, desde la Suprema Corte hasta los órganos estatales. El resultado es un Poder Judicial convertido en extensión del Ejecutivo. Los niveles de impunidad han llegado al 98%. La justicia no opera. En su lugar: empoderamiento criminal, violencia sin freno, cifras récord de desaparecidos y desesperanza generalizada. Mientras tanto, las fiscalías y policías —los puntos estructuralmente débiles del sistema— siguen sin los recursos ni la atención que requerían. · Contrafactual : El Poder Judicial seguiría siendo un contrapeso institucional creíble frente a los excesos del Ejecutivo. La carrera judicial, basada en mérito, garantizaría jueces y magistrados de mayor calidad. Las fiscalías y policías habrían recibido la inversión necesaria para reducir la impunidad de manera efectiva. El sistema penal acusatorio —en lugar de ser abandonado— habría madurado. La justicia no sería un privilegio; sería una función toral y visible del Estado. : · Hechos : La promesa de acabar con la corrupción resultó una inversión del fenómeno: la opacidad, las asignaciones directas y la declaración de confidencialidad sobre proyectos de obra pública elevaron la corrupción a niveles sin precedente. El llamado “huachicol fiscal” es probablemente el esquema de corrupción más grande en la historia del país. Se desmanteló el Sistema Nacional Anticorrupción (SNAC), desapareció el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) y se debilitaron los controles de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). El erario público ha sido saqueado en los tres niveles de gobierno, con esquemas que alcanzan a personas vinculadas a los niveles más altos del poder. · Contrafactual : El SNAC funcionaría como un andamiaje efectivo de rendición de cuentas. El INAI habría garantizado la transparencia en el uso de recursos públicos. La ASF habría detectado y sancionado abusos a tiempo. La confianza institucional —medible en términos de inversión y calificación crediticia— habría crecido. Los escándalos de corrupción, al encontrar sanciones reales, habrían actuado como disuasivos efectivos. La conducción honesta del gobierno habría sido la norma, no la excepción. : · Hechos : Se canceló la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México cuando ya tenía un avance físico del 30% y un financiamiento asegurado en un 90%. En su lugar se optó por remodelar el aeropuerto existente y construir uno adicional en Santa Lucía, sin la capacidad ni la conectividad necesarias para ser un hub de clase mundial. Paralelamente se construyó una refinería en Tabasco y un tren en la Península de Yucatán sin estudios de viabilidad económica, sin evaluación de impacto ambiental rigurosa y sin integración real a las redes de distribución. Se relanzó, además, una aerolínea estatal sin sustentabilidad económica demostrable. · Contrafactual : Hoy tendríamos uno de los cuatro aeropuertos más activos del mundo, con capacidad para 80 millones de pasajeros al año y potencial de crecimiento a 120 millones. Sería un hub económico de alcance nacional e internacional, palanca del turismo, la logística y el comercio. Las finanzas públicas, sanas, habrían permitido invertir en carreteras, puertos y conectividad digital para capitalizar la posición geográfica única de México en Norteamérica.
Energía Campo Política Exterior Medio Ambiente Militarización Combate a la Delincuencia
: · Hechos : Se abandonó la reforma energética de 2014, que comenzaba a generar resultados tangibles. A Pemex y a la CFE se les despojó del carácter de empresas productivas del Estado para regresarlas al modelo de paraestatales ineficientes: pozos sin fondo de subsidios y asignaciones presupuestales. Ambas perdieron valor, comprometieron su operación y acumularon deudas que amenazan la viabilidad de las finanzas públicas. Para blindar ese modelo fallido se crearon barreras constitucionales que les garantizan monopolios. El resultado: no hay energía suficiente, los apagones son rutinarios y México depende de importaciones para cubrir necesidades básicas de abasto. · Contrafactual : La Reforma Energética habría seguido multiplicando sus resultados: en 2019 ya había generado el costo más bajo de energía eléctrica en el mundo. Pemex habría evolucionado hacia un modelo de eficiencia comparable al de Petrobras. La CFE, con competencia privada en los segmentos de producción, habría fortalecido su rentabilidad en otras fases, ofreciendo un sistema de distribución amplio y eficiente. Los sistemas nacionales de distribución de hidrocarburos y electricidad se habrían robustecido. México tendría hoy energía de sobra para crecer. : · Hechos : Se prometieron apoyos al campo y se entregaron programas clientelares sin infraestructura ni financiamiento productivo. Se desaparecieron las instituciones de crédito rural. La producción de maíz y otros cultivos estratégicos cayó, profundizando la dependencia de importaciones, principalmente desde los Estados Unidos. El sector agroindustrial opera sin certeza jurídica. La extorsión es ya un problema estructural en las zonas rurales. México, con todo su potencial agrícola, pierde soberanía alimentaria día a día. · Contrafactual : México habría avanzado en la tecnificación del campo e impulsado las exportaciones de hortalizas y productos con ventajas competitivas climáticas y de calidad. El financiamiento a organizaciones productoras habría crecido en volumen y alcance. La complementariedad agrícola con Estados Unidos —una de las oportunidades más claras del T-MEC— se habría profundizado. La balanza comercial sería más favorable y la soberanía alimentaria, una realidad en construcción. : · Hechos : Se menospreciaron por completo los vínculos internacionales de México. La retórica populista produjo afirmaciones sin sentido como que “la mejor política exterior es la política interior”, bajo la cual México se fue marginando de organismos y foros internacionales clave. Se generaron roces y alejamiento con Estados Unidos, España, Argentina, Perú, Ecuador, Bolivia y otros países. El resultado: un México que perdió posición, respeto y capacidad de influencia justo cuando más lo necesitaba. Una tradición diplomática de décadas, destruida en pocos años. · Contrafactual : México ejercería hoy un liderazgo constructivo en los organismos multilaterales y en la defensa de los mecanismos de resolución de controversias. En América Latina sería un referente de institucionalidad democrática. La coherencia entre su política interna y sus compromisos internacionales le daría la estatura para defender con firmeza el T-MEC y otros tratados. Tendríamos un México respetado, confiable y con agenda robusta. : · Hechos : Se prometió que la construcción del Tren Maya no talaría un solo árbol. Se talaron más de 10 millones, y nunca se rindió cuentas sobre el destino de esa madera. La refinería de Dos Bocas se construyó sin evaluación ambiental rigurosa. En ambos proyectos —y en muchos otros— se ignoraron los controles mínimos para proteger ecosistemas sensibles. Daños que en muchos casos son irreversibles. Paralelamente se recortaron los presupuestos de las autoridades ambientales y se optó por producir electricidad quemando carbón y combustóleo, abandonando los proyectos eólicos y solares. Un desprecio sistemático y documentado por el entorno natural. · Contrafactual : México habría continuado fortaleciendo su sistema de protección ambiental. Los ecosistemas de la Península de Yucatán —incluyendo el suelo cárstico, uno de los más sensibles del planeta— no habrían sido afectados. La refinería de Dos Bocas nunca se habría construido: las refinerías existentes se habrían reconfigurado y modernizado. La CFE habría avanzado en la generación limpia. México sería hoy un país con credenciales ambientales sólidas y energía renovable en expansión. : · Hechos : Morena prometió, antes de llegar al poder, que las tropas regresarían a los cuarteles. Ocurrió exactamente lo contrario: el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional asumieron cientos de funciones antes a cargo de autoridades civiles, ejerciendo presupuestos multimillonarios en opacidad absoluta. Las fuerzas armadas se distrajeron de su misión constitucional de seguridad nacional, se vieron desbordadas en tareas de seguridad pública para las que no están diseñadas, y se contaminaron con redes de corrupción. El resultado es un deterioro múltiple: en eficacia operativa, en impunidad institucional y en la aprobación ciudadana de las propias fuerzas armadas. · Contrafactual : México habría seguido consolidando el sistema penal acusatorio. Las policías y fiscalías habrían recibido presupuestos crecientes y formación especializada. Las fuerzas armadas, concentradas en seguridad nacional y en la cooperación con autoridades internacionales para desmantelar estructuras criminales, mantendrían su credibilidad institucional intacta. Lejos estarían de esquemas de corrupción institucional. Serían el brazo fuerte del Estado Mexicano. : · Hechos : Morena dijo que sabría pacificar el país. Lo que hizo fue exactamente lo opuesto. La estrategia de “abrazos, no balazos” fue, en los hechos, un pacto: si los grupos criminales operaban electoralmente a favor de Morena, el gobierno no los combatiría. El resultado fue la expansión territorial de la delincuencia organizada por casi todo el país, la normalización de la extorsión como condición de operación para cualquier negocio y la participación abierta de esas organizaciones en procesos electorales. El huachicol fiscal es el producto más visible de esas ligas. Las recientes acusaciones desde Estados Unidos contra funcionarios vinculados a cárteles en Sinaloa no son casualidad: son consecuencia. Y la lista sigue creciendo, porque las conexiones llegan a los niveles más altos del poder. Es por eso que no se entregan los indiciados reclamados por EUA, aunque ello ponga en riesgo la relación binacional, incluyendo la no renovación inmediata del T-MEC. · Contrafactual : Con aplicación plena de la ley y coordinación efectiva con autoridades de Estados Unidos, México habría seguido acotando los negocios ilícitos de las organizaciones criminales. La participación de cárteles en elecciones o en la designación de candidatos habría sido impensable e impracticable. Los contrapesos institucionales —organismos constitucionales autónomos, poder judicial independiente, prensa libre— habrían seguido funcionando. El avance democrático habría continuado. A los delincuentes se les hubiera siguiendo persiguiendo y procesando. No se les hubiera consentido ni protegido. El crimen organizado estaría siendo minado y con cada vez menor influencia en la vida nacional. El recuento anterior no puede ser exhaustivo, pero es bastante representativo de lo ocurrido y lo que pudo ser un destino distinto. Tampoco es una lista de quejas: es la medición de la devastación. Sector por sector, decisión por decisión, México perdió lo que tenía y dejó de construir lo que pudo haber sido. La acumulación de daños en salud, educación, seguridad, justicia, corrupción, infraestructura, energía, campo, política exterior, medio ambiente y Estado de derecho no tiene paralelo en la historia contemporánea del país. Es de esa magnitud el golpe: comparable, en sus efectos sobre la institucionalidad y el bienestar ciudadano, al de los populismos totalitarios del siglo pasado. Pero el peor análisis contrafactual sería el que habría que hacer en unos años si hoy no actuamos. La oportunidad de cambiar el curso está delimitada por una fecha: el 6 de junio de 2027. En esas elecciones o demostramos voluntad democrática plena, o esta generación no volverá a ver un México con libertades y derechos reales. No es momento de lamentarse: es momento de actuar. Cada quien tiene algo que aportar. Y la cita es única, impostergable y para todos. Que el próximo análisis contrafactual sea el que celebre que supimos estar a la altura de los riesgos para el país. Los problemas están frente a nosotros. No hay espacio para el error, no después de tanta evidencia de lo que sucederá si les permitimos seguir en la ruta actual de devastación.
P.D.1. La no renovación del T-MEC por 16 años adicionales es una señal de alarma mayor. Marca el estado de una relación binacional que se sostiene con alfileres: desconfianza acumulada, inestabilidad institucional mexicana y la lógica transaccional de la administración Trump. La pregunta ya no es si se renovará, sino cuándo y en qué condiciones. La respuesta depende de si México recupera credibilidad. Hoy no la tiene. P.D.2. México está al borde de perder el grado de inversión crediticia. El deterioro en los fundamentales económicos, el crecimiento del endeudamiento y la pérdida de certidumbre en el rumbo del país han puesto a las agencias calificadoras en posición de ruptura. Si ocurre, la salida masiva de fondos institucionales sería el detonador de una crisis financiera que no tenemos margen para absorber. P.D.3. El Mundial terminó con emociones y decepciones, como siempre. Pero más de 135,000 desaparecidos no pueden ignorarse porque haya goles. La narrativa triunfalista oficial no puede tapar lo que los números dicen. Hay que seguir hablando de ello. P.D.4. Somos México ya es una realidad con registro pleno. El litigio ante el Tribunal Electoral contra la resolución del Consejo General del INE —que ordenó el cambio de nombre, logo y colores— es el último coletazo del instinto depredador de quienes la votaron. Confiamos en que los Magistrados serán consistentes con sus criterios previos en esta misma materia. P.D.5. Por más distractores que lanza el gobierno día a día, los problemas de fondo no se van. El desabasto de medicamentos e insumos en el sistema público de salud es uno de los más lacerantes. La irresponsabilidad financiera de Morena tiene una medida concreta: el número de personas que han muerto por no recibir atención oportuna. Esa cifra no aparece en los comunicados oficiales, pero existe. _____ Notas del editor: Juan Francisco Torres Landa es miembro del Consejo Directivo de UNE México y de la red de Unid@s. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
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